martes, 9 de septiembre de 2014

ATENCIÓN A PERSONAS MAYORES EN HOSPITALES

Es algo que me han dicho cientos de veces los directores o médicos de residencias:  cuando alguien muy dependiente que vive en una residencia ingresa en un hospital por algún motivo se encuentra en un ambiente que no está preparado para atender sus necesidades asistenciales.  Es como si al hospital llegase un "fémur roto" pero no su envoltorio humano.

La atención al fémur será con seguridad exquisita pero en muchos hospitales resulta difícil que a alguien que lo necesite le den de comer en la boca (se espera que siempre haya algún familiar que lo haga, pero ¿y si éste no existe?); la necesidad de cambios posturales periódicos para evitar úlceras por presión parece que no siempre se han previsto en los protocolos de las plantas hospitalarias, unos protocolos que parecen prever a un enfermo con capacidad suficiente como para "tocar el botón" cuando necesita algo.  El resultado es que en muchas ocasiones los residentes derivados al hospital vuelven con úlceras que no tenían.

Estoy seguro que si hablase con el gerente de un gran hospital negaría que esto se produzca a menudo.  Yo sí que lo oigo muchas veces de directores de residencias.


La última, en un mensaje que he recibido de un buen amigo que además es director de residencia. Aquí tenéis su mail del que he borrado el nombre del hospital:

Querido Josep, vengo del Hospital  de visitar a un conocido y llego a casa absolutamente descorazonado de cómo funcionan las cosas en este Hospital y como funcionan en mi residencia, lo que me en parte reconforta (hay que salir fuera de casa para ver como tratan a los clientes y poder comparar como los tratamos nosotros); se trata de un señor de 73 años que han operado de un cáncer en la garganta –no puede hablar- …. 

A lo que voy, lleva ocho días sin afeitar, se solicitó al barbero del hospital que lo afeitara hace tres o cuatro días y todavía no ha pasado, al parecer las auxiliares no afeitan. He tocado el timbre de aviso enfermera 2 veces y al rato (unos 15 minutos cada vez ha venido una auxiliar para ver que quería, lo han reportado a la enfermera y ésta ha venido a los 45 minutos, ¿cuando ha podido? ¿Cuando le tocaba? ¿Es por los recortes? ¿Es por los protocolos? No lo sé.  La cosa consistía en aspirar la secreción que expulsa por la cánula que le han puesto en la garganta (hacía mas de tres horas que no se le aspiraba). No soy médico, pero me parece de sentido común que si se aspira el paciente respira mejor, la herida se seca antes, el paciente está más cómodo y no hace falta un catedrático para aspirar la mucosidad, de hecho me han entrado ganas de aspirárselo yo mismo porque vi como lo hacían el otro día. Por cierto lamentablemente también se ha llagado (UPP en sacro) por su complicado estado y por supuesto por no hacerle cambios posturales, que de eso si sabemos en la residencia. Es del todo inimaginable que en nuestra casa reciba el mismo trato en el afeitado, en las aspiraciones si las hubiéramos de hacer y por supuesto en los cambios posturales (no somos perfectos, y a veces también tenemos UPP, pero si hacemos cambios posturales y ellos no).


Te escribo esto para que tengas más datos sobre el tema, que como ya has comentado alguna vez, en el trato, en las cosas que podamos comparar a nosotros se nos exige mucho más que a los hospitales, y a los hospitales se le toleran muchas mas cosas; por parte de los pacientes, familiares y la administración.

Autor del post:  Josep de Martí