martes, 12 de mayo de 2015

QUÉ DEBO CONSIDERAR SOBRE UNA RESIDENCIA GERIÁTRICA

Imaginemos a una persona que, tras pensarlo mucho ya ha decidido que ella misma o un ser querido que no puede tomar decisiones necesita ingresar en una residencia.  El problema es que todavía no sabe en qué residencia por lo que va a tener que visitar varias para después seleccionar la que más se ajuste a sus necesidades y capacidad.

Si esa persona soy yo, lo primero que he hecho es utilizar un buscador de residencias como Inforesidencias.com y ya he pre-seleccionado tres que parecen adecuadas.

Para decidir cuál es la mejor para mí iré a conocerlas una a una. Primero me informaré sobre el centro, comprobaré su ubicación, su infraestructura, los accesos y.. haré una visita. Ese momento es fundamental.  Aprovecharé el día para ver cómo es la distribución interna, las instalaciones, la accesibilidad y los servicios que presta (preguntando cuáles están incluídos en el precio y cuáles no). Hablaré con los responsables y, si puedo con algún residente o familiar.  Durante todo el rato estaré haciéndome una pregunta: ¿me veo viviendo aquí?

También durante la visita intentaré averiguar algunas cosas:

  • Cuando visite algunas habitaciones me fijaré en la amplitud y la iluminación ya que son aspectos muy importantes cuando la vista me falle. Valoraré los armarios (tamaño, posibilidad de cerrarse con llave), el sistema  de timbres de llamada (pediré que me lo expliquen), los baños (son propios o compartidos, son amplios). Es importante saber si podré traer muebles o recuerdos que me permitan personalizar la habitación a mi gusto.
  • En cuanto a cuestiones jurídicas:  Antes de visitar el centro habré comprobado que tiene la autorización de la administración y, en Inforesidencias.com  habré bajado el contrato y reglamento de régimen interior.  Desconfiaré de centros que no comparten esa información en internet. Durante la visita pregutnaré cómo tratan las quejas y sugerencias.  La ley obliga a que haya hojas de reclamación, pero ¿ofrecen algo más como un arbitraje en caso de conflicto?.  Un indicador bueno sobre este aspecto es detenerse durante un rato ante el tablón de anuncios del centro y ver qué información contiene.
  • Sobre a relaciones con el exterior:  Vale la pena comprobar cuál es el horario de visitas, si los familiares se pueden quedar a comer, cómo funcionan las comunicaciones telefónicas y si se potencian las salidas al exterior con visitas programadas o servicio de acompañamiento.
  • Sobre el personal del centro:  En Inforesidencias.com habré podido ver qué ratio de personal tiene la residencia, qué titulación tiene el director y cuál es el organigrama (de nuevo, hay que desconfiar de residencias que no comparten esos datos en internet).  Durante la visita podemos contrastar que los datos ofrecidos son correctos.  
  • Sobre la calidad de la atención: Como cada centro tiene su sistema de trabajo, podemos preguntar si la residencia tiene algún certificado de calidad y que nos expliquen cómo hacen alguna cosa concreta como el cambio de pañales o cómo gestionan las caídas.  También podemos preguntar si pasan encuestas de satisfacción de los residentes y si nos quieren explicar cómo ha ido la última
  • Sobre los servicios que ofrece el centro:  Aquí hay dos aspectos fundamentales: qué ofrece el centro y qué está incluido en el precio base (lo que no esté incluido habrá que pagarse a parte). Los servicios pueden ser terapia ocupacional, rehabilitación, apoyo psicológico, animación, consultas médicas, talleres específicos, peluquería. En algunas comunidades autónomas las residencias vienen obligadas a ofrecer algunos de los servicios dentro del precio.  Vale la pena preguntarlo.
  • Sobre la alimentación:  Todas las residencias ofrecen diferentes menús ajustados a las necesidades médicas de los residentes.  Podemos pedir que nos dejen ver algunos de los menús, que nos digan si hay opción de elegir entre diferentes menús (algo que ofrecen pocos centros) y cómo se cocina la comida triturada (la hacen en el centro o es precocinada) 
  • Los primeros días en la residencia: Como ingresar en una residencia supone un cambio importante en la forma de vida, preguntemos a los responsables cómo será el proceso de adaptación. ¿Nos asignarán alguien para que nos ayude? ¿Existe un protocolo?
Es difícil saber cuál es la mejor residencia geriátrica pero en principio, ofrece más confianza la que comparte más información y no "esconde cosas".  Por eso una buena herramienta, entre otras puede ser ver el indicador de transparencia de la residencia en Inforesidencias.com 

Autor del post: Josep de Martí