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viernes, 18 de diciembre de 2020

Salidas de las residencias en Navidad. Palos de ciego

Los residentes y sus familiares quieren poderse ver durante Navidad, incluso algunos poder salir de la residencia para ir a cenar o comer con el resto de la familia algún día durante las fiestas.   En años anteriores algunas residencias estarían insistiendo a los familiares para que fuesen a ver a sus seres queridos durante estos días tan especiales, ahora todo se ha puesto patas arriba por culpa de la pandemia.

Navidad en una residencia en tiempos pre-pandémicos

La enfermedad no se genera dentro de las residencias de mayores y, cuando entra es que alguien la ha llevado.  Eso se sabe muy bien, y también que limitar las visitas y los contactos suele ser una buena receta para reducir el riesgo de contagio.  El problema es que al hacerlo podemos causar un daño terrible en los residentes y angustia en los familiares por lo que tanto las administraciones como las residencias tienen un reto importante.

Ahora no estamos en la misma situación que en marzo o abril.  En muchas residencias bastantes residentes y trabajadores han pasado la enfermedad sin síntomas o la han superado por lo que en apariencia su riesgo de recaída es bajo.  También disponemos de diferentes pruebas de diagnóstico y de detección de anticuerpos que en principio permitirían poder tomar medidas diferentes para diferentes personas.

El estado en la situación actual podría legalmente establecer una pauta común a todas las residencias de España.  Sin embargo; quizás considerando que la situación es diferente en cada comunidad, quizás por respetar las competencias o quizás por otros motivos, ha decidido pactar unas medidas generales y dejar a cada comunidad concretarlas en su territorio.

En la web de TVE he podido leer un resumen de algunas de ellas que describo más abajo.

Leyéndolas cualquier diría que van dando palos de ciego. Me sorprende que el tiempo mínimo de salida, el tipo de test, los requisitos de convivencia, todo sea diferente entre comunidades.  Por un lado veo ineficiencia, descoordinación e incompetenia, aunque, como quiero ser optimista me imagino que se han puesto de acuerdo en probar cosas diferentes para después comparar resultados, ver cuál ha funcionado mejor y aplicar esa medida en común de ahora en adelante. (Creo que me está dando un ataque de candidez pre navideña)

Andalucía

Los residentes podrán salir a un único domicilio entre el 22 de diciembre y el 7 de enero (en un periodo no inferior a cinco días y con una vigilancia por parte de los familiares en todo momento). En esos casos, la dirección del centro deberá acreditar que la persona se encuentra estable y sin síntomas en los últimos 14 días, y con un test negativo en las 72 horas previas a la salida, o un test serológico positivo que demuestre así que está "inmunizada”.  Al regreso deberá aportar "un test negativo con un máximo de 48 horas de antelación". (Residencias en Andalucía)

Aragón

Las personas residentes con igG positiva (o sea, tienen anticuerpos) podrán salir a comer o cenar con una unidad de convivencia con un máximo de diez personas, los días 24, 25, 31 de diciembre y el 1 de enero para celebrar las fiestas de Navidad. Las salidas, eso sí, no podrán exceder de las 20:00 horas y se llevarán a cabo en los horarios que establezca la residencia para evitar aglomeraciones. 

Las salidas de los residentes serán de un período mínimo de diez días, yendo a un un único domicilio, usando mascarilla dentro del mismo todo el tiempo posible y que la familia firme una declaración responsable en la que garantice que se cumplen las medidas sanitarias e identifique a las personas que conformarán el núcleo de residencia. Al regreso, el usuario de estos centros deberá tener PCR negativa y permanecer diez días en aislamiento. 

Asturias

El Principado dispone de protocolo según el cual ante la solicitud del traslado temporal a un domicilio particular, su tutor legal o un familiar deberá firmar una declaración responsable. Se especifica, además, que para el reingreso en todos los casos se realizará prueba PCR. En caso de resultado positivo se retrasará el reingreso hasta la negativización y, si da negativo, permanecerá igualmente en aislamiento preventivo en el centro residencial durante dos semanas después del reingreso.

Cantabria

Salidas mínimas de siete días y con una prueba diagnóstica de infección aguda (PDIA) a su regreso.

A la pauta en Cantabria unen una recomendación: "Respetando en todo momento la libertad individual" de los residentes, la recomendación de Sanidad y de Políticas Sociales es que se deben evitar las salidas de los mayores y, de producirse, que no se acuda a celebraciones familiares que expongan al usuario a un contacto cercano en lugares cerrados donde se habla a un volumen alto y no se hace buen uso de la mascarilla o se realizan actividades donde es incompatible su uso continuo, como comer o beber.

Cataluña

En Cataluña, según una instrucción reciente, la Generalitat someterá a todos los residentes a a un test de antígenos, como medida previa para poder salir a pasar las fiestas con sus familias, y, tras las fiestas, todos también serán sometidos a una PCR para confirmar que no se han infectado.

Lo fija el protocolo que ha aprobado el Departamento de Salud, que contempla que durante las fiestas navideñas se prioricen las salidas largas de los residentes, de al menos tres días o más, y manteniendo contacto con una única burbuja de convivencia. También establece que en ningún caso se autorizarán salidas encadenadas, ya sean largas o cortas, con distintos familiares, que puedan dar lugar a multiplicar las interacciones con diferentes grupos burbuja.

Extremadura

Según el  'Plan de Navidad para las residencias de mayores', los usuarios de las residencias de mayores puedan salir en Navidad. Eso sí, solo podrán ir a un domicilio y tendrán que tener una prueba PCR negativa a la entrada y a la salida.

Además, Extremadura permitirá ampliar las visitas en los centros residenciales previa petición de los familiares. Como máximo tres personas, una cada día, podrán ir a los centros de mayores a ver a sus familiares. Además, los mayores que decidan pasar las fiestas con sus familiares deberán ir a un único domicilio, donde se mantenga una burbuja de convivencia estable.

Galicia

El protocolo de medidas elaborado por la Consellería de Política Social de Galicia para la Navidad establece que los usuarios de las residencias solo podrán realizar, como máximo, una salida del centro durante este periodo, que deben permanecer con un grupo familiar estable y que se les hará una prueba PCR antes de volver.

En concreto, el documento recomienda, como mejor opción, que los usuarios no abandonen las residencias durante estas celebraciones, para evitar contagios. Sin embargo, si es necesaria una salida familiar, piden que se programe "con una duración mínima de cinco días", tras los que será necesario permanecer durante siete días a su regreso en una habitación preferentemente individual, donde no pongan en riesgo a otros internos.

De regreso al centro residencial, se les someterá a una prueba PCR, o bien test de antígenos, como máximo 48 horas antes de volver, una encuesta epidemiológica y toma de constantes antes de regresar.

Madrid

La Comunidad de Madrid permitirá que los ancianos residentes en centros de mayores salgan durante las fiestas navideñas, aunque las normas que se deben seguir dependen de la inmunidad de cada residente.

Las personas con anticuerpos IgG+ --resultado positivo en los seis meses previos-- podrán salir por vacaciones y para acudir a un evento familiar sin más limitaciones que las dispuestas para la población general y las que cada centro marque a efectos organizativos. A los residentes con IgG- también les permiten salidas, pero estas deben ser "por un mínimo de tres días, restringidas a un único domicilio y manteniendo una burbuja de convivencia estable. Para facilitar la logística, la vuelta al centro debe realizarse en día laborable".

Además, deben hacerse una prueba diagnóstica de infección activa al regresar al centro, ya sea un test de antígenos realizado por enfermeros de la propia residencia o una PCR en un centro de Atención Primaria a las 48 horas del regreso.


domingo, 22 de septiembre de 2019

Proyecto de Orden de Acreditación de residencias en Cataluña




Enlace al proyecto de Orden de Acreditación de entidades proveedoras mediante Gestión Delegada

Desde que escribí el post sobre la Orden he recibido varias informaciones contradictorias.  Lo siento mucho. Recomiendo, de momento que cada uno lo lea.

Aquí está el enlace al texto:

https://treballiaferssocials.gencat.cat/web/.content/01departament/04legislacio/normativa_en_tramit/projectes_normatius_tramit/ordres/proj_ordre_acreditacio_entitats_proveidores_XSSAP_gestio_delegada/doc_expedient/TEXT-ORDRE-DOR.45.19-v.-9-9-19-informacio-publica.pdf

viernes, 21 de septiembre de 2018

Escribiendo sobre el día a día de la demencia


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Pensando en el concurso literario que tan exitosamente ha organizado Sanitas Mayores entre personas que viven el día a día de la demencia, me ha venido a la cabeza algo que leí hace unos años sobre Michelangelo Buonarroti.

Dicen que Miguel Angel, preguntado sobre su obra maestra La Piedad, una escultura que esculpió con sólo 23 años respondió “La escultura ya estaba dentro de la piedra. Únicamente, he eliminado el mármol que le sobraba”.  Yo más bien creo que quien tenía un gran artista en su interior esperando la ocasión de florecer era el propio Miguel Angel desde el día en que nació.

Pero, ¿qué hubiera pasado si siendo niño no hubiese tenido la oportunidad de formarse y aprender unas técnicas que llegaría a revolucionar? ¿Qué habría sucedido si por sus circunstancias hubiese acabado trabajando de pastor sin llegar a tener en sus manos un cincel? Quizás habría tallado con su navaja bonitas figuritas de madera pero el destino nos habría robado a uno de los grandes artistas del renacimiento.

Sanitas Mayores y Plataforma Editorial convocaron el pasado junio el concurso de relatos “Pienso en ti”, querían hacer visible la demencia a través de las personas que la viven de una forma más directa, o sea, las personas que la sufren, sus familiares y quiénes los rodean y al hacerlo han despertado algo que muchas personas llevan dentro esperando a salir.
Me he permitido tomar esta imagen de la página de Sanitas que trata del concurso.  Lo de la libreta y el lápiz le da un toque muy entrañable, casi vintage


¿Puede tener interés literario la vida de alguien que convive con una persona mayor que sufre demencia?  Por supuesto.  Lo bueno de la literatura es que todo, escrito con las palabras adecuadas, puede producir emociones en quien lo lee. Y lo fabuloso de los concursos literarios es que tienen la capacidad de animar a quien vive con su semilla de escritor, a regarla, cultivarla y hacerla crecer.

En el caso del concurso auspiciado por Sanitas Mayores, 130 autores diferentes han presentado 140 relatos.

Son principalmente familiares de personas que sufren demencia quienes, en forma de crónicas, cartas dirigidas al enfermo y cuentos, han expresado de forma muy emotiva cómo viven la situación.

Me siento privilegiado al haber recibido por adelantado una antología con las 12 obras finalistas que han sido editadas por Sanitas y Plataforma editorial en forma de libro y que pueden consultarse en https://www.plataformaeditorial.com/piensoenti.

Creo que la idea es muy interesante por lo que hay que felicitar a los organizadores.  Sanitas Mayores lleva años posicionándose, como parte de una organización internacional, Bupa, con amplia presencia en varios continentes, como pionera en el cuidado de personas que sufren demencia.  Hace unos meses, Graham Stokes, responsable de atención a personas con demencia de Bupa, explicaba en un acto en Barcelona que la cura de la demencia estaba muy lejos.   A pesar de todo el dinero gastado y todas la investigación realizada, todavía no hemos desentrañado las causas de lo que conocemos por Alzheimer y mucho menos encontrado la forma de erradicarlas.  Es más, los grandes laboratorios están desviando la investigación de la búsqueda de la cura hacia la del diagnóstico precoz y la prevención.   Por eso, en vez de obsesionarnos con conseguir un mundo sin demencia, deberíamos pensar en cómo vamos a vivir en uno en el que una parte de la población no podrá pensar como los demás y requerirá del apoyo de la comunidad.  Graham Stokes en aquella ocasión expuso iniciativas que se llevan a cabo en varios países.

El intentar que quienes viven el día a día de la demencia puedan expresar sus vivencias en forma de relatos, compartir estos textos y premiar algunos de ellos, puede ser una forma de hacer agradable el mundo que nos espera en los próximos años.  De paso, quizás descubramos que alguien que dedica sus días a atender a su pareja o madre, lleva dentro a una gran escritora esperando la oportunidad de manifestarse.  De eso nos beneficiaríamos todos.


martes, 18 de septiembre de 2018

¿QUIEN DEBE SUMINISTRAR MEDICAMENTOS A LAS RESIDENCIAS?


        
En principio, las personas mayores que viven en residencias de tercera edad, cuando se relacionan con  la sanidad publica son ciudadanos normales y corrientes que viven en sus domicilios por lo que pueden hacer el mismo uso de los recursos sanitarios públicos que cualquier otro ciudadano.  Pueden ir al centro de salud, a los servicios de urgencias si se encuentran mal y llevar su receta a cualquier oficina de farmacia donde, haciendo frente al copago correspondiente, les será facilitada la medicación prescrita.

Hace años que entre la teoría y la realidad existe una creciente diferencia:  muchísimas residencias de tercera edad disponen de médicos contratados que atienden a los residentes (que se convierten en sus pacientes) y, de alguna forma (existen muchas variantes) consiguen que la sanidad pública convierta sus indicaciones en recetas que son llevadas a oficinas de farmacias que a su vez las convierten en medicamentos.  Aunque existen modalidades muy diferentes, en la mayoría de ellas se acaba pagando por un servicio (el que presta el médico contratado por la residencia) que debería estar cubierto por la sanidad pública; y se acaban creando sistemas de suministro de medicamentos en los que las oficinas de farmacia “avanzan” productos antes de disponer de las recetas produciéndose después regularizaciones.

Nada de esto es nuevo, ni lo es que las administraciones de las comunidades autónomas intenten “poner orden” a la situación con ideas que en muchos casos pasan porque no sean las oficinas de farmacia las que suministren los medicamentos a las personas que viven en residencias de mayores.

Hace unos meses,  esas ganas de regular ha vivido un crecimiento interesante y han surgido iniciativas en Andalucía, Comunidad Valencia y Cataluña.  En las tres comunidades están n encontrando una resistencia importante por parte de las oficinas de farmacia y también de algunas residencias de mayores.

El caso de Andalucía

En Andalucía, un Decreto de 2015 regulaba hasta hace poco la prestación farmacéutica en los centros sociosanitarios residenciales.  En éste se establecía un sistema que excluía el suministro de medicamentos a algunas residencias públicas y privadas por parte de las oficinas de farmacia.  El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en dos sentencias de principios de 2018  ha declarado nulo y extendido la nulidad del Decreto.  La clave de la nulidad descansa en  que, según el tribunal, las condiciones de dispensación y la alteración de las existentes que recoge esta normativa corresponde determinarlas exclusivamente al Estado y, por tanto, no son competencias de las Comunidades.

El caso de la Comunidad Valenciana

En la Comunidad Valencia el proyecto planteado por la Generalidad, 'Servicio de preparación de unidosis y su distribución a los centros de asistencia social sociosanitarios' 'Resi-EQUIFar',  establece el suministro de medicamentos a las residencias mediante un sistema “unidosis” por parte de un suministrador que elige la propia Generalidad mediante un concurso público, y que en la práctica excluye a las oficinas de farmacia. La patronal AERTE ha mostrado reiteradamente su rechazo y ha paralizado durante un tiempo, un modelo que se está intentando implantar sin haber contado con la participación del sector. 

El caso de Cataluñ

En Cataluña la Generalitat está trabajando en un modelo más ambicioso de atención sanitaria a personas mayores que viven en residencias y que se fundamenta en tres documentos que se están elaborando con bastante más participación que en la Comunidad Valenciana y que se han ido presentando en su versión provisional en varios actos, algo muy loable por parte de la administración, aunque también con sus sombras ya que, aunque se presenta como un modelo pactado con las diferentes patronales, en el que no se pasa a redactar normas hasta que se alcanza un “consenso necesario”, cuando hablas con quien ha estado en las reuniones te explica una historia diferente en la que la Generalitat tiene muy claro lo que quiere hacer.

Para poderse hacer una idea de por dónde van las cosas pongo a continuación unos enlaces a unas versiones de borradores de los documentos que han sido entregados a algunos de los participantes en las reuniones de trabajo. Éstos deben ser tomados con gran cautela ya que son de hace unos meses y dicen de forma clara que son documentos de trabajo y borradores.  Aún así, pueden servir para ver por dónde van los tiros.




El motivo por el que difundo unos borradores es que, para algunas personas estos documentos son más que meros papeles de trabajo.  De hecho, la Asociación de Farmacéuticos Comunitarios de Asistencia Residencial AFCAR, ha pensado que suponen una actuación de hecho de la Generalitat que puede ser impugnada y han decidido presentar un recurso contencioso ante los tribunales (aquí está el recurso).

Lo curioso es que, así como en la Comunidad Valenciana los tribunales no aceptaron el recurso de AERTE porque consideraron que no era parte interesada, en el caso de AFCAR, el Tribunal sí ha aceptado tramitar el recurso contencioso administrativo (aquí está la aceptación) por lo que en los próximos meses vamos a poder seguir un litigio interesante.

Así las cosas creo que los argumentos van a ir por dos caminos diferentes: 

Por un lado, y en eso creo que estaremos todos de acuerdo, hay que encontrar un sistema claro y eficiente para que las personas mayores que viven en residencias reciban el servicio público de sanidad al que tienen derecho, que incluye la prestación farmacéutica, sin necesidad de duplicar profesionales ni de tener que recurrir a “sistemas imaginativos” para conseguir los medicamentos cuando son requeridos.  Respecto a este punto la finalidad que persiguen las comunidades autónomas parece la correcta aunque quizás el camino que siguen no lo sea tanto.

Por otro lado, habrá que determinar si la competencia para establecer ese sistema corresponde a cada comunidad autónoma por separado o al Estado.  A estos efectos, ayudaría que el Estado se posicionase, cosa que, si ha hecho, no ha llegado a mis oídos y que corresponde ahora a la nueva Ministra María Luisa Carcedo.

Como es una cuestión que tiene mucha afectación sobre las personas mayores que viven en residencias, los profesionales que trabajan en ellas, y también sobre los farmacéuticos, sería positivo ver un debate de ideas fundamentadas.  A ver si éste llega.