Desde diferentes lugares de plantean diferentes consejos a la hora de elegir una residencia para personas mayores. Desde un check list para comparar residencias de ancianos, a una lista de errores más comunes al elegir residencia, y otros por el estilo.
Hoy he llegado a ver un decálogo que plantean desde A.Va. F. U. R.Ce.G (ya sé que el nombre suena un poco raro pero responde a Asociación Valenciana de Familiares de Usuarios-Residentes de Centros Geriátricos"), una asociación que, según he podido leer nació para denunciar las “graves negligencias” que se cometen en algunas residencias, con la firme intención de que “si los vigilamos y denunciamos, la cosa cambiará".
Aunque en principio una asociación que nace para denunciar corre el riesgo de transmitir una imagen del sector injustamente sesgada, me ha parecido que el hecho de plantear un decálogo puede resultar interesante. Esto es lo que dicen:
1. Hable con el director de la residencia y el personal directivo del centro para conocer su funcionamiento, pero no deje de hacerlo también con algún familiar de otro residente que vaya todos los días. Pregúntele, por ejemplo, si su allegado tiene habitualmente infecciones de orina: eso puede ser síntoma de que la frecuencia en los cambios de pañal es precaria, o puede existir falta de higiene por limitación de personal o recortes presupuestarios.
2. Obtenga información sobre la facilidad de acceso a la persona que dirige el centro ¿hay que pedir cita con días de antelación o se puede conseguir el mismo día?
3. Es importante elegir una residencia de puertas abiertas, es decir a la que se pueda acudir sin avisar, y en la que se pueda entrar a cualquier sala. Eso garantiza la transparencia.
4. Pregunte sobre la comida pero teniendo en cuenta que a los pacientes diabéticos o hipertensos no suele gustarles las comidas de dieta, lo que no significa que esté mal cocinada o sea escasa. El familiar también debería tener acceso a la supervisión del menú, sobre todo si el residente tiene deficiencias cognitivas.
5. Es recomendable que haya un médico de lunes a sábado, al menos media jornada y una enfermera 24 h al día. Cada comunidad autónoma tiene sus propios ratios en cuanto a los profesionales necesarios por número de residentes.
6. Infórmese sobre el plan de trabajo del fisioterapeuta y del técnico de animación cultural (TASOC). Un buen plan de trabajo del primero sería que aplique una terapia individual, según las necesidades de cada mayor, aunque también se puedan realizar por grupos. El TASOC suele actuar según las indicaciones del psicólogo o incluso del fisioterapeuta, ofreciéndoles actividades de animación y ejercicios variados.
7. El asistente social debe informar correctamente de las subvenciones, tramitando con rapidez los informes y haciendo seguimientos de ellos.
8. El psicólogo es otro de los profesionales clave para el bienestar del residente, aunque la ratio que marca la legislación autonómica es muy baja (en la Comunidad Valenciana, por ejemplo, se cifra en 6 h semanales de trabajo para atender hasta 50 residentes). En este contexto lo que se debe esperar es que el psicólogo informe a los familiares periódicamente (cada 3-6 meses) para orientar sobre la evolución del paciente o si surge alguna variante importante en su salud psíquica.
9. La administración de medicamentos debe realizarla una enfermera/o y no un auxiliar o gerocultor. Esto es muy importante para tratar de evitar errores en su administración.
10. Al entrar por primera vez en una residencia es importante observar la limpieza del espacio, no percibir olores desagradables, y darse cuenta de si los residentes van bien vestidos y aseados, además de que el trato con el personal sea amable.
Aunque me parece que se basa mucho en la presencia de una serie de profesionales y deja algunos aspectos importantes (comprobación del contenido del reglamento de régimen interior, el contrato, los horarios de vida del residente y no sólo de las visitas, la posibilidad de elegir...), me parece interesante que surjan herramientas de ayuda a quienes tienen que buscar una residencia de mayores para un ser querido.
Opiniones sobre atención a personas mayores, Ley de Dependencia y políticas públicas. Cooperación público privada. Residencias, centros de día y servicios de ayuda a domicilio.
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miércoles, 21 de agosto de 2013
miércoles, 24 de abril de 2013
LOS CINCO ERRORES MÁS COMUNES AL ELEGIR RESIDENCIA GERIÁTRICA
El proceso de búsqueda de una residencia geriátrica suele ser doloroso para los familiares del mayor. Normalmente la persona anciana ha ingresado en un hospital y al darle el alta no puede volver a su casa; ha empeorado súbitamentede una dolencia previa o ha visto agravado un proceso de demencia (Alzheimer o de otro tipo) y los familiares no se ven con fuerzas para cuidarle.
Sea como sea, casi siempre los momentos previos al ingreso son difíciles y la familia de la persona mayor se ve obligada a tomar decisiones rápidas.
Esto hace que, en ocasiones la elección de residencia no sea la más adecuada, algo que puede generar con el tiempo preocupaciones y problemas aún más graves.
Lo mejor sería pensar que se está contratando un servicio muy cualificado que comporta depositar confianza tanto en la residencia como en el equipo de profesionales, y en consecuencia hacerlo de forma tranquila y sosegada. Por desgracia eso no siempre es posible.
Estos son los cinco errores más comunes que pueden llevar a tomar una decisión inadecuada y que, con un poco de cuidado podrían evitarse (os ofrezco una doble versión en vídeo y en texto, si os gusta, compartidla):
Lo mejor sería pensar que se está contratando un servicio muy cualificado que comporta depositar confianza tanto en la residencia como en el equipo de profesionales, y en consecuencia hacerlo de forma tranquila y sosegada. Por desgracia eso no siempre es posible.
Estos son los cinco errores más comunes que pueden llevar a tomar una decisión inadecuada y que, con un poco de cuidado podrían evitarse (os ofrezco una doble versión en vídeo y en texto, si os gusta, compartidla):
1. Optar por una residencia para la tercera edad cuando realmente no es la mejor opción.
Resulta muy normal que, una vez el mayor ingresa en la residencia geriátrica la familia se sienta culpable. En el fondo piensan que podrían haber cuidado al padre (o madre, o abuela anciana) en casa, y se sienten mal por lo que perciben como un abandono.
Este sentimiento suele ser infundado: Si tomamos a todas las personas de más de 65 años y los datos de dependencia y discapacidad, alrededor de un 5% recibirán la mejor atención en una residencia, el resto podría vivir perfectamente en un domicilio, si cuenta con apoyo de su familia y/o servicios como teleasistencia, ayuda a domicilio o asiste a un centro de día. En España hay, más o menos 4 plazas en residencias por cada 100 personas mayores.
Vale la pena dedicar unos minutos a reflexionar. ¿Es verdaderamente la residencia la mejor solución?
Si piensa sinceramente que no lo es y que el sentimiento de culpa que va a tener está fundamentado, es mejor que intente encontrar otras soluciones ya que, de otra forma, puede acabar sufriendo, haciendo sufrir a su familiar mayor y convirtiéndose en lo que en las residencias conocen como “familiar problemático”, aquél que se queja de todo por sistema, normalmente sin una causa contrastable.
Los que opten por la residencia deben saber que un cierto sentimiento de culpa es normal y que, una vez depositada la confianza en el equipo de profesionales, y al ver que la persona mayor se encuentra bien y recibe atenciones que en casa hubiesen sido imposibles, la culpa irá cediendo.
Los que opten por la residencia deben saber que un cierto sentimiento de culpa es normal y que, una vez depositada la confianza en el equipo de profesionales, y al ver que la persona mayor se encuentra bien y recibe atenciones que en casa hubiesen sido imposibles, la culpa irá cediendo.
2. “Quedarse con la primera”
Cuando el problema es vivido de forma acuciante los familiares de la persona mayor pueden caer en la tentación de tomar el camino fácil: pedir consejo a algún amigo o a un profesional y quedarse en la primera residencia que visitan.
En España hay más de 4.000 residencias geriátricas con un gran abanico de tamaños, servicios, sistemas de cuidado y precio. Por eso, sería conveniente utilizar, además de los contactos y amistades, una herramienta de búsqueda de plazas libres en residencias como www.inforesidencias.com que nos permita conocer de antemano algunos elementos, precios y servicios de varias residencias de una zona. Pensemos que no es lo mismo buscar residencia en Barcelona, en Madrid o Valencia que hacerlo en una ciudad mediana o en una zona rural.
Para tomar una decisión adecuada sería recomendable seleccionar y visitar como mínimo tres centros residenciales antes de tomar la decisión.
La visita a los diferentes centros geriátricos es así fundamental por lo que recomendamos bajarse de internet algún guión de ayuda para comparar residencias que nos permita anotar lo que verdaderamente es relevante.
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3. Las falsas expectativas
A pesar de que la mayor parte de personas que viven en una residencia geriátrica en España se encuentran bien y así lo manifiestan en las encuestas de satisfacción, en ocasiones los familiares se sienten defraudados porque la residencia no son lo que ellos esperaban.
Una residencia para la tercera edad es un sustituto del hogar donde las personas mayores reciben servicios de apoyo a las actividades de la vida diaria (AVD). Aunque muchas ofrezcan algún servicio médico y sanitario, las personas mayores que viven en una residencia para la 3ª edad no están en un hospital.
Las familias que piensen que su familiar será visitado diariamente por un médico o controlado en todas sus constantes de forma continuada deberán asegurarse de que la residencia que elijan ofrece esos servicios o acabarán sintiéndose defraudados.
La familia continua teniendo un papel fundamental una vez el anciano dependiente ingresa en la residencia de mayores. Es muy importante que visite lo más a menudo posible a su familiar mayor, que atienda los requerimientos de la residencia y que disponga quién acompañará al residente si hay que acudir a visitas médicas hospitalarias o de otro tipo fuera de la residencia.
Salvo que la residencia lo ofrezca de forma expresa, los acompañamientos fuera del centro no están incluidos en sus servicios.
Además, la residencia geriátrica es un centro abierto de forma que, con excepción de casos en que el mayor sufra demencia u otra afección que haga peligrosas las salidas, los residentes pueden entrar y salir del centro a voluntad. En la medida en que el centro es abierto, la residencia deberá seguir unos trámites que pueden requerir la intervención de un Juez, cuando alguien, por su propio bien, no pueda salir.
Es muy importante saber qué es una residencia de mayores yqué no es, así nos evitaremos problemas.
4. No leer elcontrato y el reglamento de régimen interior
Todas las residencias (da igual que se presenten como geriátricos, para la tercera edad, mayores, ancianos o con cualquier otra denominación) están obligadas a firmar un contrato con los residentes y sus representantes/familiares (si los mayores no pueden decidir por sí mismos).
Dependiendo de la residencia, el contrato puede tener más o menos página y puede estar escrito de una forma más clara o compleja.
Sea como sea, el contrato establece cuestiones tan importantes como:
El precio de la residencia.
- Cómo se incrementará el precio en el tiempo. Esto puede incluír el IPC o cláusulas que permiten cobrar más si la persona empeora en su estado.
- Qué incluye el precio y qué no: Suele haber servicios no incluidos como la peluquería, la podología, el lavado de alguna ropa delicada, las salidas fuera del centro.
- Si se aplica algún descuento durante el tiempo que el residente pueda estar ingresado en un hospital o desee irse de vacaciones fuera del centro.
Las condiciones de alta y baja en el centro
- Cuáles son las causas que pueden generar que el residente pueda ser expulsado del centro.
- Si existe obligación de pre avisar con antelación la decisión de dejar el centro.
La existencia de un periodo de prueba
Además hay un Reglamento de Régimen Interior que contiene, entre otras cosas el horario de vida del centro; el horario de visitas y otros aspectos de funcionamiento.
No haber leído y entendido estos documentos antes de ingresar puede provocar malentendidos ya que la residencia considerará que lo que hay en el Reglamento es conocido por los residentes y familiares.
Un buen consejo es leer conjuntamente con el director de laresidencia, o la persona que nos esté atendiendo, ambos documentos y plantear en ese momento las dudas.
5. No tener en cuenta la voluntad de la persona mayor que ingresará
Aunque parezca una tontería ya que mucha gente lo daría por supuesto, lo más importante a la hora de decidir el ingreso en una residencia geriátrica es la decisión de la persona mayor que va a ingresar.
Sin embargo, puede suceder que todos vean claro que hay que ingresar a la abuela menos la abuela misma.
Hay que entender que dejar el domicilio para ingresar en un centro geriátrico es un cambio importantísimo y es lógico que la persona lo vea como algo negativo e irreversible.
La solución, como en casi todos los problemas, es hablar sinceramente y entenderse. El mayor debería visitar la residencia antes del ingreso, debería explicarse en detalle las condiciones de vida y deberíamos entender que la decisión le cueste. Sabemos que en el fondo lo que le gustaría es “no necesitar una residencia”.
Cuando la persona anciana sufre alguna demencia, como la enfermedad de Alzheimer, debemos saber qué piensa “en la medida de lo posible”. Es bueno ofrecer opciones siempre que se pueda y, cuando no, pensar en lo que le preferiría si mantuviese la capacidad.
El engaño o el chantaje emocional son muy malos sistemas ya que el mayor que ingresa en la residencia pensando que sólo parará un mes porque “se lo han dicho los hijos”, acabará sufriendo cuando descubra que le han mentido.
Decíamos antes que una buena residencia geriátrica es la mejor solución en un 5% de los casos. Que cada uno de los que forman parte de ese porcentaje encuentren la adecuada es posible pero hay que intentar evitar los errores y pensar que al final de lo que se trata es de depositar confianza.
Para quien lea este post, un último consejo. Las normativas, exigencias y requisitos sobre atención a msyores varía de una comuunidad autónoma a otra de forma que las residencias geriátricas de Madrid tienen diferente exigencia de personas, por ejemplo que las residencias de Barcelona. Esto complica un poco la cosa pero.. es así.
Autor del post Josep de Martí
Para quien lea este post, un último consejo. Las normativas, exigencias y requisitos sobre atención a msyores varía de una comuunidad autónoma a otra de forma que las residencias geriátricas de Madrid tienen diferente exigencia de personas, por ejemplo que las residencias de Barcelona. Esto complica un poco la cosa pero.. es así.
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