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miércoles, 26 de septiembre de 2018

UN SUPERMERCADO Y UN RESTAURANTE REMINISCENTES EN UNA RESIDENCIAS DE MAYORES

Una de las bases de la Atención Centrada en la Persona es que las actividades que lleva a cabo una persona que vive en una residencia de mayores sean significativas y, una forma de que lo sean, sobre todo cuando esa persona sufre deterioro cognitivo o Alzheimer, es que sean reminiscentes, o sea que les vinculen con un momento o una experiencia de su pasado.

He visto rincones de reminiscencia en España y en el extranjero.  Normalmente son espacios con decoración y utensilios que permitan remontarse a la niñez o juventud.

En Noruega he visitado algo que supone un paso más.  Está inspirado en una experiencia holandesa, los "pueblos de la demencia" y consiste en un supermercado totalmente equipado donde los residentes de las unidades de convivencia acuden a hacer la compra acompañados por alguna gerocultora.  En la tienda hay muchas cosas y una caja donde se paga.  La idea es que en cada unidad se decida qué se va a comer, se haga la lista de la compra, se  baje a la tienda y se haga la compra.  En todas las fases participan residentes que sufren deterioro cognitivo y que pueden participar quizás sólo "estando" o de forma más activa.  Según nos contaron, el hecho de sentarse a ver qué falta, comprobarlo en el armario y apuntarlo, coger el carrito o una cesta y "salir a comprar" es algo que llegan a entender personas que quizás han perdido la capacidad de entender otras cosas.

En el sótano de la residencia también hay un "restaurante" y un "pub". Al igual que el supermercado, están integrados en el centro y sólo son utilizados por los residentes en turnos.  De nuevo, el hecho de "salir a comer fuera" o "ir a tomar algo" son actividades que muchas personas, incluso con deterioro cognitivo, todavía pueden disfrutar.  En ese caso, se sientan en la mesa y son atendidos.  No van cada día sino que, en las unidades de convivencia prepararan, como las familias, una salida a comer fuera.

Si una imagen vale mil palabras, un vídeo supone que vale millones.  Aquí tenéis el que hice durante el viaje a Noruega de Junio de 2018.  Espero que os guste y que os sucribáis al canal de youtube, a este blog y me ayudeis a difundirlo por las redes.  Gracias.



viernes, 9 de febrero de 2018

PREPARANDO EL VIAJE A ALEMANIA DE MARZO

Lo he dicho y escrito muchas veces, una de las cosas que más me gusta de mi trabajo es esto de los viajes geroasistenciales que lleva a un grupo de profesionales y empresarios del sector geroasistencial español a visitar residencia y otros servicios en algún país de centro y norte de Europa (sigo soñando con organizar alguno a Estados Unidos o Asia).

Organizamos el primero desde Inforesidencias en 2007 y ya hemos superado la veintena.

Un viaje que se ha convertido en clásico es el que nos lleva por cuarto año a visitar la Feria Altenpflege, que es la más importante y grande del sector geroasistencial Europeo.  Se trata de una feria que se organiza anualmente y de forma alternativa en Hannover (norte de Alemania) y Nuremberg (Sur).  Es una feria impresionante en la que he visto y he podido probar cosas muy interesantes.  Más abajo hay algunos vídeos con alguna de ellas.

Este año (2018) iremos en Marzo y aprovecharemos para visitar alguna residencia de mayores y centros que hacen cosas interesantes.  Por ejemplo, una especializada en atender a personas con problemas de sobrepeso, otra de tipo sociosanitario especializada en personas encamadas; unas viviendas para personas mayores.  Nos van a explicar cómo aplican allí la Estimulación Basal y la reminiscencia.

Espero que los asistentes (las plazas están casi cubiertas) vuelvan como en los anteriores viajes, con alguna cosa que aplicar en casa.

Es cierto que el modelo alemán de atención a la dependencia es muy diferente que el nuestro, aunque tengan elementos comunes, pero, tal como hemos visto en otras ocasiones, siempre podemos aprender:  recuerdo la residencia de Lleida que implantó un sistema de colocación de "colchón en el suelo" inspirado en una residencia de Suiza. O más recientemente, una residencia de Santander que colocó grandes jaulas de pájaros y fuentes en el centro como elementos de referencia para personas con demencia, tomando la idea de una residencia visitada en uno de los viajes.

En fin, quedan pocas semanas para el viaje y tengo ganas de visitar cosas nuevas y poder escribir sobre ellas.

Si alguien se anima y quiere venir a pasar unos días gerontológico/festivos, estaré encantado de saludarle en persona en Alemania.

Saber más del viaje a Hannover
Saber más de viajes geroasistenciales en general



miércoles, 6 de diciembre de 2017

Una residencia de los años setenta en Copenhague

Normalmente en los viajes geroasistenciales que organizamos en Inforesidencias.com visitamos residencias, centros de día y otros servicios para mayores que sean recientes y tengan algo novedoso que enseñar.

Te recomiendo mirar este vídeo

En el último viaje también incluimos la residencia Peder Lykkes Center, que es de los años setenta y en la que la superfície de las habitaciones, y unidades de convivencia es más reducida que en las nuevas.

Nos explicaron que los centros que tienen 60 metros cuadrados por persona son difíciles de mantener y que ellos prefieren en modelo "antiguo" de 40 m2 por persona.

O sea, que incluso en Escandinavia, discuten sobre el modelo.

Por cierto, esta residencia no cumpliría con los estándares de unidades de 16 plazas que se han impuesto en Castilla León y se estudian en otras comunidades.  Ellos las tienen mucho más grandes,

Aquí os dejo un vídeo del exterior.

En unos días pondré otro en el que se ve un pasillo y alguna habitación.



Aquí también tenéis el enlace

lunes, 12 de junio de 2017

De viaje geroasistencial por Dinamarca, visitamos Dronning Anne Marie Centret



Volvemos a Escandinavia en un viaje geroasistencial organizado por Inforesidencias.com.  En esta ocasión somos 23 participantes y vamos a pasar cinco días entre Dinamarca y Suecia visitando residencias que tengan en común, además de la aplicación del modelo nórdico de Atención Centrada en la Persona, el uso de alta tecnología en el diseño y funcionamiento de los centros.  Como siempre que viajamos al Norte hemos contado con el apoyo fundamental de Astrid Lindstrom, una especialista en servicios sociales que posiblemente sea la mayor conocedora de los modelos de atención escandinavos en relación a los españoles.

El aspecto exterior no es nada institucional
Empezamos en la Vivienda Asistida (un híbrido entre residencia/apartamentos para mayores/unidades de convivencia que es el modelo dominante en Escandinavia) Dronning Anne Marie Centret de OK-Fonden.

OK-FONDEN es una Organización sin fin de lucro, fundada en 1967, propietaria de 15 establecimientos para personas mayores, 4 para personas con enfermedad mental y 1 establecimiento específico de cuidados paliativos tipo Hospice.  Esta entidad ha creado hace unos años una filial,  OK-Bolig A/S para el desarrollo de nuevos proyectos de Vivienda Asistida y de “Senior Colaborativas” (SeniorCo-Housing), la modernización de las antiguas el resultado es una verdadera especialista en diseño de lugares para la vida de personas mayores.  Una de las iniciativas que están llevando a cabo es la construcción en el centro de Dinamarca de una comunidad para personas con demencia pero a la vez para todo tipo de personas en la que convivan los mayores con cuidadores, estudiantes y otras personas, un lugar totalmente accesible física y cognitivamente para que todos, incluso quienes sufren demencia, puedan vivir bien. Verdaderos modelos de Atención Centrada en la Persona (ACP).

La Vivienda Asistida DRONNING ANNE MARIE CENTRET fue construida en 1978 y reformada en 2010, formando un conjunto de 3 edificios de 2 plantas, con 70 apartamentos de 65 a 85m2, agrupados en unidades de convivencia (modelo housing), con cocina y comedor en cada unidad, repartidas en dos alas, con terrazas y acceso a jardines. Y, en el edificio central, una cocina central, un café y salas para realizar actividades.  Podéis ver su perfil de Facebook aquí https://www.facebook.com/dronningamc.

Algo que sorprende cuando visitas la residencia es la sensación de libertad con la que viven los

residentes, muchos de ellos con un estado cognitivo deteriorado.  La ley prohíbe tener las puertas cerradas por lo que han optado por algo que ya hemos visto en Holanda, Alemania y también en España: disimular las puertas con imágenes que, salvo que sepas que lo que hay detrás es una puerta la hace pasar desapercibida.   Lo original de esta residencia es que los trampantojos no son vinilos o fotografías de papel pegadas sino que están pintados a mano convirtiéndose en unas pequeñas obras de arte.  Aquí tenéis algunos ejemplos.

No es una librería, es una salida de emergencia
Una pequeña obra de arte
Los apartamentos son posiblemente los más grandes que he visto en una residencia en mi vida, verdaderamente tienen más de 60m2 repartidos en dormitorio, minicocina, salita y un gran lavabo adaptado.  Lo único que pone la residencia es la cama, todo lo demás es del propio residente por lo que cada apartamento es totalmente diferente de los otros. Nos enseñan algunos que son los que sus ocupantes han accedido a abrir y, la verdad, tenemos la sensación de entrar en “su casa” no en una habitación. Nos comentan que en la reforma de 2010 sacaron dos de cada tres de los antiguos y colocaron en todos unas grúas de techo que permiten levantar y movilizar a los residentes de una forma original.


El exterior también resulta interesante.    Una zona ajardinada enorme con una valla que sólo la separa parcialmente de la calle exterior peatonal.  Esto quiere decir que una persona puede salir del jardín sin pasar por puerta alguna y simplemente irse.

Aquí empieza la experiencia interesante para un conjunto residencial que en total tiene casi a 100 residentes, el 80% con deterioro cognitivo.  Lo primero es que todo el equipo tiene que intentar que en la residencia pasen cosas interesantes para que los residentes se queden y no se vayan.

Cuando éstos se van, cosa que pasa a menudo, suelen ir a las tiendas que hay alrededor (un supermercado o una panadería). Pues la residencia ha llegado a un acuerdo con esas tiendas, ha formado a los empleados y les ha animado a que, si va algún mayor que parezca desorientado, le tienen que tratar de una forma determinada que no le ponga nervioso; si el mayor coge algo del súper, le hacen la cuenta, apuntan la guardan y después la residencia se hace cargo (pasándole la cuenta al residente, supongo) de lo comprado.  De esta manera la residencia ha ido formando a “voluntarios del alzheimer” que ayudan a que la vida de las personas con demencia sea la más normal posible.  A mí, lo confieso, me parece bastante increíble pero tal como nos lo cuentan no parece que estén mintiendo
 
La habitación apartamento individual con sus tres espacios
¿Qué hacer en la residencia para que sea tan interesante que los mayores prefieran quedarse?  Eso es responsabilidad del amplio equipo de personas que trabajan: contando atención directa e indirecta tienen 0,90 empleados por cada residente.  Esa cifra es muy interesante pero poco útil para hacer comparaciones. En las residencias danesas quienes trabajan en turno de noche, nos cuentan, trabajan 27 horas a la semana y quienes lo hacen en turno de día 37 por lo que, contando vacaciones.. se convierte en jornadas anuales de unas 1600 h.

Los empleados piensan siempre cosas para hacer que sean interesantes, signifiquen cosas y hagan que los residentes se sientan útiles. O sea muchas cosas domésticas, juegos a los que jugaban antes de ir al centro y muchas actividades de exterior.

Aquí un detalle simpático. Muchos daneses han practicado durante su vida el camping en roulotte, para ellos hay una en el jardín que utilizan para tomar el café o pasar el rato. A veces montan sillas y mesas plegables alrededor y hacen camping. Hasta ahora no se han quedado a dormir en la caravana pero no renuncian a hacerlo algún día.

Caravana reminiscente

Esto no lo vimos pero es lo que hacen como actividad significativo/campista

Cada habitación/apartamento con su balcón o porche

Una orientación al exterior verdaderamente espectacular

Los asistentes estamos de acuerdo que quizás tampoco querríamos irnos.

Como todo lo bonito tiene su lado pecuniario, hacemos las preguntas de rigor. ¿Cuánto cuesta? ¿Quién lo paga? ¿Cuánto ganan los empleados?

Según la Ley Danesa todos tienen derecho a una atención residencial si reúnen unos requisitos. Esta atención y financiación se gestiona desde los municipios. En el que visitamos calculan que el coste de la atención residencial, o sea lo que pagan por los cuidados que recibe la persona es de 130€/día, y es una cantidad que paga el municipio al prestador.   Además de este coste está el alquiler del apartamento y los costes hoteleros que paga cada residente y que viene a rondar los 1.000/1.200 Euros mensuales dependiendo del apartamento en sí.  Además hay algunos gastos adicionales y algunos servicios que se pagan a parte pero que no son muy significativos.  Aunque hacer una suma global puede resultar engañoso ya que tenemos en cuenta lo que es el alquiler del espacio, que entienden en Escandinavia que debe ser pagado por la persona, y la atención.  Podemos pensar que el coste total ronda los 4.500 Euros.

El salario del personal también es elevado, en comparación con España.  Lo que escribo es lo que nos responden ellos por lo que no son datos oficiales que haya consultado.  Nos hablan de un salario bruto anual de unos 49.000 Euros brutos para un profesional medio que, tras deducir el 40% de impuestos supone un salario neto de 2.200/2.400 Euros al mes.

Si alguien que conozca a fondo el sistema danés quiere corregir alguno de estos datos le invito a hacerlo en el apartado de comentarios.

Como siempre que visitamos Escandinavia, sales pensando, “Me encanta, pero ¿cómo pueden mantener esto?”. 

El grupo con nuestros anfitriones. Gracias.

 Yo me quedo con este pensamiento, otro día os explico la residencia high tech que hemos visto el mismo día por la tarde donde están aplicando el sistema Lean de Toyota para optimizar la eficiencia de forma que los empleados utilicen el mínimo tiempo posible haciendo cosas que no tienen que ver con el bienestar directo de los residentes, es lo que llaman “manos tibias” pero eso os lo cuento otro día.

martes, 10 de enero de 2017

Viajes para visitar residencias en Alemania, Dinamarca y Suecia 2017

Empieza 2017 y lo hace cargado de proyectos e iniciativas.

Una de las actividades que más me gusta llevar a cabo, como director del portal www.inforesidencias.com son los viajes geroasistenciales en los que, grupos de empresarios y profesionales de diferentes comunidades autónomas visitamos residencias de mayores, centros de día y otros servicios de atención a la dependencia en países del centro y norte de Europa.

En este vídeo os explico un poco de qué va eso de los viajes y los dos que tenemos previstos en 2017.


Viaje a Nuremberg en Abril.
Viaje a Dinamarca y Suecia en Junio.

En la mayoría de los 16 viajes que hemos organizado hasta ahora nos hemos quedado sin plazas.  Por eso, si quieres asistir.  Reserva ya tu plaz.

Inscripciones abiertas para el viaje a Alemania

Aquí toda la información de los viajes que hay disponible ya.

miércoles, 21 de agosto de 2013

DIEZ CLAVES PARA ELEGIR UNA RESIDENCIA DE PERSONAS MAYORES

Desde diferentes lugares de plantean diferentes consejos a la hora de elegir una residencia para personas mayores.  Desde un check list para comparar residencias de ancianos, a una lista de errores más comunes al elegir residencia, y otros por el estilo.

Hoy he llegado a ver un decálogo que plantean desde  A.Va. F. U. R.Ce.G (ya sé que el nombre suena un poco raro pero responde a Asociación Valenciana de Familiares de Usuarios-Residentes de Centros Geriátricos"),  una asociación que, según he podido leer nació para denunciar las “graves negligencias” que se cometen en algunas residencias, con la firme intención de que “si los vigilamos y denunciamos, la cosa cambiará". 

Aunque en principio una asociación que nace para denunciar corre el riesgo de transmitir una imagen del sector injustamente sesgada, me ha parecido que el hecho de plantear un decálogo puede resultar interesante.  Esto es lo que dicen:

1. Hable con el director de la residencia y el personal directivo del centro para conocer su funcionamiento, pero no deje de hacerlo también con algún familiar de otro residente que vaya todos los días. Pregúntele, por ejemplo, si su allegado tiene habitualmente infecciones de orina: eso puede ser síntoma de que la frecuencia en los cambios de pañal es precaria, o puede existir falta de higiene por limitación de personal o recortes presupuestarios.

2. Obtenga información sobre la facilidad de acceso a la persona que dirige el centro ¿hay que pedir cita con días de antelación o se puede conseguir el mismo día?

3. Es importante elegir una residencia de puertas abiertas, es decir a la que se pueda acudir sin avisar, y en la que se pueda entrar a cualquier sala. Eso garantiza la transparencia.

4. Pregunte sobre la comida pero teniendo en cuenta que a los pacientes diabéticos o hipertensos no suele gustarles las comidas de dieta, lo que no significa que esté mal cocinada o sea escasa. El familiar también debería tener acceso a la supervisión del menú, sobre todo si el residente tiene deficiencias cognitivas.

5. Es recomendable que haya un médico de lunes a sábado, al menos media jornada y una enfermera 24 h al día. Cada comunidad autónoma tiene sus propios ratios en cuanto a los  profesionales necesarios por número de residentes.

6. Infórmese sobre el plan de trabajo del fisioterapeuta y del técnico de animación cultural (TASOC). Un buen plan de trabajo del primero sería que aplique una terapia individual, según las necesidades de cada mayor, aunque también se puedan realizar por grupos. El TASOC suele actuar según las indicaciones del psicólogo o incluso del fisioterapeuta, ofreciéndoles actividades de animación y ejercicios variados.

7. El asistente social debe informar correctamente de las subvenciones, tramitando con rapidez  los informes y  haciendo seguimientos de ellos.

8. El psicólogo es otro de los profesionales clave para el bienestar del residente, aunque la ratio que marca la legislación autonómica es muy baja (en la Comunidad Valenciana, por ejemplo, se cifra en 6 h semanales de trabajo para atender hasta 50 residentes). En este contexto lo que se debe esperar es que el psicólogo informe a los familiares periódicamente (cada 3-6 meses) para orientar sobre la evolución del paciente o si surge alguna variante importante en su salud psíquica.

9. La administración de medicamentos debe realizarla una enfermera/o y no un auxiliar o  gerocultor. Esto es muy importante para tratar de evitar errores en su administración.

10. Al entrar por primera vez en una residencia es importante observar la limpieza del espacio, no percibir olores desagradables, y darse cuenta de si los residentes van bien vestidos y aseados, además de que el trato con el personal sea amable.

Aunque me parece que se basa mucho en la presencia de una serie de profesionales y deja algunos aspectos importantes (comprobación del contenido del reglamento de régimen interior, el contrato, los horarios de vida del residente y no sólo de las visitas, la posibilidad de elegir...), me parece interesante que surjan herramientas de ayuda a quienes tienen que buscar una residencia de mayores para un ser querido.

martes, 9 de abril de 2013

LA FELICIDAD ES EL OBJETIVO DEFINITIVO: LA CULTURA DEL SÍ PARA ALCANZARLA

Llegamos a Holanda treinta personas en el viaje geroasistencial de Inforesidencias.com, el buscador de residencias geriátricas, que este año hemos organizado con la empresa holandesa Transfer Consultancy.  Como en viajes anteriores a Suecia, Alemania o Francia, sabemos que el modelo que vamos a encontrar es muy diferente al nuestro pero buscamos aquéllo, aunque sea pequeño que nos permita aprender y mejorar.

 La  cultura del síAl llegar a la residencia Humanitas Akropolis en Rotterdam nos encontramos varias cosas que a todos los vistiantes nos resultan llamativas:  un complejo formado por cuatro equipos interconectados que en total acogen a 600 personas mayores en un conjunto de apartamentos con servicios y una unidad de residencia.  Lo primero que llama nuestra atención es que en el jardín que se sitúa entre los edificios hay una especie de Zoo con cabras, conejos, cerdos y otros animales.  Cuando entramos dentro no es lo que nos esperábamos.  El aspecto es el de un restaurant self-service, en el que, de hecho hay personas que están comiendo o tomando un café.  Aquí y allá algunos objetos que más podrías encontrar en un rastrillo que en una tienda de antigüedades pero que, sin duda, tienen años.

Nos recibe un personaje peculiar.  Se llama Hans Becker y nos empieza a explicar que hace años le preocupaban cómo eran las residencias así que decidió crear un nuevo modelo basado en lo que él llama "la cultura del sí".  El sr Beckers no es contenido en sus expresiones.  Dice que las residencias antes eran "islas de miseria"  en las que las personas no eran felices por lo que él quiso aportar felicidad.  La verdad es que nos ha explicado muchas cosas.

Me hubiese parecido un profeta desvariado si no fuese porque tiene una realidad que le respalda en forma de 30 residencias repartidas por Holanda y 3.500 empleados.
Un pequeño zoo/granja a la entrada del complejo

Me resulta difícil cuando le oigo hablar no pensar en conceptos como la planificación centrada en la persona.

En vez de escribir yo lo que sigue, voy a traducir un poster que nos han entregado y que no he sido capaz de encontrar en internet.  Se llama "La nueva filosofía para el sector del cuidado:  La felicidad es el objetivo definitivo y la cultura del sí es el vehículo para alcanzarla".

El punto de partida, así como el objetivo de la filosofía del  sistema holandés de atención es la consecución de la felicidad humana para los clientes con alguna discapacidad física o social.  Curar y cuidar  ya no son nuestra principal actividad (core business).

El lugar donde vive la persona (living arrangements)  y la consecución de una sensación de bienestar son elementos igualmente importantes o incluso más que los de atención sanitaria y cuidados (curar/cuidar). Estos últimos ya no deberían ser los aspectos que definan la atmósfera  y aspecto general.

La felicidad humana se forma de dos aspectos: 
Junto con Hans Becker, un visionario de la atención gerontológica

Uno individual:  La persona, aunque tenga una discapacidad, desea tener control sobre su propia vida.

Uno comuntario: Las personas tenemos la necesidad de pertenecer a un grupo (algo que le pasa a muchos animales que viven en manadas).

En esto es en lo que se debe concentrar la actuación de nuestra organización y, sólo en la medida en que el cuidado sanitario y la atención contribuyan a ello, deben ser considerados como algo beneficioso.  Pero en ese caso siempre se deberá considerar si el hecho de tomar una aproximación médico/higiénica tiene efectos negativos sobre lo que verdaderamente es importante.  Si lo que se gana es mayor a lo que se pierde es mejor abandonar  el curar/cuidar y concentrarse en el bienestar que hace que la persona se olvide de sus discapacidades y "aprenda a vivir" con una discapacidad crónica.  Así las cosas, el bienestar, como alternativa a curar/cuidar se puede implementar en un número razonablemente alto de ocasiones.

Sobre el lugar donde vive la perosna:  Humanitas, teniendo en cuenta el deseo individual de independencia, ha desarrollado los "apartamentos para toda la vida".  Estos tienen un mínimo de 72 m2, y tres estancias (la exigencia de vivienda social en Holanda) y pueden ser comprados o alquilados según sea el nivel de ingresos de la persona.

El hecho de tener su propio apartamento hace que la persona sea un verdaderamente un "residente", no alguien que simplemente ocupa una habitación en una institución.  El lugar donde vive la persona y las atenciones a la persona deben ser considerados aspectos totalmente separados.  Por eso, alguien que vive en Humanitas podría elegir, si necesita alguna atención que se la preste una empresa que no sea Humanitas.

Los apartamentos se diseñan de forma que se pueda vivir cómodamente en ellos incluso en una silla de ruedas.  La pila de la cocina y el lavamanos son regulables en altura; los enchufes el buzón están alcance de la persona.  Las barreras se evitan.
Hans Becker explica a los asistentes al viaje su modelo

El lugar donde se vive no sólo contribuye al concepto individual de felicidad sino que también apoya el aspecto grupal ya que puede aumentar el sentido de pertenencia a un grupo.  Para poder considerarte una "persona entre personas" necesitas encontrar a gente, mezclarte con ellos y compartir algo:  comer una manzana, hablar de algo o tomar una copa en un bar; ir a la peluquería o visitar la granja de la residencia con tus nietos; el jardín de las escuturas o jugar a bridge con otros.  Para todas estas cosas necesitas unos espacios para lo que Humanitas ha creado "la plaza del pueblo cubierta", una gran zona comunitaria dividida en muchos espacios en la planta baja de uno de los edificios.

Por supuesto, los antiguos elementos de curar/cuidar como cuidados personales, enfermería, fisioterapia, psicología, trabajo social, dietista, logopeda, o monitor se actividades físicas son importantes.  Estos servicios también se pueden encontrar en la "plaza de pueblo" pero de ninguna manera como elementos dominantes:  no verás a nadie con bata blanca caminando por el edificio, ni muchos carteles recordando múltiples reglamentaciones internas, ni mobiliario que parezca de una institución  ni luz fluorescente. El motivo es que hay muy poco que curar o regular en enfermedades crónicas como el Alzheimer, el Parkinson o la esclerosis múltiple.

Muy a menudo lo que tenemos que hacer es apartar el curar/cuidar de esas personas y es la organización la que debe preocuparse por enfocar la atención en la consecución de lo placentero de la vida que todavía se pueda disfrutar.  La actual preocupación por  aspectos médicos e higiénicos,  el establecimiento de reglas, la discusión en todos los niveles (enfermería, médicos, dietistas, trabajadores sociales, psicólogos...)  sobre estos sujetos, ocasiona una atmósfera negativa.   Si se acentúan las cuestiones médicas la imagen positiva de la vida tiende a desaparecer y las instituciones donde se cuida a esas pesonas se cinvoerte en lo que Becker llama "Islas de Miseria".

Sobre el modelo de gestión, Humanitas ha elegido uno que no se basa en la estructura jerarquizada de mando de "arriba a abajo" sino en lo que se conoce como "Operación cultural colectiva" (collective cultural operation) definida por el profesor  Karl Weick, de estados Unidos, en el que  los que participan (mandos, empleados, clientes, voluntarios, familias y proveedores) necesitan sen conscientes  de cuáles son los valores principales de la organización y actuar en consecuencia.  De esa forma se da poder (empowerment) a los niveles bajos de la organización generando innovación "de abajo a arriba".

En este modelo los valores principales de la organización tienen una importancia primordial.  Estos son:

PODER DE DECISIÓN (ESTAR EN CONTROL):

Cualquiera cuyo cerebro  funcione  debe decidir por uno mismo que es importante para sí, incluso si eso comporta decisiones que no serían normalmente aceptadas por los demás (como emborracharse en el bar cada día, ducharse cada tres semanas o querer tener cinco gatos cuando se ve claramente que no es posible)

PARTICIPACIÓN ACTIVA:

Es algo importantísimo que se olvida si sólo nos centramos en curar/cuidar.  Si las  funciones básicas (caminar, prepararse un café, controlar el propio dinero, preparar la ropa que te vas a poner o cocinar) se dejan de utilizar, desaparecen sin darnos cuenta.  Si uno deja de caminar durante dos meses, recuperar esa capacidad será casi imposible.  Por eso uno necesita mantenerse activo ya que "si no lo utilizar lo pierdes" (use it or lose it).  Hans Beckers dice que hay que llegar al límite del dolor.  Por eso en Humanitas se utilizan eslóganes como  "Demasiado cuidado es peor que demasiado poco cuidado", o "No atiendas a la persona, preocúpate por que cada persona se atienda a sí misma".   Por supuesto que esto tiene sus límites y que el personas se mantiene vigilante, sería absurdo pedir a un residente con parálisis que se lavase los pies.

LA IDEA DE LA FAMILIA EXTENSA

Este valor implica que las personas deberían considerarse a sí mismas como parte de una familia y no simplemente como "ellos".     Los discapacitados, los mayores a punto de morirse que no se enteran de nadas y "nosotros" y nosotros los profesionales de bata blanca que hemos estudiado unos cuantos años y que ahora pensamos que lo sabemos todo mejor que "ellos".  Esos "ellos" junto con su pareja y famiiliares, si lo pensamos llevan años siendo expertos prácticos sobre su propia discapacidad.

El cuarto valor definitivo es 

LA CULTURA DEL SÍ

Significa  que todos los que intervienen (mandos,  empleados, familia, clientes y voluntarios) deben tener una actitud positiva  en relación a cualquier petición, demanda o deseo que manifieste el cliente para mantener el control sobre su vida.
Una parte del museo de la reminiscencia.  Prohibido no tocar

Si la petición no puede ser cumplida, se iniciará un diálogo con la persona.  No una discusión que se pretenda ganar sino una conversación  abierta en la que busquemos los motivos que generan la demanda e intentemos, junto con ella, encontrar alternativas que permitan llegar a un acuerdo  con el cliente que sea positivo.

Aplicando esos principios nos llevan a tener un restaurante en el que los clientes piden su comida y la pagan con su propio dinero, el museo de la reminiscencia, que ofrece temas de conversación  para el día a día, la peluquería y el salón de belleza, la granja, etc... Todos  buscan potenciar lo positivo y mejorar el ambiente. La suma total de curar/cuidar, bienestar y lugar donde vivir es un producto integral que no puede existir si no existen todos los elementos.

Cuando alguien entra en un establecimiento de Humanitas se siente sorprendido  por el calor, la estimulación y la alegría que produce una cultura empresarial basada en generar actividad.  Nada de lo que vemos, olemos, oímos o sentimos nos hace pensar en que vamos a recibir atención.  Normalmente  relacionamos a las empresas que ofrecen cuidados con médicos, higiene, medicación, reglas y muerte.  Eso elementos, por supuesto también existen en Humanitas pero  se presentan de una forma velada.  Lo que verdaderamente se ven son los aspectos felices de la vida.
Todo se puede tocar aquí.  Planchando como antes

Uno de los últimos aspectos en la lista de elementos a mencionar es la mezcla.  En principio discapacidad y miseria no deberían juntarse.  Las islas de miseria son fáciles de crear aunque no sea de forma deliberada.  Por eso en Humanitas hacemos un esfuerzo positivo por mezclar:  los sanos con los enfermos (al menos un tercio de nuestros clientes no tienen ninguna necesidad de atención), jóvenes con mayores; ricos con probres; nativos con minorías étnicas; homosexuales con heterosexuales.  Esta mezcla se extiende a nuestro entorno ya que el centro está abierto.  El "truco" consiste en ofrecer precios muy razonables en el restaurante, un buen fisioterapeuta, un supermercado que puede utilizar el vecindario, una peluquería y salón de belleza también abiertos a la comunidad, un café de internet; un club de bridge e incluso una guardería para la comunidad.

Creando un conjunto feliz, Humanias atrae a empleados fácilmente, consigue menos abandonos y bajas laborales.

Además de que los familiares visitan más a los clientes, Humanitas es como un imán para los voluntarios; los clientes tienden menos a la depresión, se ayudan más entre ellos en vez de pedir ayuda a los empleados y de esta forma todo nuestro esfuerzo tanto profesional como financiero  se puede concentrar en lo realmente útil mientras se evitan peticiones de cuidado que se producían a menudo en las islas de miseria tradicionales.





Esto sí que es una forma original de atender a personas mayores y convivir con la demencia.

Esto es sólo una de las visitas llevadas a cabo durante el viaje geroasistencial a Holanda 2013 organizado por www.inforesidencias.com

Traductor del texto original y comentarista: Josep de Martí

Enlace relacionado: Jardín terepéutico para mayores