miércoles, 2 de marzo de 2011

LEVANTARSE A LAS CINCO DE LA MAÑANA

Hace unos días leí una noticia en El Confidencial en la que se decía que “los recortes de Mas” pueden ocasionar la pérdida de más de 20.000 puestos de trabajo en Cataluña. El contenido de la noticia no tiene desperdicio, se van repasando áreas de actuación públicas (hospitales, escuelas, guarderías..) en las que “los recortes de Mas” ocasionan reducciones de plantilla y perjuicios para los usuarios llegando a punto especialmente interesante según el cual “en Barcelona hay ya dos residencias de ancianos que, por falta de personal, obligan al turno de noche a que los laven... ¡a las cinco de la mañana!, porque en el turno de tarde no hay personal auxiliar de geriatría. Es decir, que al pobre anciano ha de despertársele a las cinco y luego de nuevo a las siete de la mañana para desayunar. Y la instrucción se ha dado por escrito”. La frase la atribuye el periodista a Isabel Caire, delegada de Comisiones Obreras.


Por un lado me parece grave que se esté criticando a un gobierno por tomar medidas claramente impopulares cuando, si se hubiesen afrontado los problemas a tiempo, éstas ahora no serían necesarias.

La situación es similar a la de un enfermo que tiene la pierna infectada. Su médico, por falta de agallas o por impericia, no se atreve a aplicar un tratamiento que será doloroso por lo que la infección avanza. Cuando el enfermo decide cambiar de médico la pierna ya está gangrenada y hay que amputarla. ¿Sería lógico culpar al segundo médico de la mutilación?

“Los recortes de Mas”, a mi manera de ver son la amputación ocasionada por la infección no tratada que degeneró en gangrena. Ahora se puede ir criticando cada medida que vaya tomando pero no sin olvidar que está intentando afrontar el problema reduciendo el gasto, algo que debería haberse hecho hace tiempo.

Dicho esto me gustaría entrar en lo de levantar a los residentes a las cinco de la mañana. Antes de escribir estas líneas he escrito a la Sra. Isabel Caire para pidiéndome que me lo confirmase y me ha respondido que sí es cierto, que no son residencias de la ciudad de Barcelona sino de la provincia y que son residencias públicas del ICASS (Institut Català d’Assistència i Serveis Socials) donde el personal lo contrata directamente la administración. En su respuesta también me dice que, a partir del viernes 25 ya se sustituyen las bajas del ICASS.

Alguien podría pensar que levantar a los residentes a las cinco es ocasionarles una molestia. Pero alguien bien informado sabe que la Generalitat, cuando inspecciona residencias considera que ese hecho supone una violación de los derechos de los usuarios que se sanciona con una multa que puede rondar los 6.000 Euros.

Lo que puede haber motivado a la Generalitat a tomar la medida de cambiar de una forma inadecuada el horario de funcionamiento de la residencia para es lo mismo que habrá motivado a algún empresario a hacer lo mismo: reducir costes y maximizar esfuerzos. Lo que yo me pregunto es: si cuando lo ha hecho un empresario le han caído seis mil euros de multa, ¿Qué pasará ahora? ¿Se buscará al responsable? ¿Se le sancionará?

Creo que la Generalitat se está equivocando a la hora de afrontar el problema. Está intentando reducir los costes de la prestación pública del servicio, o sea, está intentando conseguir que atender a residentes en residencias públicas con empleados públicos le salga por un precio razonable y eso es algo de una dificultad extrema.

Propongo dos series de preguntas y una reflexión:

Primera serie:

¿Cuánto le cuesta a la Generalitat de atender a un residente en una residencia como las públicas de Terrassa o Mataró (públicas gestionadas por la propia administración)?

¿Y atender al mismo residente en una residencia pública gestionada por una empresa o entidad?

¿Y atender al mismo residente en una residencia concertada?

¿Y atender al mismo residente ocupando una plaza “colaboradora”?

¿Y otorgar una prestación vinculada a un residente que lo solicite y que elija él o ella la residencia que deseen?

Segunda serie:

¿Están justificadas las diferencias de coste en criterios de calidad o bienestar de los usuarios?

¿Es justo que dos ciudadanos con el mismo derecho cuesten cantidades muy diferentes a la administración dependiendo de qué tipo de plaza les toque?

¿Es racional que la administración pague precios diferentes por el mismo servicio?

Reflexión:

La administración que se encarga de supervisar las residencias para mayores en Catalunya debe garantizar que las personas dependientes reciban atención. Quién debe dar esa atención debe depender de principios de eficacia y eficiencia.


Autor del post:  Josep de Martí