viernes, 23 de diciembre de 2011

"NUEVOS COSTES" DE LOS CENTROS ASISTENCIALES

A veces lo que empieza como una conversación de café acaba tomando forma y puede tener consecuencias.
Hace unas semanas hablaba con un gestor de residencias y la conversación nos llevó a los “nuevos costes” de los centros asistenciales (residencias y centros de día).  O sea, a aquél dinero que hace unos años podía llegar a ser beneficio o reservas pero que, poco a poco ha ido engrosando el capítulo de gastos.


Hace tiempo fueron la protección de datos, la legionela, los puntos críticos… más recientemente lo son los planes de autoprotección.  Resulta que todos los centros de atención a mayores de Cataluña tendrían que haber comunicado su actividad al Departamento de Interior a mediados de 2011 y, antes del 7 de enero tienen la obligación de presentar su plan de autoprotección.  Dependiendo del tamaño del centro ha de ser homologado por el Ayuntamiento o la Generalitat.  Redactar el plan supone contratar a un técnico acreditado y supone unos 1.500€ para una residencia mediana.


Los requisitos que deben cumplir las residencias y centros de día, a raíz de estos planes son diversos y oscilan, según el tamaño del centro en contar con video vigilancia, un desfibrilador con personal formado o, vigilancia privada para centros de más de 100 plazas.


La cuestión no es menor debido a que, si tenemos en cuenta este último requisito, si un centro de 100 plazas tiene que contratar seguridad privada las 24 horas al día, necesitaría aproximadamente contar con 5 vigilantes a jornada completa.


Aunque es una cuestión que está pasando muy desapercibida, ese director de residencias y yo quedamos para profundizar más con un técnico habilitado para redactar planes de autoprotección  que nos dijo que, el Decreto que crea estas obligaciones  establece un plazo de cuatro años para la contratación de la vigilancia privada y que, de momento,  lo importante es presentar el plan.  Como la fecha límite de 7 de enero está tan cercana y muchas empresas (esto no afecta sólo a residencias) no lo han hecho, el Departamento de Interior no piensa sancionar, de momento.  Además, con el número de técnicos habilitados y la cantidad de empresas que tendrían que redactar su plan, resulta imposible que se cumpla el plazo.
Dado lo intranquilizante de la situación, y utilizando contactos  y amistades, conseguimos los tres (el director de residencia, el técnico y yo) concertar una visita con una diputada del parlament de Catalunya durante la que le expusimos lo que estaba pasando, como meros ciudadanos que hablan con uno de sus representantes.
La diputada, receptiva a lo que le decíamos, a su vez utilizó sus propios resortes y, gracias a ellos,  dentro de unos días, tendremos una entrevista con técnicos del Departament d’Interior.


Quizás no es ahora el momento más adecuado para cargar a las residencias pequeñas con un coste adicional y quizás no es el momento de establecer requisitos que pueden cargar de una forma insoportable la menguada cuenta de resultados de unos prestadores de servicios que llevan con las tarifas congeladas dos años.
Si alguien quiere enviar alguna reflexión para que comentemos con los técnicos de interior, sólo tiene que enviármela.


En fin, después de la visita de Enero os mantendré informados en el blog.