martes, 15 de marzo de 2011

HISTORIAS NÓRDICAS

Imaginemos un país con algo menos de cinco millones de habitantes que resulta ser el sexto productor de petróleo del mundo y uno de los menos corruptos del mundo. Ese país tiene una gran preocupación que es qué hacer con el superávit fiscal que genera la extracción y venta de petróleo. Una parte del espectro político opina que hay que ahorrar ese dinero para generaciones venideras, otro que hay que incrementar el gasto social. Actualmente gobiernan los primeros.

En ese contexto ha sucedido un hecho que puede servirnos de ejemplo:

Resulta que el Ayuntamiento de Oslo decidió sacar a concurso la gestión de cuatro residencias para mayores situadas en esa ciudad. En una de ellas, la empresa gestora pactó con algunos de sus trabajadores una jornada laboral más larga de lo habitual que hacía que algunas semanas llegasen a trabajar 84 horas. La empresa permitió que algunos de ellos utilizasen el sótano como dormitorio. Como ese abuso era pactado y no impuesto, la cosa siguió así hasta que un día hubo una denuncia y surgió el escándalo. La empresa gestora era Adecco Helse. Como consecuencia del escándalo se acabaron esas prácticas, la empresa recibió un escarmiento mediático, algunos ayuntamientos que también habían contratado con la empresa anunciaron que no renovarían los mismos e incluso, la multinacional comunicó que estudiaba retirarse de ese campo de actividad.

La asociación de enfermería Noruega encargó entonces una encuesta que dio como resultado que un 73% de los noruegos prefieren que los servicios de asistencia a personas mayores sean prestados por entidades públicas o benéficas y no por empresas.

La reacción de la administración, que yo hubiese supuesto sería de escurrir el bulto y ocultarse hasta pasado un tiempo ha sido espectacular: anunciar que este año privatizará la gestión de cuatro residencias más de Oslo y que estudian hacerlo con todas las "casas y asilos de la capital". Estas son algunas de las frases de la concejala de Tercera Edad del Ayuntamiento de Oslo, Cecilie Brein: "El que una empresa haya cometido irregularidades, no cambia nuestra política en este sector. Una mayor presencia de actores privados en el sector de las residencias y casas de enfermos dará mejores prestaciones por el mismo dinero. El envejecimiento de la población se aproxima, y con ello va a aumentar la presión en los servicios de asistencia y cuidados en el futuro. Una plaza de residencia ofertada en concurso cuesta menos que una plaza municipal. Esto quiere decir que podemos utilizar el dinero ahorrado mediante la oferta pública para atender a mayor número de ancianos, dice la concejala para la tercera edad."

O sea, que un país que podría gastar lo que quisiera en atención a personas mayores decide optar por una vía de prestación de servicios que, aunque no sea valorada como prioritaria por la población, considera más eficiente y sostenible de cara al futuro.

¿Cuánto cuesta atender en España a un residente en una residencia pública gestionada por la propia administración? ¿Y en una pública gestionada por una empresa o entidad? ¿Cuánto le cuesta a la administración una plaza concertada?

¿Existe una razón que justifique la diferencia de precio entre las diferentes opciones? ¿Es esta que las empresas abusan de los trabajadores o que la administración no es eficiente gestionando?

Sea la respuesta que sea me gustaría saberla.

Si los empresarios son tan malos que pueden prestar el servicio concertado a costa del bienestar de los trabajadores, quiero saber por qué la administración lo permite. Pero si resulta que no es así, también quiero saber por qué se mantienen sistemas que son tan gravosos para las arcas públicas.

Oí una vez que en la Costa Blanca podía salir elegido un alcalde noruego. Yo invitaría a Cecilie Brein a empadronarse aquí.

Estos son los enlaces a las noticias que he utilizado para redactar esta entrada:

http://noruegaencastellano.com/noruega/archives/5211

http://noruegaencastellano.com/noruega/archives/5548

http://noruegaencastellano.com/noruega/archives/5458