La Generalitat de Cataluña ha vuelto a utilizar el verano para dar un palo a las personas dependientes y a quienes se dedican a cuidarlos. Y lo ha hecho encadenando dos anuncios:
Por un lado, ha comunicado a las residencias concertadas y colaboradoras cuál será el procedimiento que tendrán que seguir para cobrar algunos de los atrasos que tiene ICASS con ellas desde el año pasado y hasta hace poco. Este anuncio supone que, a mediados de Septiembre de 2013 las residencias que acogen a usuarios financiados por la administración, finalmente podrán cobrar los servicios que prestaron en Mayo de 2012.
¿Es esto el fin de los atrasos en los pagos? No.
Las residencias colaboradoras (un sistema de financiar estancias en residencias que lleva cinco años como algo "a extinguir" debido a que no apareció en la Ley de Serveis Socials de 2007) seguirán sin cobrar por las estancias de los residentes que han ingresado durante 2013. Nadie sabe a ciencia cierta a cuánto asciende la cantidad que debe la Generalitat por este concepto pero cada residencia sabe lo que de deben a ella y no hay que ser un genio para saber que hablamos de millones de euros.
ICASS dice que no puede pagar esos nuevos ingresos porque no hay presupuesto de la Generalitat para 2013 por lo que no hay mecanismo legal para pagar. ¿Y por qué no hay presupuesto de 2013? se preguntarán algunos. Es algo muy complejo, depende del cálculo estratégico que hacen los partidos políticos; depende del déficit asignado, depende del grado justo de tensión entre el gobierno del Estado y el de Catalunya que se desee mantener. De lo que no depende en absoluto es de lo que puedan hacer o decir las residencias colaboradoras o los residentes que en ellas viven.
Encima las residencias colaboradoras, debido a su peculiar situación jurídica, viven en una especie de "purgatorio administrativo". De hecho la Generalitat a ellas no les debe nada.
Las residencias colaboradoras tienen un convenio con la administración que les permite acoger a usuarios que reciben una ayuda pública. Ésta, por comodidad, la paga directamente la Generalitat a las residencias aunque jurídicamente la ayuda la recibe el residente. Por eso, las residencias colaboradoras sólo facturan a los residentes por la totalidad de lo que reciben del mismo y del ICASS, a diferencia de las residencias concertadas que facturan la totalidad al ICASS aunque una parte la reciban del residente. ¿Parece complicado? Realmente es perverso. Como decía antes, la Generalitat no debe nada a las residencias colaboradoras, se lo debe a los residentes. Pero las residencias colaboradoras no pueden reclamar nada a los residentes (porque lo prohíbe el convenio que han firmado con ICASS) ni tampoco al ICASS debido a que no es el deudor. Ciertamente perverso.
Para acabar de redondear la situación, esta vez ICASS también ha querido tocar a quiénes hasta ahora parecían sufrir de otra forma aunque no por los impagos, las residencias acreditadas que acogen a beneficiarios de la Prestación Económica Vinculada (PEV). Pues bien, para ellas ICASS ha guardado una sorpresa especial: Durante dos meses (Agosto y Septiembre) no habrá nuevos ingresos de beneficiarios de PEV.
Da igual quién clame qué. Da igual que patronal, sindicatos y múltiples asociaciones hayan dicho que esto es un ataque frontal al derecho establecido por la Ley de Dependencia y la Llei de Serveis Socials de Catalunya. El caso es que alguien ha pensado que una medida, que según la consellera Munté afectará a 500 personas (las patronales lo elevan al doble) y según algunos medios ahorrará 1,5 millones de Euros, vale la pena.
Si de verdad la medida que han tomado va a suponer un "ahorro" de un millón y medio y a cambio están dispuestos a leer historias personales como las que ahora empiezan a aparecer en los periódicos sobre familias a quiénes se pone al borde del desastre y a quemarse aún más, es que algo o alguien dentro del Departament de Benestar Social i Família no está funcionando como debiera.
Me cuesta creer que todos los afectados por la medida se mueran durante estos dos meses por lo que lo que pasará, salvo que la perpetúen, es que en Octubre llegarán muchas más solicitudes que habrá que atender. ¿No existirían otras medidas que pudieran mantenerse en el tiempo y encima ahorrasen dinero de forma permanente?
Si existen, el equipo de la Sra. Munté no parece saberlas encontrar.
Quizás es una imposición desde "Economía", pero en ese caso, el problema es que la Sra. Munté no ha sabido explicar y convencer a sus colegas de gabinete, que los servicios sociales tienen la capacidad de convertirse en un avispero con mucha facilidad.
Cada dos residentes generan un puesto de trabajo estable. Cada Euro gastado en atención a la dependencia genera retornos de entre la mitad y más de lo invertido (lo dicen diferentes estudios). Encima, lo que se gasta en servicios genera riqueza mientras lo que se gasta en prestaciones económicas se disuelve en parte en la economía sumergida.
La última reforma de la Ley de Dependencia rebajaba un 15% la cantidad de las prestaciones económicas vinculadas de forma lineal y permitía a las comunidades autónomas aplicar una rebaja adicional de otro 15%. Catalunya no la aplicó. ¿Se estudió la posibilidad rebajar, pero no para ahorrar sino para gastar ese dinero en prestaciones de servicios (residencias, centros de día y ayuda a domicilio)? Si lo hicieron no lo dijeron.
No tengo ningún motivo para dudar de la capacidad de trabajo, honradez e inteligencia de la consellera Neus Munté. Lo que sí me temo es que le falta, hoy por hoy, el peso político y experiencia que tenía Josep Lluís Cleries y que vendría muy bien para afrontar los problemas en que estamos y los que se nos avecinan.
Estoy de acuerdo con que Catalunya recibe una financiación desde el Estado totalmente insuficiente. Que, en concreto la financiación del sistema de dependencia roza la mezquindad y se aleja muchísimo de lo que se preveía en la Ley de Dependencia. Pero esas injusticias venidas de fuera no pueden justificarlo todo. Alguien en las reuniones de gabinete debería tener la autoridad y fuerza para hacer reflexionar seriamente a sus colegas consellers de las consecuencias que algunas medidas pueden tener en las personas más merecedoras de la solidaridad pública.
Durante un tiempo (poco a mi gusto) Josep Lluís Cleries era esa persona. Yo sigo preguntándome ¿por qué lo cambió Mas?
Opiniones sobre atención a personas mayores, Ley de Dependencia y políticas públicas. Cooperación público privada. Residencias, centros de día y servicios de ayuda a domicilio.
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lunes, 5 de agosto de 2013
miércoles, 19 de diciembre de 2012
A FAVOR DEL IVA DEL 4% UNICO PARA DEPENDENCIA
Lo he defendido varias veces y, aunque parece de lógica, todavía tenemos dos IVAs diferentes para los servicios de atención a la dependencia (tres si incluímos el IVA cero de algunos establecimientos benéficios).
Si una plaza en una residencia es concertada paga el 4% pero si es privada paga el 10%, salvo que el cliente reciba una ayuda pública en forma de Prestación Económica Vinculada (PEV) que suponga más de un 75% del precio de la plaza, en ese caso, también paga el 4%. ¿Resulta complicado? La verdad es que lo es de una forma artificiosa.
Hasta 2010 los servicios a la dependencia compartían un único tipo de IVA, pero entonces, en lo que llamé en este blog "La Rebaja Interrupta del IVA" el gobierno del señor Zapatero decidió subir un punto el IVA a las plazas privadas en residencias y bajarle tres puntos a las concertadas. Como quien paga básicamente las plazas concertadas son las comunidades autónomas la medida supuso una propina a esas comunidades mientras se subía el precio real que pagan los usuarios de las residencias privadas. Todo ello a costa de introducir un elemento de ilógica en el sistema.
A partir de mediados de 2010 dos personas mayores que comparten habitación en una residencia con plazas privadas y concertadas generan tipos de IVA diferentes por recibir exactamente el mismo servicio.
El sistema se complicó en la siguiente subida del IVA, gobernando ya el Sr. Rajoy ya que se mantienen los diferentes tipos de IVA pero con un matiz: quienes reciban una Prestación Económica Vinculada que suponga más de un 75% del precio de la plaza pagan el 4% en vez de el 10% ¿Saben qué es lo más divertido de la medida? ¡Que nadie recibe PEV que cubran más del 75% del coste de la plaza!
¿No sería más lógico que se unificase el tipo de IVA para todos servicios a la dependencia en el 4%?
Así lo han creído las asociaciones de residencias. AERTE en la Comunidad Valenciana o ACRA en Cataluña incluso recogieron firmas para pedirlo. También desde Cataluña surgió una iniciativa intermedia, que consiste en pedir que las plazas "de colaboración" (una figura anterior a la Ley de Dependencia parecida a la PEV pero asimilada en la gestión con el concierto) tuviesen un IVA del 4%, algo que se planteó como una "muy buena noticia" aunque algunos, entre los que me encuentro, veamos de muy difícil encaje en la legalidad.
Hace pocos días he recibido una nueva iniciativa que me ha gustado especialmente por ser muy "de internet". Upimir, asociación que agrupa a pequeñas y medianas residencias, ha decidido lanzar una campaña de petición de firmas a través del portal Change.org, una de esas páginas que movilizan a internautas sobre una causa. Hoy mismo, más de 210.000 personas han dicho que no quieren que los organizadores de la fiesta de Halloween donde murieron cuatro chicas organicen una fiesta de fin de año.
La campaña de Upimir pide de forma escueta "IVA del 4% para todas las plazas de residencia en centros geriatricos" y en el momento en que escribo esta entrada lleva 44 firmas (una es la mía). Animo a todos los que leen este blog a sumarse a la recogida.
No creo que Upimir consiga mucho más de lo que han conseguido otras asociaciones con sus recogidas de firmas pero estaría muy bien que se siguiese hablando de este tema que, aunque no sea el más relevante cuando tratamos de dependencia, sí lo podría ser para muchas familias que podrían, con un IVA más reducido, asumir el pago de una residencia privada para un ser querido que la necesita.
Si una plaza en una residencia es concertada paga el 4% pero si es privada paga el 10%, salvo que el cliente reciba una ayuda pública en forma de Prestación Económica Vinculada (PEV) que suponga más de un 75% del precio de la plaza, en ese caso, también paga el 4%. ¿Resulta complicado? La verdad es que lo es de una forma artificiosa.
Hasta 2010 los servicios a la dependencia compartían un único tipo de IVA, pero entonces, en lo que llamé en este blog "La Rebaja Interrupta del IVA" el gobierno del señor Zapatero decidió subir un punto el IVA a las plazas privadas en residencias y bajarle tres puntos a las concertadas. Como quien paga básicamente las plazas concertadas son las comunidades autónomas la medida supuso una propina a esas comunidades mientras se subía el precio real que pagan los usuarios de las residencias privadas. Todo ello a costa de introducir un elemento de ilógica en el sistema.
A partir de mediados de 2010 dos personas mayores que comparten habitación en una residencia con plazas privadas y concertadas generan tipos de IVA diferentes por recibir exactamente el mismo servicio.
El sistema se complicó en la siguiente subida del IVA, gobernando ya el Sr. Rajoy ya que se mantienen los diferentes tipos de IVA pero con un matiz: quienes reciban una Prestación Económica Vinculada que suponga más de un 75% del precio de la plaza pagan el 4% en vez de el 10% ¿Saben qué es lo más divertido de la medida? ¡Que nadie recibe PEV que cubran más del 75% del coste de la plaza!
¿No sería más lógico que se unificase el tipo de IVA para todos servicios a la dependencia en el 4%?
Así lo han creído las asociaciones de residencias. AERTE en la Comunidad Valenciana o ACRA en Cataluña incluso recogieron firmas para pedirlo. También desde Cataluña surgió una iniciativa intermedia, que consiste en pedir que las plazas "de colaboración" (una figura anterior a la Ley de Dependencia parecida a la PEV pero asimilada en la gestión con el concierto) tuviesen un IVA del 4%, algo que se planteó como una "muy buena noticia" aunque algunos, entre los que me encuentro, veamos de muy difícil encaje en la legalidad.
Hace pocos días he recibido una nueva iniciativa que me ha gustado especialmente por ser muy "de internet". Upimir, asociación que agrupa a pequeñas y medianas residencias, ha decidido lanzar una campaña de petición de firmas a través del portal Change.org, una de esas páginas que movilizan a internautas sobre una causa. Hoy mismo, más de 210.000 personas han dicho que no quieren que los organizadores de la fiesta de Halloween donde murieron cuatro chicas organicen una fiesta de fin de año.
La campaña de Upimir pide de forma escueta "IVA del 4% para todas las plazas de residencia en centros geriatricos" y en el momento en que escribo esta entrada lleva 44 firmas (una es la mía). Animo a todos los que leen este blog a sumarse a la recogida.
No creo que Upimir consiga mucho más de lo que han conseguido otras asociaciones con sus recogidas de firmas pero estaría muy bien que se siguiese hablando de este tema que, aunque no sea el más relevante cuando tratamos de dependencia, sí lo podría ser para muchas familias que podrían, con un IVA más reducido, asumir el pago de una residencia privada para un ser querido que la necesita.
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sábado, 1 de octubre de 2011
ME MATAN SI NO TRABAJO..
Dice la canción de Nicolás Guillén popularizada por Ana Belén
Me matan si no trabajo,
y si trabajo me matan.
Siempre me matan, me matan, ay,
siempre me matan.
Acabo de colgar el teléfono. He hablado con una “persona amiga” del Departamento de Benestar de Cataluña. Se queja de que haya dado la sensación en este blog de que el Departament lo ha hecho todo mal: Si aplazaba pagos porque los aplazaba, si conseguía limitar el efecto de la suspensión, porque lo conseguía, y que, en todo este proceso nadie está reconociendo el esfuerzo que han hecho, que ha sido considerable. Cuando le he dicho que me parece de risa que ahora digan que la primera información (la del día 26 al mediodía) no era sobre datos definitivos me ha respondido que es muy difícil apreciar desde fuera lo que les ha costado conseguir lo que al final ha sido.
Como he trabajado casi diez años en ese Departamento sé que muchas veces resulta difícil que un aparato tan grande actúe a la una. También sé que aún resulta más difícil coordinar el funcionamiento de un Departamento con todos los demás para dar la sensación de que la Generalitat es “una única cosa” y no el conjunto descoordinado de partes. Y por último, también sé, que en la situación actual, la fuerza que tiene el Departament d’Economia cuando plantea medidas dolorosas es muy intensa y de difícil apaciguamiento.
Por eso, quizás dentro de diez años, cuando miremos en perspectiva lo que ha pasado, el Conseller Cleries reciba una medalla por su ímprobo esfuerzo. Pero hoy no. Hoy tendrá que seguir esforzándose porque, con casi toda seguridad, el futuro nos deparará más embates como el que hemos vivido estos días y, por el bien de todos, espero que haga un análisis para aprender de esta experiencia y hacerlo mejor la próxima vez.
Me matan si no trabajo,
y si trabajo me matan.
Siempre me matan, me matan, ay,
siempre me matan.
Acabo de colgar el teléfono. He hablado con una “persona amiga” del Departamento de Benestar de Cataluña. Se queja de que haya dado la sensación en este blog de que el Departament lo ha hecho todo mal: Si aplazaba pagos porque los aplazaba, si conseguía limitar el efecto de la suspensión, porque lo conseguía, y que, en todo este proceso nadie está reconociendo el esfuerzo que han hecho, que ha sido considerable. Cuando le he dicho que me parece de risa que ahora digan que la primera información (la del día 26 al mediodía) no era sobre datos definitivos me ha respondido que es muy difícil apreciar desde fuera lo que les ha costado conseguir lo que al final ha sido.
Como he trabajado casi diez años en ese Departamento sé que muchas veces resulta difícil que un aparato tan grande actúe a la una. También sé que aún resulta más difícil coordinar el funcionamiento de un Departamento con todos los demás para dar la sensación de que la Generalitat es “una única cosa” y no el conjunto descoordinado de partes. Y por último, también sé, que en la situación actual, la fuerza que tiene el Departament d’Economia cuando plantea medidas dolorosas es muy intensa y de difícil apaciguamiento.
Por eso, quizás dentro de diez años, cuando miremos en perspectiva lo que ha pasado, el Conseller Cleries reciba una medalla por su ímprobo esfuerzo. Pero hoy no. Hoy tendrá que seguir esforzándose porque, con casi toda seguridad, el futuro nos deparará más embates como el que hemos vivido estos días y, por el bien de todos, espero que haga un análisis para aprender de esta experiencia y hacerlo mejor la próxima vez.
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