martes, 8 de mayo de 2012

PLATAFORMAS MULTISERVICIOS

Debió ser a mediados de los noventa del siglo pasado cuando oí por primera vez una idea que entonces me pareció novedosa:  las residencias debían tender a ser plataformas de servicios en las que, no sólo hubiese personas mayores viviendo sino, además, usuarios de centros de día, otros que sólo fuesen a comer y aún otros a los que se les llevaría la comida a casa. Además, esa plataforma sería la base de un servicio de ayuda a domicilio y la central desde donde se controlarían los servicios de teleasistencia.  De esta forma, no hablaríamos de residencias y residentes sino de unos centros que atenderían a personas mayores de una zona.

Desde entonces he escuchado cosas parecidas en varias ocasiones.  He visto como algunas residencias incorporaban estancias diurnas, esto por supuesto si la normativa autonómica de turno lo permitía ya que algunas exigen que los centros de día sean espacios separados con entrada separada;  también he visto alguna empresa que presta servicio de residencia y de ayuda a domicilio.  Lo que no he llegado a ver en los veintiún años que llevo trabajando en esto es una verdadera "plataforma de servicios" con el concepto que escuché entonces.

Casi siempre que alguien habla de esta idea lo hace desde la administración y  aludiendo a conceptos de eficiencia y eficacia.  La idea es que "Siempre será más barato prestar un servicio como "plataforma" que varios servicios separados" y "Siempre se prestará un mejor servicio si existe una atención continuada".

La última vez que he oído hablar del tema ha sido a raíz de un artículo publicado en el ABC referido a Castilla León donde lo plantean como un cambio de modelo: Los centros «multiservicio» permitirán al usuario acudir a las residencias desde «a tomar el café, comer, dormir durante dos semanas o un fin de semana» hasta a permanecer allí durante el día. Es, en definitiva, un «modelo más abierto» y «más atractivo».  En este caso, a diferencia de en otras, el peso no se pone en la parte de eficiencia sino en una mejora del servicio centrándolo en las necesidades de cada persona (gestor de caso incluido). Espero que les salga bien aunque me preocupa que en la misma noticia digan que las residencias pequeñas privadas deben reestructurarse para sobrevivir ya que, sabemos que cuando se habla de "reconvertir" o "reestructurar" referido a residencias pequeñas lo que se quiere decir de verdad es "cerrar".

Me parece positivo que las administraciones inventen o reinventen modelos. Lo que me sorprende es que, en un momento crítico como el que vivimos se resistan a tomar medidas que tienen mucho más cercanas y a su alcance.  Me refiero al análisis de la forma en que prestan los servicios "que ya prestan".  O sea, cuánto les cuesta que un ciudadano con derecho a recibir servicio de residencia, centro de día, teleasistencia o ayuda a domicilio lo reciba.

Cómo me gustaría tener una hoja de cálculo elaborada por alguien independiente en el que apareciese el coste unitario de atención a una persona según tipo de servicio (residencia, centro de día, teleasistencia y SAD) según la forma de prestación (pública  en gestión directa; pública en gestión privada; concierto; prestación vinculada, otros) y según qué administración lo gestiona (aquí aparecerían las diferentes comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos).  Para dar alegría a los defensores del pensamiento platafórmico añadiría una columna más en la que se incluyese esa modalidad como forma de mejora y ahorro intentando poner una cifra de coste.