sábado, 31 de diciembre de 2011

CARTA A LOS REYES MAGOS

Supongo que como para todos los niños, el día de Reyes era para mí una mezcla de mucha ilusión, enorme sorpresa y unas gotas de decepción. Parece que en oriente no entendían bien mi idioma ya que nunca acababan de traer todo lo que les pedía. Recuerdo que en una ocasión pedí el "madelman esquimal" y tuve un abrigo. Mis padres me decían que los Reyes eran muy listos, que me alegrase por lo que habían traído y que quizás si me hubiese portado mejor durante el año habría tenido más cosas. Yo, inmune al desaliento volvía a escribir al año siguiente una nueva carta en la que, si me acordaba, volvía a pedir lo que el anterior no había llegado.

Hace unos días escribí una entrada sobre la mayoría absoluta de Rajoy en la que dije que quería escribir una carta a los Reyes sobre la Ley de Dependencia. Estaba estos días pensando en la carta cuando leo en el periódico que el nuevo gobierno ha decidido paralizar la entrada de nuevos dependientes moderados en el sistema durante 2012. "Esto me suena", he pensado y me he puesto a buscar en las "cartas a los reyes magos de la dependencia" que ya he escrito en años anteriores. En un rato he encontrado lo que escribí el 19 de Septiembre de 2008, cuando la Ley no había cumplido ni dos años, el título era "Acciones necesarias para salvar la Ley de Dependencia" y me permito reproducir una parte ya que, a mi entender, si los reyes hubiesen traído en 2008 lo que pedía entonces, quizás tendríamos ahora algo mucho más sólido y sostenible:

- Modificación de la disposición adicional primera de la Ley de forma que la efectividad del derecho de las personas valoradas en el grado de dependencia moderada y en el de dependencia severa, grado 1 se pospusiese sine die o durante un período largo de tiempo. Esto supondría aplicar un a moratoria atendiendo durante los próximos años a los dependientes con mayor afectación y dejando para una segunda fase a los demás.

- Redacción del Real Decreto de copago basándose en los siguientes puntos:
o Separación clara de los costes de manutención-hoteleros de los que son estrictamente de dependencia. En principio el sistema de atención a la dependencia no debería cubrir costes de manutención-hoteleros.
o Establecimiento de un sistema de copago que, en determinados niveles de renta permitiese el pago del 100% del precio de referencia.
o Exclusión de las prestaciones económicas para dependientes con un nivel de renta superior a unos límites establecidos.
o Establecimiento de un sistema de “resarcimiento” mediante el cual la administración pudiese recuperar a la muerte del dependiente una parte del dinero pagado para su cuidado personándose en la sucesión como interesado con un crédito preferente. Habría un mínimo exento y un porcentaje máximo.
o Establecimiento de un copago de los familiares obligados a prestar alimentos a la persona dependiente. Éste dependería del grado de parentesco, capacidad económica y cargas familiares habiendo siempre mínimos exentos. Podría establecerse un mecanismo para que los obligados pudiesen negarse al copago familiar, mecanismo que conllevaría la incapacidad para poder recibir donaciones o heredar del dependiente.

Se trata de medidas reversibles que supondrían aumentar las posibilidades de sostenibilidad del sistema en estos tiempos de crisis y que requerirían para ser efectivas modificar la legislación civil y fiscal así como establecer una cooperación estrecha entre la Agencia Tributaria y las comunidades autónomas.

Como con toda seguridad, en un primer momento aparecería un gran rechazo, sería indispensable el acuerdo entre las dos principales fuerzas políticas y, muy necesario, el del resto de partidos, sindicatos y patronales, poniendo el acento en que las medidas son la única vía de mantener el sistema y suponen una mejora sustancial respecto a la situación que existía antes de la Ley de Dependencia.


El anuncio del gobierno de ayer nos ha traído lo primero de la lista. A ver qué hacen a partir de ahora.

Yo, como hacía de pequeño, vuelvo a enviar la carta a ver qué pasa.

Feliz año nuevo