viernes, 15 de julio de 2011

DE CURSO EN VIGO CON NOVA CAIXA GALICIA

Nova Caixa Galicia, y antes Caixa Galicia, organizan cada verano una Escuela Internacional de Gerontología en la que he tenido el honor de participar impartiendo clases o conferencias durante los últimos once años.

Para mí esos días de Julio en diferentes ciudades gallegas hablando del tema que me apasiona se ha convertido en un punto de referencia y este año, invitado a impartir un curso titulado "La atención a la dependencia en la encrucijada. Oportunidad u ocasión perdida", la preparación de la clase me ha permitido  permitió repasar apuntes de conferencias anteriores y ver cómo ha cambiado todo.


El año 2007 mi participación en la Escuela consistió en una serie de conferencias dirigidas a personas mayores en cinco ciudades gallegas.  Había empezado a aplicarse la Ley de Dependencia y yo empezaba mis conferencias diciendo.  "Somos una familia que está de celebración aunque preocupados.  Ha nacido un bebé, esa es la buena noticia que nos alegra; pero ha nacido sietemesino, pesa muy poco y, si queremos que sobreviva lo deberemos tener en una incubadora durante un tiempo".  Por supuesto ese bebé era la Ley de Dependencia.  Para mí, a esa Ley no se le debía exigir demasiado sino que había que cuidarla mucho. Necesitaba tiempo para madurar, necesitaba desarrollo reglamentario, formación de los profesionales que iban a evaluar la dependencia y participar en los PIAs, en otras palabras, necesitaba lo que en derecho se conoce como vacatio legis (el tiempo que pasa entre que se publica una Ley y ésta entra en vigor.  Un tiempo que a veces se establece en uno, o incluso dos años).  Pero nuestra Ley de Dependencia entró en vigor sólo dos meses después de su aprobación cuando no había dado tiempo para nada.

En otras conferencias comparé lo que para España suponía tener una Ley de Dependencia con lo que para una familia supone comprarse una casa para pasar el fin de semana.  Es algo que da calidad de vida pero supone un gasto importante.  Por eso, la decisión de si podemos o no comprar la segunda residencia y la decisión del tamaño y tipo es fundamental.  De poco sirve comprarse una gran casa si no podemos pagarla.

En fin, en Galicia, con un grupo de alumnos participativo, pudimos repasar las luces y sombras de la Ley y mirar con cierto optimismo hacia el futuro.  Un optimismo fundamentado en que, en un momento u otro habrá que cambiar la Ley existente a fondo.