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lunes, 11 de abril de 2016

El cambio de paradigma en demencia

Trabajar en el ámbito de la gerontología tiene sus cosas raras ya que de vez en cuando disfrutas escuchando cosas terribles.

Hace pocos días Sanitas Mayores organizó en Barcelona una jornada para hablar sobre demencia y trajeron desde Inglaterra a una de las grandes eminencias de la materia, el profesor Graham Stokes.

Acto de Sanitas Mayores en Barcelona

Graham Stokes
Vaya por delante que disfruto mucho cuando escucho hablar a alguien que, no sólo tenga algo que decir, sino que también se preocupe de la forma en que lo dice.  Creo que un buen speaker puede hacerte sonreír un momento aunque te hable de cuestiones muy serias y así mantener tu atención mientras comparte información útil que es con la que acabarás quedándote.

Graham Stokes, sabe hacerlo y, después de advertirnos de que sabía que no era la persona más adecuada para tener al lado durante una fiesta, nos dejó saber que las investigaciones que se han puesto en marcha para encontrar la cura del Alzheimer no están dando resultados, que más de 100 medicamentos prometedores han fracasado durante los últimos 20 años y que las empresas farmacéuticas se están retirando en búsqueda de un campo en el que puedan tener más expectativas de éxito.

O sea, que es muy posible que la esperada cura del Alzheimer no se produzca en muchos años, sencillamente porque el Alzheimer no es una única enfermedad sino muchas que se parecen.

A partir de aquí, Stokes nos presentó su argumento central, el cambio de paradigma que se está produciendo en la confrontación con el Alzheimer hacaia una responsabilidad personal y social.

Responsabilidad personal porque existen algunas pruebas de que demuestran que, aunque no podamos curar el Alzheimer podemos prevenir factores que hacen que sea más posible que aparezcan.

¿Cuáles son esos factores?  Ninguno llamativo: los sospechosos habituales cuando hablamos de cualquier tipo de prevención:

- Fumar.
- Diabetes
- Hipertensión a mediana edad.
- Colesterol alto, obesidad y sendetarismo.

Y una frase importante: “Lo que es bueno para el corazón es bueno para el cerebro” por lo que vale la pena adoptar hábitos de vida “cardiosaludables” a los 30 para prevenir la demencia a los 80.

No pretendo transcribir la conferencia de Graham Stokes, lo que sí quiero es recomendar su libro “La música sigue sonando” (http://www.iberlibro.com/buscar-libro/titulo/y-la-musica-sigue-sonando/autor/graham-stokes/) y resaltar algunas frases que me llamaron especialmente la atención:
“Si te diagnostican Alzheimer a los 70, lo más seguro es que la enfermedad estaba en tu cerebro desde los 40”

“El riesgo de padecer demencia se reduce manteniendo la educación formal durante más tiempo”

“Mantener la actividad cerebral cuando eres adulto bueno pero no ha demostrado reducir el riesgo de padecer demencia como alargar los años de educación formal”.

“En Japón cuatro millones de amigos de la demencia, han recibido formación para saber como dar apoyo en el día a día de personas con demencia en todos los ámbitos de la  sociedad (en el Reino Unido, un millón)”

“La comunidad puede ayudar a que una persona con demencia viva bien creando una sociedad amigable con la vejez e inclusiva con la demencia”.

 En fin, aunque son sólo pinceladas y, quizás así, sin un contexto más amplio pueden carecer de sentido.  Espero que sirvan a quién lea esto para estar atento y no perderse la próxima visita que haga Graham Stokes a España.  A ver si Sanitas Mayores vuelve a traerlo pronto.



miércoles, 7 de mayo de 2014

DE VIAJE GEROASISTENCIAL POR ZURICH

 Estoy pasando unos días muy interesantes en el viaje geroasistencial a Suiza y Austria que, ya es el octavo, promovido por el portal de las residencias de mayores, Inforesidencias.com.

Hoy ha sido el primer día de visitas a residencias y, después de ser recibidos en una pública en la que se ofrecen varios servicios, Pfegenzentrum Mattendorf, hemos ido, primero a una de “súper lujo” en la que nos han explicado que una persona que quiera ir allí debería pensar en gastar unos 200.000 Francos suizos al año (165.000 Euros) y después a la residenciaSonweid, especializada en personas con demencia  .

Entada a la residencia de Sonnweid
Creo que todos los asistentes al viaje les ha encantado un centro en el que conviven personas con demencia en el que todo esta abierto.  Eso quiere decir que los residentes circulan por unos espacios diseñados para que puedan deambular a sus anchas subiendo y bajando por rampas (no escaleras) que comunican los diferentes pisos del edificio y los amplios jardines.



Nos han llevado a visitar las diferentes unidades de convivencia,  unidades de día y de noche de atención a personas con demencia  para dar un respiro a las familias y nos han explicado lo que se llaman “Oasis de cuidado”, un concepto en el que están trabajando y consiste en grandes dormitorios para cuatro o seis personas con un estado de demencia muy avanzado que viven encamadas o que pasan la mayor parte del día en cama.  En un oasis de cuidado se comparte un espacio amplio (unos 15 m2 por residente).  En total cada Oasis puede atender a 7 u 8 residentes


Los asistentes al viaje se han sorprendido al oír hablar de dormitorios de cuatro o seis personas pero, los promotores del proyecto han indicado que llevan treinta años trabajando en la atención a personas con demencia y consideran que es lo mejor para ese perfil de usuarios.

Caminos por el jardín para que los residentes puedan deambular libremente

Un detalle relajante a los ojos y oídos

Todos los espacios unidos por rampas para que puedan moverse a su antojo

Detalle de la rampa

Una simple barra indica que no se puede pasar a la cocina





 Las rampas y caminos están por todo
Acostumbrados como estamos a oír hablar en España del Dementia Care Maping (DCM), alguien pregunta a Monika Schmieder, una de las técnicas que nos muestran el centro, si conocen y aplican esa técnica.  Su respuesta nos sorprende: “Lo hacían pero ya no.  En nuestro modelo no nos aporta mejora de la calidad”.  Nos explica que su modelo se basa en cinco aspectos:  Validación, activación cognitiva, kinestesia, estimulación basal y trabajo de los aspectos éticos del cuidado.


Me choca que una técnica que funciona con éxito en tantos países  y que, va ya por su octava versión pueda ser descartada pero después pienso que, con tantos millones de personas con demencia no es malo que existan diferentes técnicas y modelos que puedan prosperar en paralelo.    Cuando intento profundizar un poco más me encuentro con un interesante documento eninglés  en el que se analizan diferentes técnicas en personas con demencia y habla tanto de DCM como de terapia de validación.  Yo no veo que sean incompatibles. Al final surge una idea:  Quizás tendríamos que invitar a alguien de la residencia a venir a España para hablarnos de cómo trabajan en Sonnweid.
Un estanque en el jardín


Cuando se les pregunta sobre aspectos de funcionamiento vemos ratios altísimas (160 residentes, 220 personas trabajando), una facturación de 19 millones de Euros de los que el 75% es para pagar al personal).

Si hacemos un cálculo en plan, “la cuenta de la vieja”:  19 millones entre 160 residentes nos sale una facturación mensual por residente de 9.775 Euros.

Si tomamos el 75% de 19 millones y lo dividimos entre 220 empleados nos salen unos 5.400 Euros al mes de coste por empleado (sería una media, por supuesto).
Para hacer más familiar el jardín, ropa tendida (de aderezo)

Como en otra residencia nos han dicho que l salario de un a auxiliar es de unos 3.700 Euros al mes y el de una enfermera de 6.260.  Pues, parece que los números cuadran.  A un nivel estratosférico, pero cuadran.


Que la residencia funciona exitosamente parece indiscutible.  No sólo está a plena ocupación sino que se está construyendo una ampliación.


El matrimonio Schmieder, que dirige el centro, nos explica que en aproximadamente un año tendrán totalmente estructurado el nuevo modelo de oasis de cuidado y estarán encantados de venir a explicárnoslo a España. 

Se me ocurre organizar unas jornadas invitando a profesionales de algunas de las residencias más llamativas que hayamos visto durante los viajes geroasitenciales..


De momento,  aquí van algunas fotos  más de una residencia que nos ha gustado mucho a todos los asistentes. 




Autor del post:  Josep de Martí
Enlace relacionado:  En España también ha llegado la moda de los jardines terapéuticos y en el enlace se puede leer sobre ellos.

domingo, 8 de septiembre de 2013

TRES CLAVES PARA ELEGIR UNA BUENA RESIDENCIA PARA MAYORES

Al rededor de un 5% de las personas de 65 o más años necesitarán en algún momento de su vida ingresar en una residencia geriátrica.  Esto quiere decir que diecinueve de cada veinte, nunca pasarán por la difícil situación de tener que tramitar una plaza pública o por el trance de tener que buscar y encontrar la residencia para mayores más adecuada a sus necesidades y que, además, pueda pagar.

Hace poco estuve leyendo en una web que los supermercados Eroski dedican al consumidor, un artículo titulado "Cómo elegir una residencia de ancianos" en el que, basándose en la información recibida de una asociación madrileña que se define como de ayuda al anciano, exponían tres claves para llevar a cabo la elección de una buena residencia de tercera edad.

El trinomio estaría formado por Salud, Dinero y Zona.

Me parece muy interesante y creo que podría añadirse a otros lugares como uno que recomienda como encontrar una residencia geriátrica en Madrid, u otro en el que aparecen los cinco errores más comunes a la hora de encontrar residencia.

La primera pregunta a hacerse, sabiendo que atender a una persona mayor en una residencia es costoso, es si la administración podría hacerse cargo del coste (todo o parte del mismo) y si la persona podría ir a una residencia pública o concertada.

A pesar de que la Ley de Dependencia nos vendió universalidad y servicios para todos, lo cierto es que hoy en día el tiempo que se tarda en tramitar las ayudas supera fácilmente el año (según la web de Eroski "el acceso a las plazas públicas de residencias solo se puede efectuar a través de los servicios sociales y las personas que intentan acceder por esta vía tardan entre 5 y 7 años en conseguir una".

El estado de salud de la persona mayor y la necesidad de atenciones que son difíciles de prestar en el domicilio por parte de los familiares  son los factores principales a la hora de decidir que hace falta ingresar en un centro residencial geriátrico.  Por eso, resulta importante saber si la persona se puede mover por sí misma y realizar alguna de las actividades de la vida diaria (AVD), si va en silla de ruedas, si está encamada o si tiene demencia senil (incluida la enfermedad de Alzheimer).

Es muy importante aportar el informe médico a los profesionales del centor y, cuando se visita la residencia que se está considerando, obtener toda la información sobre qué servicios ofrece y si éstos se adecuan a la situación y necesidades del anciano.

Algunas residencias ofrecen programas específicos para personas con demencia.  Hay que tenerlo en cuenta.

Dinero: ¿Cuánto cuesta una residencia de tercera edad? Esta pregunta tiene una difícil respuesta ya que hay una gran variabilidad dependiendo de la zona en que se encuentre la residencia y de otros factores.  Inforesidencias.com ha difundido informes sobre el precio de las residencias geriátricas privadas en España y resulta que un precio medio rondaría los 1.700€/mes.  Como siempre, las medias engañan ya que en Madrid y Barcelona, éstos serán bastante superiores.

Un factor que interviene mucho en el precio es si la habitación es individual o compartida.  Hay que tener en cuenta que para muchas personas tener que compartir habitación con un desconocido es un obstáculo importantísimo por lo que, siempre habrá que tener en cuenta la opinión de quien ingresará en el centro,

También hay factores importantes como qué está incluido en el precio y qué no, la existencia de un depósito de garantía; la previsión de lo que se descontará si la persona mayor pasa tiempo en el hospital, el plazo de preaviso de baja voluntaria o cómo se efectuará la liquidación cuando acabe la estancia.

Con las pensiones actuales, muchas personas necesitarán, si no obtienen financiación pública ayuda de sus familiares o obtener una "licuación patrionial", o sea, obtener recursos de algún inmueble del que sean propietarios y no tenga cargas.  Entran aquí figuras como la hipoteca inversa, la pensión hipotecaria o la renta vitalicia.

La situación de la residencia: Este es otro factor que puede influir mucho a la hora de elegir una buena residencia.  En este caso hay que tener en cuenta a la persona mayor, que si puede, querrá mantener contactos con su entorno habitual (quizás pueda salir a pasear sola o acompañada y prefiera hacerlo por el barrio donde siempre ha vivido; si está cerca de su casa anterior podrá recibir visitas no únicamente de sus familiares sino de amigos o conocidos).  Quizás el factor a tener en cuenta, si la persona sufre deterioro cognitivo es la cercanía a algún familiar de referencia que pueda visitar asiduamente a su padre/madre/tía, si tiene la residencia cerca de casa.

No se puede olvidar el factor de situación como algo económico.  A veces, ir a una residencia que está a 50 kilómetros del domicilio habitual puede suponer un precio un 30 o 40% más bajo.  Como siempre, se trata de sopesar.

¿Existe la residencia mejor situada, con el precio más ventajoso y más adecuada al nivel de necesidades de la persona a ingresar?  Si no la buscamos bien no lo sabremos nunca.

Toda ayuda es buena a la hora de buscar residencia de mayores, mejor no descartar ninguna.

miércoles, 1 de mayo de 2013

ALGO MÁS SOBRE LA CULTURA DEL SÍ EN RESIDENCIAS

Después de varios intentos he conseguido ver un vídeo que Has Becker me dió durante la visita a la residencia Akropolis del grupo Humanitas.  Es la residencia de la que escribí hace unos días.

Este es el vídeo.



En los diferentes viajes que hemos organizado desde www.inforesidencias.com, "el buscador de residencias para mayores", hemos visto muchas cosas originales, la verdad es que ésa es de las que más.

Fijaos en el vídeo y veréis como una señora residente se está fumando un cigarrillo tranquilamente en la sala de actividades, cómo beben alcohol o cómo una señora choca su silla de ruedas contra una pared y, a pesar de todo le animan a que la siga controlando ella misma.

En Holanda tubieron el baby boom veinte años antes que en España, además tienen una cultura muy diferente a la nuestra por lo que sería tonto querer hacer una traslación directa.  No obstante, cuando aquí hablamos de planificacion o atención centrada en la persona ¿no pensamos un poco en cosas así?

Autor del post:  Josep de Martí

miércoles, 24 de abril de 2013

LOS CINCO ERRORES MÁS COMUNES AL ELEGIR RESIDENCIA GERIÁTRICA

El proceso de búsqueda de una residencia geriátrica suele ser doloroso para los familiares del mayor.  Normalmente la persona anciana ha ingresado en un hospital y al darle el alta no puede volver a su casa; ha empeorado súbitamentede una dolencia previa o ha visto agravado un proceso de demencia (Alzheimer o de otro tipo)  y los familiares no se ven con fuerzas para cuidarle.

Sea como sea, casi siempre los momentos previos al ingreso son difíciles y la familia de la persona mayor se ve obligada a tomar decisiones rápidas.

Esto hace que, en ocasiones la elección de residencia no sea la más adecuada, algo que puede generar con el tiempo preocupaciones y  problemas aún más graves.

Lo mejor sería pensar que se está contratando un servicio muy cualificado que comporta depositar confianza tanto en la residencia como en el equipo de profesionales, y en consecuencia hacerlo de forma tranquila y sosegada.  Por desgracia eso no siempre es posible.

Estos son los cinco errores más comunes que pueden llevar a tomar una decisión inadecuada y que, con un poco de cuidado podrían evitarse (os ofrezco una doble versión en vídeo y en texto, si os gusta, compartidla):


1. Optar por una residencia para la tercera edad cuando  realmente no es la mejor opción.


Resulta muy normal que, una vez el mayor ingresa en la residencia geriátrica la familia se sienta culpable.  En el fondo  piensan que podrían haber cuidado al padre (o madre, o abuela anciana) en casa, y se sienten mal por lo que perciben como un abandono.

Este sentimiento suele ser infundado:  Si tomamos a todas las personas de más de 65 años y los datos de dependencia y discapacidad, alrededor de un 5% recibirán la mejor atención en una residencia, el resto podría vivir perfectamente en un domicilio, si cuenta con apoyo de su familia y/o servicios como teleasistencia, ayuda a domicilio o asiste a un centro de día.  En España hay, más o menos 4 plazas en residencias por cada 100 personas mayores.

Vale la pena dedicar unos minutos a reflexionar.  ¿Es verdaderamente la residencia la mejor solución?

Si piensa sinceramente que no lo es y que el sentimiento de culpa que va a tener está fundamentado, es mejor que intente encontrar otras soluciones ya que, de otra forma, puede acabar sufriendo, haciendo sufrir a su familiar mayor y convirtiéndose en lo que en las residencias conocen como “familiar problemático”, aquél que se queja de todo por sistema,  normalmente sin una causa contrastable.

Los que opten por la residencia deben saber que un cierto sentimiento de culpa es normal y que, una vez depositada la confianza en el equipo de profesionales,  y al ver que la persona mayor se encuentra bien y recibe atenciones que en casa hubiesen sido imposibles, la culpa irá cediendo.

2. “Quedarse con la primera”


Cuando el problema es vivido de forma acuciante los familiares de la persona mayor pueden caer en la tentación de tomar el camino fácil: pedir consejo a algún amigo o a un profesional y quedarse en la primera residencia que visitan.

En España hay más de 4.000 residencias geriátricas con un gran abanico de tamaños, servicios, sistemas de cuidado y precio. Por eso, sería conveniente utilizar, además de los contactos y amistades, una herramienta de búsqueda de plazas libres en residencias como www.inforesidencias.com que nos permita conocer de antemano algunos elementos, precios y servicios de varias residencias de una zona.  Pensemos que no es lo mismo buscar residencia en Barcelona, en Madrid o Valencia que hacerlo en una ciudad mediana o en una zona rural.

Para tomar una decisión adecuada sería recomendable seleccionar y visitar como mínimo tres centros residenciales antes de tomar la decisión.

La visita a los diferentes centros geriátricos es así fundamental por lo que recomendamos bajarse de internet algún guión de ayuda para comparar residencias que nos permita anotar lo que verdaderamente es relevante.
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3. Las falsas expectativas


A pesar de que la mayor parte de personas que viven en una residencia geriátrica en España se encuentran bien y así lo manifiestan en las encuestas de satisfacción, en ocasiones los familiares se sienten defraudados porque la residencia no son lo que ellos esperaban.

Una residencia para la tercera edad es un sustituto del hogar donde las personas mayores reciben servicios de apoyo a las actividades de la vida diaria (AVD).  Aunque muchas ofrezcan algún servicio médico y sanitario, las personas mayores que viven en una residencia para la 3ª edad no están en un hospital.

Las familias que piensen que su familiar será visitado diariamente por un médico o controlado en todas sus constantes de forma continuada deberán asegurarse de que la residencia que elijan ofrece esos servicios o acabarán sintiéndose defraudados.

La familia continua teniendo un papel fundamental una vez el anciano dependiente ingresa en la residencia de mayores.  Es muy importante que visite lo más a menudo posible a su familiar mayor, que atienda los requerimientos de la residencia y que disponga quién acompañará al residente si hay que acudir a visitas médicas hospitalarias o de otro tipo fuera de la residencia.

Salvo que la residencia  lo ofrezca de forma expresa, los acompañamientos fuera del centro no están incluidos en sus servicios.

Además, la residencia geriátrica es un centro abierto de forma que, con excepción de casos en que el mayor sufra demencia u otra afección que haga peligrosas las salidas, los residentes pueden entrar y salir del centro a voluntad.  En la medida en que el centro es abierto, la residencia deberá seguir unos trámites que pueden requerir la intervención de un Juez, cuando alguien, por su propio bien, no pueda salir.

Es muy importante saber qué es una residencia de mayores yqué no es, así nos evitaremos problemas.

4. No leer elcontrato y el reglamento de régimen interior

Todas las residencias (da igual que se presenten como geriátricos, para la tercera edad, mayores, ancianos o con cualquier otra denominación) están obligadas a firmar un contrato con los residentes y sus representantes/familiares (si  los mayores no pueden decidir por sí mismos).

Dependiendo de la residencia, el contrato puede tener más o menos página y puede estar escrito de una forma más clara o compleja.

Sea como sea, el contrato establece cuestiones tan importantes como:

El precio de la residencia.

  • Cómo se incrementará el precio en el tiempo.  Esto puede incluír el IPC o cláusulas que permiten cobrar más si la persona empeora en su estado.
  • Qué incluye el precio y qué no:  Suele haber servicios no incluidos como la peluquería, la podología, el lavado de alguna ropa delicada, las salidas fuera del centro.
  • Si se aplica algún descuento durante el tiempo que el residente pueda estar ingresado en un hospital o desee irse de vacaciones fuera del centro.

Las condiciones de alta y baja en el centro

  • Cuáles son las causas que pueden generar que el residente pueda ser expulsado del centro.
  • Si existe obligación de pre avisar con antelación la decisión de dejar el centro.

La existencia de un periodo de prueba

Además hay un Reglamento de Régimen Interior que contiene, entre otras cosas el horario de vida del centro; el horario de visitas y otros aspectos de funcionamiento.

No haber leído y entendido estos documentos antes de ingresar puede provocar malentendidos ya que la residencia considerará que lo que hay en el Reglamento es conocido por los residentes y familiares.

Un buen consejo es leer conjuntamente con el director de laresidencia, o la persona que nos esté atendiendo, ambos documentos  y plantear en ese momento las dudas.

5. No tener en cuenta la voluntad de la persona mayor que ingresará


Aunque parezca una tontería ya que mucha gente lo daría por supuesto, lo más importante a la hora de decidir el ingreso en una residencia geriátrica es la decisión de la persona mayor que va a ingresar.

Sin embargo, puede suceder que todos vean claro que hay que ingresar a la abuela menos la abuela misma.

Hay que entender que dejar el domicilio para ingresar en un centro geriátrico es un cambio importantísimo y es lógico que la persona lo vea como algo negativo e irreversible.

La solución, como en casi todos los problemas, es hablar sinceramente y entenderse.  El mayor debería visitar la residencia antes del ingreso, debería explicarse en detalle las condiciones de vida y deberíamos entender que la decisión le cueste.  Sabemos que en el fondo lo que le gustaría es “no necesitar una residencia”.

Cuando la persona anciana sufre alguna demencia, como la enfermedad de Alzheimer, debemos saber qué piensa “en la medida de lo posible”.  Es bueno ofrecer opciones siempre que se pueda y, cuando no, pensar en lo que le preferiría si mantuviese la capacidad.

El engaño o el chantaje emocional son muy malos sistemas ya que el mayor que ingresa en la residencia pensando que sólo parará un mes porque “se lo han dicho los hijos”, acabará sufriendo cuando descubra que le han mentido.

Decíamos antes que una buena residencia geriátrica es la mejor solución en un 5% de los casos.  Que cada uno de los que forman parte de ese porcentaje encuentren la adecuada es posible pero hay que intentar evitar los errores y pensar que al final de lo que se trata es de depositar confianza.

Para quien lea este post, un último consejo.  Las normativas, exigencias y requisitos sobre atención a msyores varía de una comuunidad autónoma a otra de forma que las residencias geriátricas de Madrid tienen diferente exigencia de personas, por ejemplo que las residencias de Barcelona.  Esto complica un poco la cosa pero.. es así.

Autor del post Josep de Martí

lunes, 31 de diciembre de 2012

DESCANSE EN PAZ, RITA LEVI MONTALCINI

En el boletín mensual de Inforesidencias.com de noviembre de 2005 escribí esto:

En los tiempos que corren la imaginación a la hora de dirigir y gestionar una residencia es un factor en plena alza. Son varias ya las residencias que organizan periódicamente jornadas y seminarios dirigidos a los propios residentes y a profesionales del sector. 


Nos ha llamado entre ellas la atención Qualia Residencial de Sant Cugat del Vallés (Barcelona), que como primer acto, celebró el pasado 4 de noviembre una conferencia impartida por la Profesora Rita Levi-Montalcini. Sería un acto más si no fuera porque la Dra. Montalcini reúne dos características poco comunes por separado y únicas de forma conjunta: fue premio Nobel de Medicina en 1986 y tiene en la actualidad 96 años. 
(...)
En la conferencia, que impartió de de pié, en lengua inglesa y con una sucesión de ideas que mantuvo al auditorio cautivado, defendió que había que exigir al cerebro que trabaje al máximo y no tener miedo a envejecer. Actualmente la Dra. Montalcini dirige varias fundaciones y su principal preocupación es la ayuda a las mujeres del tercer mundo. Tras la conferencia la Dra. Montalcini respondió preguntas del público y se manifestó defensora de terapias de crecimiento nervioso en las fases iniciales de la demencia como una de las vías de investigación a las que ve buen futuro.

Hoy, me he enterado de que, a los 103 años ha fallecido la que fue conocida como "La Dama de las Células".

Creo que repasar un poco la vida de una mujer inteligente, tenaz y sobre todo, trabajadora puede ser una buena forma de empezar 2013, un año que no llegará a ver.

Rita Levi, nació en Turín en 1909.  Contra la opinión de su padre estudió medicina y trabajó como investigadora en neurología formando parte de un equipo del que saldrían tres premios Nobel, hasta que Mussolini aprobó una ley que impedía a los judíos practicar la medicina y ocupar cargos en la universidad.  Se mudó entonces de forma clandestina a Florencia donde  montó un laboratorio en su casa y siguió investigando el sistema nervioso en embriones de pollo.  Tras la caída del fascismo y hasta el final de la guerra Rita Levi trabajó como médico en campos de refugiados.

Finalizada la contienda volvió a ocupar el cargo en la universidad del que había sido expulsada y no tardó en publicar artículos que llamaron la atención en el otro lado del Atlántico.  En 1947 recibió una invitación para participar en una investigación en la Universidad de Washington durante diez o doce meses. Fue y se quedó treinta años aunque sin perder el contacto con Italia.  Compatibilizó su docencia e investigación en la Universidad americana con la creación en Roma del Alto Instituto de Estudios de la Salud.

En 1986 ganó el premio Nobel de medicina por el descubrimiento de la existencia de un factor de crecimiento nervioso (NFG), una molécula requerida para el crecimiento y desarrollo del sistema nervioso sensorial y simpático de los vertebrados, un avance que resultó fundamental para entender el funcionamiento de algunos tipos de cáncer y de la enfermedad de Alzheimer y que llevó al colectivo científico a alcanzar una nueva forma de entender y convivir con la demencia.

Debido a su dilatada carrera como exitosa investigadora el Nobel acabó siendo sólo un reconocimiento más en una larga lista de premios.  Hasta el final de su vida presidió el Instituto Europeo de Investigación el Cerebro que ayudó a crear en 2002.

Junto a su vida como científica, junto con su hermana montó y mantuvo la fundación Onlus dedicada a promover la educación de mujeres en Africa, fue embajadora de la FAO (organización de agricultura y alimentación de la ONU) y, desde 2001 ocupó un escaño como senadora vitalicia en el senado italiano.

Condensar en una persona la inteligencia, la abnegación, el sufrimiento en carne propia de la injusticia, la superación personal y la generosidad, resulta extraordinario.  Que encima de ello se trate de una mujer (lo que en el siglo XX suponía subir la montaña con una mochila adicional de prejuicios y obstáculos), hacen de Rita Levi alguien que sin duda debería ser recordado.

Cuando escuché a Rita Levi en 2005, sus palabras me llegaron con fuerza, pero no ha sido hasta hoy, cuando repasando lo que escribí entonces, he captado lo actuales que resultan.  He dejado para el final este fragmento de la noticia de entonces que parece una metáfora sobre lo que nos ha pasado los últimos años y cómo con esfuerzo y adaptación podemos recuperar lo perdido:

La Dra. Montalcini, en su conferencia dijo que mantenía la misma curiosidad y felicidad que cuando tenía 20 años, que sabía que muchas de sus neuronas habían muerto pero, debido a la gran plasticidad de las células neuronales, las que le quedaban se habían adaptado para realizar las labores de las desaparecidas de forma que, si mantenía el cerebro activo podía llegar en plenas capacidades hasta el día de su muerte. Muerte a la que manifestó no tener miedo. 

Descanse en paz Rita Levi
תנוח בשלום על משכבו