El 30 de Septiembre a las 18,30 una nota de prensa en la web de la Generalitat anuncia que la suspensión en la tramitación de Prestaciones Económicas Vinculadas para el ingreso de personas dependientes en residencias para personas mayores en Cataluña, que llevaba aplicándose desde principios de agosto, se prorroga sine die.
La culpa es del estrangulamiento económico a que se ve sometida la Generalitat. De hecho, las primeras palabras de la nota dejan claro que no va a haber ni un ápice de asunción de responsabilidad: "Los recortes y constantes incumplimientos del gobierno del estado....".
En resumen, que "la pobre Generalitat" no tiene culpa de nada y se ve obligada a actuar así.
Yo creo que sería más sincero decir que, además de la deficiente financiación (indudable), la Generalitat tiene unas prioridades dentro de las cuales el sector de atención a la dependencia no es la primera. Algo tan obvio que, incluso si no lo dicen, salta a la vista.
El interés que tiene el govern por el sector se demuestra en los detalles. Uno claro fue la sustitución de un conseller con gran experiencia y conocimiento, Josep Lluís Cleries, por una de bajo nivel político y sin experiencia conocida en el ámbito de los servicios sociales hasta su nombramiento.
Insisto, como he dicho en otras ocasiones, que Neus Munté me merece mucho respeto como persona y que le deseo mucho éxito. Lo que esos parabienes no pueden ocultar es mi decepción por la decisión del President Mas que exilió al cementerio de elefantes del Senado a un político competente y que llevaba preparándose para ser conseller de Benestar durante muchos años.
No sé si con Cleries estaría pasando exactamente lo mismo. Lo que sé es que él contaba con armas de las que Munté carece y quizás habría encontrado la forma de hacer más llevadero el trance.
La consecuencia del nuevo recorte es doble:
Por un lado las residencias que hicieron el esfuerzo por acreditarse ven ahora como éste ha resultado baladí ya que no cuentan con los residentes a que aspiraban atender.
Por otro, vemos cómo muchas residencias, durante los últimos años, aspirando a ser residencias colaboradoras, concertadas o acreditadas han realizado obras y, sobre todo, han ampliado y especializado sus plantillas con lo que han acabado encareciendo el coste del servicio para todos sus residentes.
Al final, casi todas las residencias ofrecen un servicio mejor, y más caro que hace unos años. Quien ha hecho encarecer el servicio (la Generalitat) ahora deja de comprar y, cuando los prestadores se giran hacia el sector privado, pensando encontrar allí lo que no da la administración, ven que lo que pueden pagar muchas familias (expulsadas de la protección pública) no alcanza para sufragar el coste del servicio residencial que ofrecen.
Total, que podemos haber creado un sector con un servicio bueno que muy pocos pueden pagar.
La Generalitat, que todavía no ha hablado con las patronales del nuevo recorte, aunque las ha convocado a una reunión sin fecha para "consensuar medidas", debería plantearse seriamente si quiere pasar del lado de "los que ponen obstáculos" al de "los que ayudan en la solución".
Alguien tiene que ponerle el cascabel al gato: Tenemos que conseguir que los precios de las residencias sean aquéllos que se puedan pagar. Ya sean personas que buscan residencia geriátrica privada totalmente o financiada con fondos públicos.
¿Cómo conseguirlo? Creo que sólo hay dos formas: O completamos la capacidad económica de las familias y mantenemos el precio del servicio (PEV, Colaboración, concierto), o conseguimos que el servicio se pueda prestar por menos dinero, algo que en un sector en el que más del 60% de la cuenta de resultados está relacionado con el capítulo de personal resultará proceloso y difícil.
Por supuesto podemos ir retrasando la adopción de medidas, negar la realidad, achacar todo al "enemigo exterior" y esperar a que el arcángel aparezca y eche a los demonios. El problema es que eso sólo pasa en els Pastorets y faltan tres meses para Navidad.
Opiniones sobre atención a personas mayores, Ley de Dependencia y políticas públicas. Cooperación público privada. Residencias, centros de día y servicios de ayuda a domicilio.
martes, 1 de octubre de 2013
domingo, 29 de septiembre de 2013
¿LLEGARÁN LOS RESIDENTES EXTRANJEROS?
Ha pasado algún tiempo, exactamente quince años. En 1998 la Universidad de Barcelona organizó un curso de verano titularo "La jubilación de extranjeros en España".
¡Cómo pasa el tiempo! Entonces cuando se hablaba de extranjeros nos referíamos casi siempre a los del norte.
Del curso me acuerdo que entre los profesores existía el convencimiento de que llegarían cada vez más jubilados y que con el tiempo habría muchas residencias acogiendo a ancianos dependientes alemanes, suecos u holandeses, pagados en parte por la seguridad social de sus países que se beneficiarían de que aquí los precios de las residencias son más baratos y el clima más benigno.
Desde aquél curso he tenido la ocasión de participar en nueve viajes geroasistenciales (o sea, para conocer residencias en el extranjero), tanto organizados por la patronal catalana de residencias ACRA como por el portal de residencias para mayores, Inforesidencias.com. He ido a Suecia, Noruega, Dinamarca, Alemania, Holanda y Francia. He podido hablar con responsables políticos de diferentes ideologías así como profesionales y empresarios. Algunos hablaban de que sí acabarían viniendo muchos mayores dependientes. Pero lo que no he visto es que las residencias pensadas para mayores extranjeros se convierta en un subsector considerable dentro del geroasitencial.
la cuestión me ha vuelto a parecer interesante ahora por varios motivos.
Hace unas semanas me invitaron a asistir a una reunión en la que se proponía generar un clúster de empresas que tuviesen en común tener como clientes a personas mayores. Mientras les escuchaba pensé en que se podrían coordinar diferentes empresas para atraer al "anciano del norte". Lo dije durante la reunión pero me dio la sensación que lo del "clúster" (racimo en ingles) era algo mucho más complejo que lo que yo me imaginaba.
La cosa me duró unos días y, cuando ya lo había olvidado, leo que en Alemania están "exportando abuelos" a Polonia.
La cuestión es fácil. Las ayudas a la dependencia germanas dan para lo que dan. Quien necesita una residencia siempre tiene que pagar una parte importante, tan importante que a veces se hace inasumible. El resultado es que algunos mayores dependientes se van a Polonia; concretamente a una parte de Polonia donde se habla un dialecto alemán y dónde una residencia cuesta unos 1.200 Euros al mes.
Si alguien entra a ver la noticia verá que tiene comentarios y muchos son negativos. Yo, donde otros ven motivo de crítica veo oportunidad.
¿Qué haría falta para que miles de holandeses, alemanes o suecos mayores y dependientes viniesen a las residencias geriátricas españolas?
Se me ocurren varias cosas pero me gustaría mucho saber qué piensan quiénes leen este blog:
- Lo primero sería crear una red de residencias que estuviesen preparadas para atender a los residentes extranjeros a un precio tan competitivo que les hiciese cambiar de país. Después de ver lo que cuestan las residencias en diferentes países creo que un precio de unos 1.800€ al mes sería una cifra interesante. Si no podemos dar un servicio adecuado y atractivo por ese precio seguiremos como hasta ahora.
- Las residencias adecuadas deberían ser atractivas de forma que no viniese tener personal que hable el idioma de los residentes que acoge, debería adecuar su gastronomía a la del lugar de origen y debería parecerse a las residencias de origen. Esto requiere empezar estableciendo programas de formación o de estancia en los países de origen de auxiliares, enfermeras y otros profesionales con el riesgo de que, una vez se hayan formado, prefieran quedarse en el Norte.
- Sería bueno contar con un sistema de transporte que permitiese trasladar con precios competitivos a los mayores dependientes hacia aquí. Esto se podría hacer generando algún producto específico que permitiese coordinar una asistencia durante el vuelo, una recogida adaptada en el aeropuerto y traslado a las residencias.
- Por supuesto haría falta un sistema de información que ponga en contacto oferta y demanda. O sea, una Inforesidencias.com europea que ofreciese información multilingüe sobre residencias que estuviesen preparadas para atender a los residentes extranjeros.
- También se me ocurre que, si esto se plantease como algo estratégico para el sector o el país, sería necesario establecer un Lobby que intentase retirar barreras y convencer a las personas adecuadas para que facilitasen la llegada de los mayores y de algunos profesionales de origen. La función de ese lobby sería implicar a las administraciones en todos los niveles convenciéndolas de que esta llegada sería positiva para todos.
Si lo vemos desde la perspectiva "clúster" veo que harían falta varios perfiles de empresas que especializasen una parte o toda su actividad:
- Por supuesto las residencias: Si se plantease en serio la llegada de mayores dependientes se podrían resucitar algunos proyectos gerontológicos que languidecen porque se hicieron donde no había verdadera demanda. Si estos centros están relativamente cerca de un aeropuerto que tenga vuelos internacionales, podrían ser candidatos a triunfar.
- Empresas de formación para preparar a los profesionales que van a trabajar cuidando a los extranjeros. Estas empresas deberían orientarse hacia el fomento de "estancias temporales formativas en países de origen".
- Gestorías especializadas en tramitar la documentación adecuada para que los residentes extranjeros puedan gozar de los derechos a la salud y que la Seguridad Social española pueda recibir los pagos por los servicios prestados.
- Agencias de viajes (on line o físicas) que preparasen los traslados de los mayores y de los familiares que quisieran venir de visita. Podrían crearse servicios específicos como "expediciones adaptadas" en las que un grupo pudiera contar con acompañantes durante el trayecto "puerta a puerta".
- Portales de internet especializados
- Empresas de transporte adaptado.
Creo que me dejo cosas o digo algunas que no tienen mucho sentido. Después de todo es sólo una idea.
Sé que hasta ahora existen iniciativas para intercambiar residentes entre residencias europeas como Linkaged. Que en la Comunidad Valenciana se anunció una iniciativa en este sentido y que alguna empresa ha intentado por su cuenta atraer a estos mayores. Si hubiese alguien dispuesto a liderar el intento, ¿Sería realista pensar que en unos años tendremos un subsector de atención a personas mayores dependientes extranjeras?
¡Cómo pasa el tiempo! Entonces cuando se hablaba de extranjeros nos referíamos casi siempre a los del norte.
Del curso me acuerdo que entre los profesores existía el convencimiento de que llegarían cada vez más jubilados y que con el tiempo habría muchas residencias acogiendo a ancianos dependientes alemanes, suecos u holandeses, pagados en parte por la seguridad social de sus países que se beneficiarían de que aquí los precios de las residencias son más baratos y el clima más benigno.
Desde aquél curso he tenido la ocasión de participar en nueve viajes geroasistenciales (o sea, para conocer residencias en el extranjero), tanto organizados por la patronal catalana de residencias ACRA como por el portal de residencias para mayores, Inforesidencias.com. He ido a Suecia, Noruega, Dinamarca, Alemania, Holanda y Francia. He podido hablar con responsables políticos de diferentes ideologías así como profesionales y empresarios. Algunos hablaban de que sí acabarían viniendo muchos mayores dependientes. Pero lo que no he visto es que las residencias pensadas para mayores extranjeros se convierta en un subsector considerable dentro del geroasitencial.
la cuestión me ha vuelto a parecer interesante ahora por varios motivos.
Hace unas semanas me invitaron a asistir a una reunión en la que se proponía generar un clúster de empresas que tuviesen en común tener como clientes a personas mayores. Mientras les escuchaba pensé en que se podrían coordinar diferentes empresas para atraer al "anciano del norte". Lo dije durante la reunión pero me dio la sensación que lo del "clúster" (racimo en ingles) era algo mucho más complejo que lo que yo me imaginaba.
La cosa me duró unos días y, cuando ya lo había olvidado, leo que en Alemania están "exportando abuelos" a Polonia.
La cuestión es fácil. Las ayudas a la dependencia germanas dan para lo que dan. Quien necesita una residencia siempre tiene que pagar una parte importante, tan importante que a veces se hace inasumible. El resultado es que algunos mayores dependientes se van a Polonia; concretamente a una parte de Polonia donde se habla un dialecto alemán y dónde una residencia cuesta unos 1.200 Euros al mes.
Si alguien entra a ver la noticia verá que tiene comentarios y muchos son negativos. Yo, donde otros ven motivo de crítica veo oportunidad.
¿Qué haría falta para que miles de holandeses, alemanes o suecos mayores y dependientes viniesen a las residencias geriátricas españolas?
Se me ocurren varias cosas pero me gustaría mucho saber qué piensan quiénes leen este blog:
- Lo primero sería crear una red de residencias que estuviesen preparadas para atender a los residentes extranjeros a un precio tan competitivo que les hiciese cambiar de país. Después de ver lo que cuestan las residencias en diferentes países creo que un precio de unos 1.800€ al mes sería una cifra interesante. Si no podemos dar un servicio adecuado y atractivo por ese precio seguiremos como hasta ahora.
- Las residencias adecuadas deberían ser atractivas de forma que no viniese tener personal que hable el idioma de los residentes que acoge, debería adecuar su gastronomía a la del lugar de origen y debería parecerse a las residencias de origen. Esto requiere empezar estableciendo programas de formación o de estancia en los países de origen de auxiliares, enfermeras y otros profesionales con el riesgo de que, una vez se hayan formado, prefieran quedarse en el Norte.
- Sería bueno contar con un sistema de transporte que permitiese trasladar con precios competitivos a los mayores dependientes hacia aquí. Esto se podría hacer generando algún producto específico que permitiese coordinar una asistencia durante el vuelo, una recogida adaptada en el aeropuerto y traslado a las residencias.
- Por supuesto haría falta un sistema de información que ponga en contacto oferta y demanda. O sea, una Inforesidencias.com europea que ofreciese información multilingüe sobre residencias que estuviesen preparadas para atender a los residentes extranjeros.
- También se me ocurre que, si esto se plantease como algo estratégico para el sector o el país, sería necesario establecer un Lobby que intentase retirar barreras y convencer a las personas adecuadas para que facilitasen la llegada de los mayores y de algunos profesionales de origen. La función de ese lobby sería implicar a las administraciones en todos los niveles convenciéndolas de que esta llegada sería positiva para todos.
Si lo vemos desde la perspectiva "clúster" veo que harían falta varios perfiles de empresas que especializasen una parte o toda su actividad:
- Por supuesto las residencias: Si se plantease en serio la llegada de mayores dependientes se podrían resucitar algunos proyectos gerontológicos que languidecen porque se hicieron donde no había verdadera demanda. Si estos centros están relativamente cerca de un aeropuerto que tenga vuelos internacionales, podrían ser candidatos a triunfar.
- Empresas de formación para preparar a los profesionales que van a trabajar cuidando a los extranjeros. Estas empresas deberían orientarse hacia el fomento de "estancias temporales formativas en países de origen".
- Gestorías especializadas en tramitar la documentación adecuada para que los residentes extranjeros puedan gozar de los derechos a la salud y que la Seguridad Social española pueda recibir los pagos por los servicios prestados.
- Agencias de viajes (on line o físicas) que preparasen los traslados de los mayores y de los familiares que quisieran venir de visita. Podrían crearse servicios específicos como "expediciones adaptadas" en las que un grupo pudiera contar con acompañantes durante el trayecto "puerta a puerta".
- Portales de internet especializados
- Empresas de transporte adaptado.
Creo que me dejo cosas o digo algunas que no tienen mucho sentido. Después de todo es sólo una idea.
Sé que hasta ahora existen iniciativas para intercambiar residentes entre residencias europeas como Linkaged. Que en la Comunidad Valenciana se anunció una iniciativa en este sentido y que alguna empresa ha intentado por su cuenta atraer a estos mayores. Si hubiese alguien dispuesto a liderar el intento, ¿Sería realista pensar que en unos años tendremos un subsector de atención a personas mayores dependientes extranjeras?
martes, 24 de septiembre de 2013
¡QUÉ BONITO ES HABLAR DE SOCIOSANITARIO!
Dentro de unas semanas se celebrará en Barcelona un
Congreso que tratará sobre coordinación sociosanitaria. No pienso
perdérmelo ya que considero que éste es uno de los asuntos que más influirá en
el devenir del sector geroasistencial. Me apetece mucho escuchar a profesionales y a quiénes nos expliquen proyectos internacionales. Supongo que tendré que escuchar también a algún político pero, me sacrificaré.
La pregunta clave a debatir es, cuándo deja una persona
de ser un paciente para convertirse en una necesitada de
cuidados. Si partimos de la base de que el derecho a recibir atención
médica es diferente del de atención a la dependencia (que lo es) añadimos el
toque jurídico. Y si consideramos los costes que supone la atención
hospitalaria, la de una residencia geriátrica, la ayuda a domicilio y el
cuidado familiar, añadimos el toque económico.
Llevamos más de treinta años diciendo que, si se lleva a
cabo una correcta coordinación sociosanitaria las personas estarán mejor
atendidas y "el sistema" podrá funcionar de forma más eficaz y
eficiente (o sea bueno, bonito, y lo más barato posible).
En estos treinta años lo hemos dicho en activa, pasiva y
perifrástico, lo hemos escrito, diseñado, discutido, implementado como proyecto
piloto, como plan y, en algunos casos se han obtenido resultados parciales.
Pero, parece que todavía no hemos sido capaces de encontrar la clave.
Cuando se aprobó la Ley de Dependencia, algunos optimistas
patológicos dijeron que un aspecto que recogía el texto era la coordinación
sociosanitaria. No era cierto. Es más, el único punto de la Ley
donde se menciona "lo sociosanitario" es en un artículo, el 11, en el
que especifica qué pueden hacer las comunidades autónomas dentro del sistema de
la dependencia. Dentro de la lista, la letra c dice: Establecer
los procedimientos de coordinación sociosanitaria, creando, en su caso, los
órganos de coordinación que procedan para garantizar una efectiva atención).
O sea, que entre poco y nada.
A mí se me antoja que esto de "lo
sociosanitario" se toma como algo para hablar, discutir, consensuar, redactar
proyectos y planes, más que algo para "hacer".
En los últimos meses he leído:
En Julio: La ministra Ana Mato, agradece a un grupo de expertos la redacción de un documento que propone “articular y poner en funcionamiento una
auténtica atención sociosanitaria integral, centrada en la persona, que
garantice los recursos asistenciales más adecuados a sus necesidades”.
El objetivo es “lograr una atención sociosanitaria
integral, eficiente, de calidad, con calidez y que tenga muy en cuenta la
fragilidad de estos pacientes”. ¡Qué bonito! Yo de mayor quiero ser experto.
Hace menos semanas, en Cataluña se presenta con gran parafernalia un Plan interdepartamental de interacción de los servicios sanitarios y sociales. Algo que "va más allá de la coordinación sociosanitaria", y que optimizará los recursos y las capacidades conjuntas y se elaborarán protocolos asistenciales comunes para establecer un modelo asistencial de calidad que coordine las actuaciones sanitarias de los diferentes dispositivos de ambas redes .
Hace menos semanas, en Cataluña se presenta con gran parafernalia un Plan interdepartamental de interacción de los servicios sanitarios y sociales. Algo que "va más allá de la coordinación sociosanitaria", y que optimizará los recursos y las capacidades conjuntas y se elaborarán protocolos asistenciales comunes para establecer un modelo asistencial de calidad que coordine las actuaciones sanitarias de los diferentes dispositivos de ambas redes .
Aquí no queda la cosa. La guinda se la lleva el Senado, ese adorno carísimo que nos hemos regalado los españoles (52 millones de Euros al año nos cuesta). Allí se ha aprobado una iniciativa que insta al gobierno a "diseñar y crear, en coordinación y
consenso con todas las Comunidades Autónomas, así como con respeto absoluto de
sus competencias, el espacio sociosanitario como un área de convergencia de
servicios sociales y sanitarios, con el objetivo de proveer una cartera de
servicios destinados a las personas dependientes y aquellas que, por causa de
graves problemas de salud o limitaciones funcionales y/o de riesgo de carencias
sociales, necesitan una atención sanitaria y social simultánea, coordinada y
estable, ajustada al principio de continuidad de la atención".
¿En qué país viven los senadores?
Después de ver cómo la Ley de Dependencia ha fracasado, entre otras causas por la imposibilidad de que el gobierno del Estado coordine nada en absoluto, ¿Es posible que alguien crea que se puede poner en la misma frase las palabras "coordinación", "consenso" y "todas las Comunidades Autónomas", sin que el resultado se quede en poco más que un brindis al sol?
Al final el texto lo pactaron el PP, el PSOE y el grupo Entesa Catalana de Progrès. Me los imagino discutiendo, transaccionando y consumiendo tiempo y tiempo.
Al final, supongo que todos se fueron tranquilos a sus casas pensando, "hoy me he ganado el sueldo".
Y la cordinación sociosanitaria... "De eso tenemos que hablar algún día".
¿En qué país viven los senadores?
Después de ver cómo la Ley de Dependencia ha fracasado, entre otras causas por la imposibilidad de que el gobierno del Estado coordine nada en absoluto, ¿Es posible que alguien crea que se puede poner en la misma frase las palabras "coordinación", "consenso" y "todas las Comunidades Autónomas", sin que el resultado se quede en poco más que un brindis al sol?
Al final el texto lo pactaron el PP, el PSOE y el grupo Entesa Catalana de Progrès. Me los imagino discutiendo, transaccionando y consumiendo tiempo y tiempo.
Al final, supongo que todos se fueron tranquilos a sus casas pensando, "hoy me he ganado el sueldo".
Y la cordinación sociosanitaria... "De eso tenemos que hablar algún día".
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