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martes, 10 de enero de 2017

Viajes para visitar residencias en Alemania, Dinamarca y Suecia 2017

Empieza 2017 y lo hace cargado de proyectos e iniciativas.

Una de las actividades que más me gusta llevar a cabo, como director del portal www.inforesidencias.com son los viajes geroasistenciales en los que, grupos de empresarios y profesionales de diferentes comunidades autónomas visitamos residencias de mayores, centros de día y otros servicios de atención a la dependencia en países del centro y norte de Europa.

En este vídeo os explico un poco de qué va eso de los viajes y los dos que tenemos previstos en 2017.


Viaje a Nuremberg en Abril.
Viaje a Dinamarca y Suecia en Junio.

En la mayoría de los 16 viajes que hemos organizado hasta ahora nos hemos quedado sin plazas.  Por eso, si quieres asistir.  Reserva ya tu plaz.

Inscripciones abiertas para el viaje a Alemania

Aquí toda la información de los viajes que hay disponible ya.

viernes, 6 de mayo de 2016

Cuestion de modelos de atención a mayores en residencias


Pasó en el primer viaje geroasistencial que organizó Inforesidencias.com a Suecia hace ya unos cuantos años (en 2016 llevamos catorce viajes).

Sala en una unidad de convivencia
Visitamos una residencia típica sueca, con su unidad de ocho personas, cada una con su habitación individual dotada de cocinita (se desconecta si la persona mayor lo requiere por su deterioro cognitivo) y compartiendo un espacio común amplio en el que otra cocina americana servía de punto de encuentro y actividades.  En esa zona los residentes ponían la mesa, ayudaban según su capacidad y ganas en las actividades de la casa y, como en otras ocasiones, habían preparado unas galletas o un café para los “visitantes españoles”.

Una profesional nos explicó que todas las habitaciones tenían cocina y baño aunque el residente tuviese una gran dependencia y deterioro cognitivo porque eso les hacía sentirse más en “su casa” y también porque la Ley Sueca obliga a que todas las habitaciones de una residencia puedan ser consideradas “domicilio completo” del residente, lo que hace que sea necesaria la existencia de una cocina.

En casi todos los viajes que hemos organizado los asistentes van “con la calculadora en la cabeza” y en seguida saben cuántos metros cuadrados de más necesitaría su residencia en casa para ponerse en un estándar sueco o cuántas plazas podrían acoger con los metros que tienen si se aplicase ese modelo.

Explicándonos el funcionamiento de la residencia
Mi Casa en Estocolmo
Pero, como saben bien los gestores de residencias, la repercusión de los metros cuadrados de edificio sobre el coste de prestar el servicio son pequeños si se compara con el capítulo de personal. Y allí es donde vimos lo más llamativo:

Cuándo les preguntamos quién trabajaba en la residencia nos contestaron que en cada unidad de ocho personas había 2 personas presentes durante el día y una para varias unidades por la noche.  El perfil ce estas personas era de enfermería y auxiliares/gerocultoras.  Además contaban con fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales que repartían su trabajo entre las diferentes unidades.

Cuando les preguntamos por el médico o el psicólogo pusieron cara de extrañeza.  “Esto no es un hospital sino la casa de los residentes” nos dijeron.  Les explicamos que en España era común encontrar médico, enfermera, terapeuta ocupacional, fisioterapeuta, trabajador social, animador (educador social) y psicólogo y nos respondieron algo que se me ha quedado grabado:  “Así lo hacíamos en los años 70, pero cambiamos”.

Cuando explico esto en clases o conferencias me suelen preguntar si los residentes en esas residencias estaban “tan mal” como los que suele haber en residencias en España.  La respuesta es que sí.  No es una realidad uniforme pero, al igual que aquí, cada vez las personas ingresan en residencias con un grado de dependencia y de deterioro cognitivo más elevado.  Eso es algo que hemos podido ver con nuestros propios ojos en los diez años que llevamos haciendo los viajes.



Jardin en una residencia de Estocolmo
Lo cierto es que en Suecia que el espectro de profesionales en el equipo sea más estrecho no supone que tengan menos personal.  De hecho la ratio global suele acercarse al 0,8 e incluso al 1 (un empleado a jornada completa por cada residente).  Se trata sencillamente de un modelo y una concepción diferentes.

La base para que puedan funcionar radica en una gran flexibilidad.

En Suecia consideran que una residencia es el domicilio de los residentes donde hay unas personas (los profesionales) que viven con ellos un tiempo cada día.  Eso quiere decir que juntos van a realizar muchas labores de la casa como hacer las habitaciones, limpiar, lavar, planchar, cocinar, poner la mesa o lavar los platos y cacharros.  O sea, lo que la “gente normal” hace en sus “casas normales”.

No en todas las residencias hemos visto lo mismo pero en casi todas nos han explicado que el equivalente de nuestras gerocultoras, pueden hacer la cama con un residente, una enfermera puede preparar, junto a algún residente, toda o parte de la comida o ayudar a limpiar las migas que han caído al suelo después de comer.  En algunos centros nos han hablado de personal de limpieza específico para algunas labores (cristales, limpieza a fondo de lavabos) pero, en la mayoría la idea de la vivienda de ocho mayores y un personal que mantienen la casa parece ser la norma.

Cuando hablo con los profesionales y empresarios que vienen a los viajes, suelen decirme que, “si nos pagasen, no los 140€ al día que cuesta más o menos una residencia en Suecia, sino 95 o 100€, yo también podría prestar un servicio como ese”.

El problema es que, cuando vuelven a España se dan cuenta que, aunque les pagasen los 140€ al día hay obstáculos que impedirían importar el modelo sueco.

Para empezar, la normativa de cada comunidad autónoma impone unos perfiles profesionales obligatorios que uno no puede saltarse y, cuando, en aras de conseguir un modelo más cercano al sueco lo intentan, son los propios usuarios los que se revelan.

Por otro lado está nuestra mentalidad y forma de ver las cosas.  ¿Estamos preparados para aceptar si somos enfermeros que una parte de nuestro trabajo puede ser hacer una cama con un residente? ¿Y si somos gerocultores a ponernos a limpiar un horno después de haber cocinado algo con los residentes?

Sé que en algunas residencias en las que se han aproximado al modelo “housing” en España han superado estos obstáculos, pero también sé que en la negociación del convenio colectivo de la dependencia los sindicatos están considerando como una cuestión indiscutible el que las gerocultoras no deben, salvo casos de extrema necesidad, realizar labores de limpieza.

La filosofía de la Atención Centrada en la Persona requiere de un cambio de mentalidad tanto en los profesionales, que deben aceptar más flexibilidad; como en los propios residentes, que tienen que aceptar tomar más decisiones y los familiares que deben aceptar que una residencia no es un lugar donde sus padres están “en conserva” sino un lugar donde se vive, con los riesgos que supone vivir.

Los viajes a Suecia nos permiten ver cómo allí se empezó el camino hace años cuando las residencias se adaptaron a la mentalidad de unos profesionales, residentes y familiares  que se ajusta más a una unidad de convivencia que  a una residencia tradicional.

Residencia de mayores Atendo Kungsholmen en Estocolmo (Suecia)
En mi opinión en España debemos ir “pasito a pasito”, creando oportunidades y viendo lo bueno y lo malo de lo que les ha sucedido a otros países a medida que han ido evolucionando en su forma de ofrecer servicios residenciales.  No creo que debamos despreciar el sistema de atención basado en el equipo interdisciplinar y el plan individual de atención que hemos tardado veinticinco años en crear sino que debemos aprovecharlo y hacerlo evolucionar potenciando la capacidad de elegir del residente, a sus gustos y preferencias; flexibilizando el funcionamiento de los centros para que sean en la medida de lo posible “más hogareños” e incorporando  elementos de reconocimiento de derechos y respeto a principios éticos y de respeto a la dignidad.

Todas estas ideas son las que leíamos de forma un poco inconexa hasta que, gracias a un reducido grupo de académicas (a quienes cariñosamente llamo “las profetas”) se nos mostraron de forma ordenada bajo el nombre de “…Centrado en la persona”.

En ese camino el “cambio de mentalidades” resulta fundamental incluyendo, por supuesto a las administraciones públicas que deben curarse de esa especie de esquizofrenia que les hace por un lado exigir un respeto a las preferencias de los usuarios mientras por el otro establecen normativas y sistemas inspectores/sancionadores que potencian la rigidez y la impersonalidad en el trato.

En fin, que seguimos caminando en esto de la Atención Centrada en la Persona dándonos cuenta cada vez más que quizás la meta no está allá a lo lejos sino que está en el propio camino.

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martes, 1 de marzo de 2016

Hablando de jardines terapéuticos en la Embajada Sueca

Josep de Martí
Hace unos días he tenido una experiencia muy interesante.  En la embajada sueca en Madrid se ha celebrado una Jornada titulada "Envejecimiento activo. Suecia - España".

Durante la misma, quien fue ministra de Asuntos Sociales, Matilde Fernández, que tuvo una estrecha relación con Suecia durante la transición, explicó su experiencia en el país escandinavo y cómo la forma de hacer política en ese país la influyó mucho.

Karin Palmlöf, habló sobre la importancia que tienen para la vida de las personas mayores el pasar tiempo en el exterior y sobre cómo, a partir de esa premisa ha creado un modelo de jardín terapéutico pensado para ese colectivo que combina una zona de jardín de los sentidos que actúa como un espacio de estimulación sensorial; un espacio de reminiscencia, una zona de terapia de huerto y una de ejercicio físico.   Lo innovador el "Jardín Palmlöf" es que, más allá del espacio físico, el jardín se convierte en un espacio de terapia en el que trabaja un terapeuta ocupacional directamente con grupos de usuarios mayores y no tan mayores.

La interesante experiencia de Karin Palmlöf, que ha diseñado el jardín terapéutico del Centro de Referencia Estatal de Alzheimer tras formarse en Suecia y Estados Unidos, ha servido para que algunos ayuntamientos y residencias en España se estén planteando convertir una parte de sus parques y jardines en verdaderos espacios terapéuticos.


Karin Palmlof
Durante el acto también intervino Astrid Lindström, una profesional de los servicios sociales sueca, afincada en Barcelona desde hace años y a quien, sin duda debemos una gran parte de lo que en España se sabe sobre la atención a mayores en Escandinavia.  Astrid ha traducido muchos documentos de trabajo y ha organizado, entre otros, los  diez viajes geroasistenciales a Suecia de Inforesidencias.com que hasta ahora hemos llevado a cabo y que en Junio alcanzará su 11 edición.  Astrid dio su visión sobre lo que hace interesante el modelo sueco, destacando una clara descentralización en los ayuntamientos de las competencias sobre servicios sociales y un desarrollo largo de un sistema que potencia las posibilidades de opción de las personas y el envejecimiento activo con políticas de vivienda entre otras que potencias que los mayores permanezcan en sus domicilios el máximo posible.
Matilde Fernandez 
 Como las jornadas perseguían ver, en lo que a mayores se refiere "Suecia con ojos españoles y España con ojos suecos", a mí me tocó hablar de los diez viajes geroasistenciales a Suecia que hemos organizado en Inforesidencias.com durante los últimos años.

Desde el primer viaje que organizamos para la Asociación Madrileña de Residencias (entonces AMRTE) en el que nos chocó tanto conocer el modelo housing en primera persona cuando aquí nadie hablaba todavía de Atención Centrada en la Persona, hasta los más recientes en los que hemos conocido una residencia creada por y para personas homosexuales; una para personas que tienen en común que hablan español  u otra para personas de origen iraní.  Destaqué esa adaptación al usuario que se ve en todo el modelo sueco, la verdadera existencia de diferentes modelos y lo dispuestos que están los suecos a mostrar sus centros y compartir. Orientando el tema hacia el envejecimiento activo destaqué lo llamativo que resulta pasear por los parques de Estocolomo y ver a muchas personas mayores que "caminan rápido con bastones", esa actividad que ahora empezamos a ver también aquí de forma un poco esporádica.

No quise pasar por alto dos cuestiones importantes: la gran importancia que dan en Suecia a la vida exterior, lo que se traduce en jardines verdaderamente "vividos" en las residencias (con invernaderos, zonas de cultivo, paseo e incluso hogueras para estar fuera en invierno) y cómo el modelo sueco nos ha influido en España:  sobre ese tema, expliqué como, tras organizar un viaje para la patronal de Castilla y León, ACALERTE, al que asistieron varios representantes de la Junta, incluido el entonces consejero y ahora director general del Imserso, César Antón, esa comunidad puso en marcha un proyecto piloto, En mi Casa, que ha acabado sirviendo de base para su modelo de residencias, e incluso para su nueva normativa.

Creo que ha sido un acto interesante en el que me ha encantado poder conocer a Matilde Fernández y reencontrarme con profesionales del sector.
Josep de Martí con Matilde Fernández



jueves, 18 de septiembre de 2014

VICTORIA SOCIALDEMOCRATA EN SUECIA

Ciertamente no debería importarme demasiado si en Suecia ganan los conservadores o los democristianos pero, después de haber organizado durante los últimos años varios viajes a ese país para ver cómo funcionan los servicios sociales, leer que los conservadores han sido derrotados tras dos mandatos en el poder sí que me parece una cuestión interesante.

En Febrero de 2013 la revista The Economist sacaba en portada un primer plano de un vikingo con el título "El próximo supermodelo"y el subtítulo, "lo que los políticos de derechas e izquierdas deberían aprender de los paises nórdicos".

Leyendo un poco más el artículo, que hablaba en términos muy laudatorios de las reformas introducidas por los conservadores en el modelo de atención tanto en Suecia como en Noruega y Dinamarca, encontramos frases como ésta:

En lo relativo a servicios públicos, los países nórdicos han sido igualmente pragmáticos. Mientras se garantice que funcionen, no les importa quien los preste. Así, Dinamarca y Noruega permiten a las empresas privadas para gestionar  hospitales públicos. Suecia tiene un sistema universal de los "vales escolares", que permite que colegios privados con fines de lucro compitan con las escuelas públicas.

En el último número de la revista antes de las elecciones, un artículo decía que en Suecia, a pesar de los buenos datos económicos, la gente se había cansado de los conservadores.

Lo cierto es que, la privatización de la gestión de residencias públicas no ha estado exenta de polémica, e incluso de escándalo.  Así, si hoy hablas con un sueco y le preguntas qué es el "Escándalo Carema" seguro que te dirá que sí.

Resulta que en la residencia Koppargården que era gestionada por la empresa  Carema (y a su vez de un grupo de inversores con vínculos con paraísos fiscales), según publicó un periódico se estaban recortando drásticamente los presupuestos de todo lo esencial para la atención, incluso faltaba jabón, papel higiénico, pañales u otro material para incontinencias.  El periódico llegó a referirse a la residencia  com la "casa de la muerte".   La prensa siguió con relatos sobre cómo los empleados tenían que pesar los pañales antes de cambiarlos para asegurarse que estaban siendo utilizados a su máxima capacidad y cómo los gestores del centro recibían más bonos cuanto mayor fuera el ahorro que obtuviesen.

No importó que después las acusaciones fuesen matizadas, o que descubriesen que pesar el pañal, algo que fue de lo más llamativo cuando se daba la noticia, era una práctica habitual en hospitales para registrar ciertos casos de continencia.

La residencia modifico su forma de trabajar, perdió la gestión de algún centro y ahora, separó la gestión de hospitales de la de residencias y vendió la primer.  Ahora, tres años tras el escándalo, según su Consejero Delegado Fredrik Gren, el nivel de satisfacción de sus residentes ha subido del 75% al 84%.

También a raíz del escándalo, los municipios Suecos aumentaron la supervisión de las empresas gestoras y los requisitos para gestionar.

A pesar de todo, lo que caló en la opinión pública fue que una empresa, que ni siquiera pagaba todos sus impuestos en Suecia, estuviese teniendo beneficios basados en un recorte sobre la atención de los mayores, y eso es algo que molesta en Suecia y en cualquier otro lugar.

Dudo que ese escándalo haya sido determinante en el vuelco electoral, pero, según leo, parece que sí ha tenido que ver.

Al final  los suecos no se han dejado impresionar por los resultados de un gobierno que ha rebajado la presión fiscal y el peso de lo público en la economía.  En contra de lo que se cree en latitudes más meridionales, la economía no es lo único que interesa.    Puedes ser un gobierno con una política considerada como modélica por todo el mundo y que tu electorado se canse de ti si no cuidas "el lado humano de las cosas".

Como decía al empezar, lo que pase en Suecia tendrá poca relación directa con lo que pase en España pero, cuando te pones a darle vueltas, ves que siendo tan diferentes podemos ser muy parecidos.

Autor del post:  Josep de Martí


jueves, 4 de septiembre de 2014

COMO EN CASA EN "LA CASA" DE "MI CASA"

Vuelvo a estar en Estocolmo en un nuevo viaje que hemos organizado desde Inforesidencias.com para que profesionales españoles puedan conocer cómo funciona la atención a mayores en este país escandinavo.

Ya hemos hecho este viaje tantas veces que cada vez se lo ponemos más difícil a Astrid Lindstrom, encargada de la organización técnica y académica del viaje, para que encuentre residencias y centros de atención a personas mayores que hagan algo interesante digno de ser visto y que estén dispuestos a enseñárnoslo.

En este viaje, entre las visitas ha destacado un centro por tener una peculiaridad y carácter entrañable especial.

Se trata de la residencia "La Casa" especializa en la atención a residentes de habla española, que curiosamente está situada en un edificio del que es propiedad una empresa pública del Ayuntamiento de Estocolomo que se llama "Mi Casa".

Nos explican que la empresa que gestiona la residencia Kavat Vård, ha tenido la iniciativa de crear tres residencias para colectivos específicos.  Una para personas de habla hispana, otra para los de habla árabe y otra para los que hablan persas.

La casa tiene 33 apartamentos, repartidos en 3 unidades de convivencia. 2 unidades para personas mayores con discapacidades físicas y una para personas con demencias. Cada unidad dispone de cocina, abierta al comedor, balcones y terrazas. Los apartamentos son de 30–60 m2 con baño y una pequeña cocina, lo que permite a algunos residentes seguir conviviendo con su pareja. La atención y las actividades se adaptan a la cultura, costumbres y preferencias de los residentes, así como la comida, que se prepara en la casa.  Aquí hay algo de información en español.

Durante la visita conozco a Charo, de Santander, que hace "muchos" años se casó con un pescador sueco que atracó en su ciudad y se la trajo para aquí.  También conozco a señoras de Lugo y Madrid, además de algunas otras de Chile y Perú.

Iñaki, el cocinero, Alavés, nos enseña con orgullo los menús que lleva preparando desde su llegada a la residencia.  Es una verdadera fusión española y latina.  Hoy para cenar hay ensalada, quesadillas,

chistorra y patatas hervidas.  Siempre hay algo para elegir.   Cuando le preguntamos a Iñaki sobre dónde están en el menú las calorías y contenidos nutricionales nos dice que eso no se lo piden y que eso de especificar tanto le parece más algo de "los hospitales de los años setenta".

La residencia sigue el patrón de las que hay en Suecia.  Como las personas, por ley, tienen derecho a que las residencias les ofrezcan una "vivienda completa", no existen habitaciones al uso, como en las residencias españolas sino que todas son un mini-apartamento con su dormitorio su cocina americana y lavabo.  Algunas también tienen una salita.

La Casa lleva funcionando un año y medio y, ahora que está llena, la empresa propietaria la considera un éxito.   Para los residentes, el hecho de que todos los empleados (salvo la directora) hablen español les supone tener una mejor calidad de vida.

Suecia es un país de refugio para muchas personas de diferentes países que han huido de conflictos por lo que la iniciativa de ofrecer una atención especializada diferente para personas de distintos orígenes podría plantear tanto una oportunidad como problemas.

La experiencia hasta ahora, tal como nos han explicado es que hay más ventajas que inconvenientes.  Los residentes latinos parecen más sociables y tienen una relación con sus familias más cálidas que los nativos escandinavos.  De momento, parece que todos están contentos con la iniciativa.


Autor del post:  Josep de Martí


jueves, 24 de septiembre de 2009

EL MODELO SUECO DE RESIDENCIAS

Inforesidencias.com, a través de eai|consultoria se consolida como organizadora de viajes geroasistenciales. Después de haber organizado en 2007 un primer viaje a Suecia y en 2008 a París para conocer otros modelos de atención a mayores, a principios de Septiembre una delegación del gobierno de Castilla León acompañados por un grupo de empresarios de la Asociación ACALERTE (que agrupa residencias para mayores de Castilla León y otros servicios a la dependencia) visitaron Estocolmo con la finalidad de estudiar el modelo sueco de atención a personas mayores en ese país escandinavo y detectar prácticas que pudieran ser trasladables o aprovechables.

El viaje de trabajo combinó los contactos con administraciones públicas, una asociación empresarial y varias residencias, centros de día y servicios de ayuda a domicilio.

Demografía sueca


Suecia es un país de poco más de nueve millones de habitantes con un 17,4% de población de más de 65 años y un 5,3% de población de más de 80. Su tradición de atención social desde la administración les ha llevado a disponer de unos servicios de atención domiciliaria que alcanza al 10% de la población mayor (al 23% de los de más de 65 años) y unos servicios residenciales que alcanza al 6,2% de los mayores (el 16% de los mayores de 65).

Atención a la dependencia en Suecia



El modelo de atención residencial sueco consta de un tipo de apartamentos adaptados con algunos servicios para personas con baja dependencia y el equivalente de residencias asistidas para personas más adaptadas.
Durante la visita a Estocolmo, la delegación escuchó de la Asociación Sueca de Municipios y Provincias, lo descentralizado que está el país a nivel asistencial, algo común en los países escandinavos. Todas las competencias sobre atención social recaen en los ayuntamientos y los servicios sanitarios en las provincias. Estas administraciones deciden casi todos los aspectos de la atención existiendo legislación estatal básica y un sistema de financiación de ayuntamientos pequeños que no alcanzan a cubrir sus costes.

En el Ayuntamiento de Estocolomo y Solna, la delegación pudo escuchar, de boca de altos representantes políticos, como el modelo de atención pública se va deslizando hacia otro de financiación pública y prestación privada. Así, las empresas han empezado a prestar servicios de atención domiciliaria y residenciales bajo el principio de “libertad de elección”: el ciudadano tiene derecho a recibir el servicio y a elegir al proveedor. Lo curioso es que no se tiende a la atención privada para obtener una rebaja importante en el coste sino para potenciar la competencia entre proveedores y la opción del beneficiario.

En todas las visitas a responsables públicos apareció la misma pregunta: “¿pueden optar los dependientes por obtener dinero para el cuidado familiar en vez de servicios?”, la respuesta: en algunos casos se permite que la persona cuidadora “contrate laboralmente” aun cuidador que puede ser su familiar. Es algo realmente excepcional y siempre comportaría un contrato de trabajo.

La asociación de empresarios sueca explicó que el proceso de “privatización” de la gestión es todavía escaso, no llega al 15% y que ellos tienen la aspiración de que alcance el 50% en un futuro. Sus retos son competir de forma justa y que exista un modelo común. Algo muy curioso es que los grandes grupos gestores privados (Carema y Attendo) son empresas creadas a partir de la financiación de fondos de inversión.

Cómo es una residencia geriátrica en Suecia

El modelo de residencia sueca consiste en módulos de entre 8 y 20 residentes que viven en habitaciones individuales de unos 20 a 30m2 y que comparten un espacio común de unos 70 en los que hacen vida con un equipo profesional formado por enfermeras, auxiliares de enfermería y ayudantes de enfermería. También existen fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales más personal de mantenimiento y dirección. No hay más profesionales. Resulta sorprendente, en comparación con las residencias españolas la cantidad de metros cuadrados por residente.

Las preguntas que más se hacían los empresarios tenían que ver con los costes del sistema y el pago que recibían por parte de las administraciones y los residentes. La respuesta fue que en Suecia todas las residencias son públicas o tienen todas sus plazas concertadas con la administración.

Condiciones laborales y personal en las residencias suecas

Sobre los salarios, este es el datos que nos dieron desde la asociación de municipios y provincias. Se refiere a salario mensual (12 pagas al año) bruto y al que, en un 90% de los casos hay que añadir 170€ por “horario socialmente inconveniente”:
Profesional Salario mensual
Auxiliar 1.860€
Gerocultor 1.780€
Enfermera 2.450€
Fisioterapeuta 2.360€
Terapeuta ocupacional 2.310€
Supervisor 2.820€

Para hacerse una idea de los datos económicos de explotación de una residencia bastará con ver los que facilitó la residencia Lojtnansgarden que tiene 54 residentes de 89 años de media y que cuenta con un equipo de profesionales de 40 años de media compuesto por:
Profesional Jornadas completas
Auxiliares y gerocultores 41
Enfermera 4,5
Fisioterapeuta 1
Terapeuta ocupacional 0,75
Supervisor 1,75
Mantenimiento 1
Otro personal y externos Enfermería nocturna, administración, lavandería, cocina, limpieza.

Esto representa una ratio de 1 sin contar con los servicios externos.
La cuenta de explotación de la residencia, tal como la facilitó la residencia durante la presentación:
Ingresos
Por cuidados 1.646.400€
Por alquiler de las habitaciones 205.400€
Otros 3.200€
Total ingresos 1.854.900€

Estructura de gastos e ingresos de una residencia para mayores en Suecia

Costes directos -151.100€
Alquileres y costes del inmueble -416.300€
Otros costes: teléfono, informática, seguros, servicios externos -62.900€
Coste de personal -1.165.900€
Amortizaciones -45.200€
Beneficio de operación 13.500€

Gastos financieros 6.100€

Beneficio 7.400€

Los ingresos generados por los residentes dependen del nivel de atención que requieren, nivel que se obtiene al aplicar una escala que tienen en cuenta un test de AVD, la escala de Berger y unos test de comportamiento y de necesidades de atención.

Los precios que pagan las administraciones, según la información recibida de diferentes residencias, varía de un caso a otro. En Lojtnansgarden éstos son 121,6€/día para bajo nivel de atención, 174,30€ para el medio y 203,70€ para el alto.


Resumen del viaje geroasistencial a Suecia


En resumen, un viaje en el que los asistentes pudieron ver los pros y contras de un sistema, mucho más evolucionado que el Español (los servicios sociales nacen en Suecia en el siglo XIX) y que los propios suecos consideran que hay que cambiar para adaptarlo a la situación actual.  Cómo este sistema puede ayudar a las residencias de tercera edad de Madrid o

Inforesidencias.com, a través de eai|consultoria fue la encargada de coordinar el viaje consolidando una actividad que ya le ha llevado a organizar viajes a Suecia, junto con AMRTE (actualmente se llama AMADE) en 2007 y que, el próximo junio tendrá continuidad con un viaje geroasistencial a Suiza.

lunes, 24 de septiembre de 2007

DE VIAJE POR SUECIA

Pasar una semana en Suecia visitando residencias, centros de día, servicios de atención domiciliaria y administraciones puede resultar muy ilustrativo y enriquecedor para alguien que trabaje en el ámbito geroasitencial español.

Eso es lo que pensamos en Inforesidencias.com y AMRTE así que, a finales de junio, nos fuimos de viaje para ver qué podíamos aprender en tierras suecas con la inestimable ayuda de Astrid Linstrom.

Lo primero que nos sorprendió es saber que reciben tantas visitas “geroasistenciales” que el gobierno sueco ha decidido crear una empresa pública que se dedica a coordinar a los grupos que llegan para conocer su sistema de servicios sociales. Lo segundo, el concepto mismo de residencia que pudimos ver en las diferentes visitas.

Suecia es un país en el que los servicios sociales dirigidos a personas mayores tiene una tradición casi centenaria por lo que los sistemas de atención han sufrido sucesivas reformas hasta llegar en nuestros días a unas residencias formadas por grupos de ocho o diez mini-apartamentos (entre 20 y 40m2) de uso individual situados alrededor de un espacio común de unos 70 m2 en el que los residentes del grupo pasan parte del día. En ese espacio suele haber una cocina de tipo americano en la que las auxiliares preparan parte de la comida (las mismas auxiliares que cuidan, limpian y hacen las habitaciones). Cada uno de esos módulos son atendidos por dos auxiliares en turno de mañana, una en turno de tarde. Por la noche se queda una auxiliar para cada dos o tres módulos. Además de las auxiliares hay enfermeras contratadas, personal de dirección y mantenimiento. ¿Médicos, psicólogos, terapeutas ocupacionales..? “Durante los años 70 y parte de los 80 teníamos mucho personal especializado pero después nos dimos cuenta de que una residencia debe ser lo más parecido a un hogar y no a un hospital por lo que el personal sanitario y el especializado sólo viene cuando se les necesita, igual que pasa cuando una persona mayor vive en su casa”, estas palabras del director quedaron en nuestra memoria.

Pudimos ver registros y programas de funcionamiento de los centros (con claras explicaciones en español procedentes de auxiliares chilenos). Conocimos cómo funciona un sistema de ayuda a domicilio que atiende a los mayores en sus casas, en muchas ocasiones, dos o tres veces al día. Nos explicaron cómo el 10% de la población total de Suecia tiene teleasistencia y como cada año 60.000 personas mayores ven cómo la administración arregla su casa para hacerla accesible.

Y de forma machacona en cada una de las visitas nos aparecía las mismas dos preguntas: ¿Cuánto vale y quien lo paga?

El coste de la atención en una residencia oscila entre los 100 y los 160€ diarios (a parte está el coste “hotelero”). Una hora de atención domiciliaria se paga a 28€. Las personas mayores tienen un copago que depende de su capacidad económica y que raramente sobrepasa el 30% del coste total. ¿Qué gana la gente? Un auxiliar, unos 1.300€/mes, una enfermera unos 2.400.

Pero en algo si nos parecemos. Desde hace un tiempo se han dado cuenta de que la gestión privada de servicios públicos es más eficiente por lo que en los últimos años se está produciendo un acusado proceso de privatización de la gestión.  Esto es algo que conocen bien las residencias de tercera edad en Barcelona, Madrid o cualquier otro lugar de España.