viernes, 20 de enero de 2017

Otro proyecto piloto sociosanitario. ¿Cuántos van?

Hace cuatro años escribí un post en el que defendía que en España "lo sociosanitario" parece que es algo de lo que "se habla" más que algo de lo que de verdad "se hace".

Todos sabemos que la coordinación sociosanitaria es una realidad muy compleja y procelosa, pero, si queremos reducirla a una situación y empezar a afrontarla resolviendo esa única situación de forma efectiva y permanente sería un principio.

Me refiero a las personas, muchas mayores, que están ocupando una cama hospitalaria sin necesitar de los servicios complejos, superprofesionalizados y muy costosos del hospital pero que no pueden volver a su casa porque no tienen las condiciones arquitectónicas o familiares para poder hacerlo.

Estas personas mayores, sin tener ninguna culpa, están costando mucho al sistema.  Si existiese un lugar en el que pudieran recibir la atención que necesitan a un precio razonable tendríamos resuelto el problema.

De esto se lleva hablando, como mínimo veinticinco años (son los que llevo trabajando y escuchando los sucesivos proyectos).

Cada comunidad ha hecho más o menos lo que ha querido, pero la verdad es que no existe todavía una solución más o menos común en toda España, y ni siquiera una diferente en cada comunidad.

En algunos sitios se han creado redes de residencias sociosanitarias (un punto intermedio entre el hospital y la residencia asistida); en otros, sencillamente se envía a personas con necesidades muy complejas de atención a residencias de mayores normales que no necesariamente disponen de los medios para atenderlas y en otras siguen quedándoselos en los hospitales ocupando una cama muy costosa.

Hace cuatro años escribí el post ¡Qué bonito es hablar de sociosanitario! porque el Senado había instado al gobierno a "diseñar y crear, en coordinación y consenso con todas las Comunidades Autónomas, así como con respeto absoluto de sus competencias, el espacio sociosanitario como un área de convergencia de servicios sociales y sanitarios, con el objetivo de proveer una cartera de servicios destinados a las personas dependientes y aquellas que, por causa de graves problemas de salud o limitaciones funcionales y/o de riesgo de carencias sociales, necesitan una atención sanitaria y social simultánea, coordinada y estable, ajustada al principio de continuidad de la atención".

Ahora leo en el periódico "El Comercio" lo siguiente "Pacientes que ya no necesitan de los «sofisticados recursos tecnológicos» con los que cuentan los hospitales, pero que aún no pueden ser enviados a su casa. En muchas ocasiones, especialmente en el caso de las personas mayores, porque en ella carecen de apoyos familiares que les puedan prestar la atención que seguirán necesitando hasta su completa recuperación. Llegar a esta población es uno de los objetivos de las nuevas 'unidades de convalecencia' que el Principado va a poner en marcha en el marco del nuevo decreto para la mejora de la atención y la coordinación sociosanitaria, base del futuro Plan Sociosanitario del Principado de Asturias".

O sea que, en Asturias van a afrontar el problema.  ¡Otra vez!  con una nueva iniciativa que empieza con un proyecto piloto de 24 plazas en una residencia.

Yo me pregunto.  ¿Volveré a escribir dentro de cuatro años más sobre otra comunidad que "descubre" el problema y lo vuelve a afrontar con un nuevo proyecto piloto? o de verdad se creará un sistema racional que valga más o menos para todo y que resuelva aquello de lo que llevamos hablando tantos año.