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miércoles, 8 de octubre de 2014

CON EL ICASS YA SE SABE: UNA DE CAL Y TRES DE ARENA

Cuando hace unos dieciséis meses el ICASS (Institut Català d'Assistència i Serveis Socials) anunció que paralizaba la tramitación de nuevas Prestaciones Económicas Vinculadas (PEVs) para el ingreso de personas mayores dependientes en residencias geriátricas catalanas, aseguró que se trataba de algo transitorio.

El hecho de que las PEVs fueran una de las modalidades de prestación prevista en la Ley de Dependencia (LAPAD), situación que situaba la posibilidad de paralizarlas unilateralmente fuera de del ámbito de discrecionalidad del ICASS, no supuso ningún problema para la administración.  Sencillamente, lo hizo.

Y como suele suceder con las cosas que se anuncian como transitorias, ésta está durando mucho tiempo.

Se dijo que en Septiembre se reactivarían, después de estaban trabajando en una orden para volverlas a poner en marcha y, finalmente, el 7 de octubre dijeron que se reactivarán a mediados de Noviembre aunque en una versión que podríamos llamar "PEV versión 2.0" o "PEVs descafeinadas".

Según leo en la web de la patronal ACRA lo que les ha comunicado ICASS es que las nuevas prestaciones quedarán restringidas a personas con menos de 2.000 € mensuales de capacidad económica y que se encuentren en el grado III de dependencia.

Concretamente, se ha establecido un precio de referencia de € 1.860,41 más €132 de dinero de bolsillo.

Las personas que según la nueva orden de copago tengan una capacidad económica igual o superior a 2.000 € mensuales no podrán acceder a una PEV (o sea que, de un plumazo se cargan la universalidad en lo que a PEVs se refiere). Por cada euro de pensión inferior a 2.000 € tendrán derecho a 1 € más de PE, con un tope máximo de 715 € mensuales.

Para entenderlo mejor inventemos unos ejemplos:

1)  Imaginemos a la Sra. Encarnació Guanyopoc. Persona con nivel de dependencia III y capacidad económica de 500€ al mes.

Se le reconocería una PEV teórica de 1.200€/mes.  Pero como supera los 715€ se quedaría en esa cantidad.  Si a esa ayuda le suma los 500€ de que dispone, llegaría a 1.215€ con lo que no alcanzaría a pagar ni el coste de referencia de la plaza.  Si además se estima que 132€/mes son para sus gastos personales, entonces podría ingresar en una residencia acreditada que estuviese dispuesta a darle atención 24 horas por 1.083€/mes.  A todo esto no he considerado el IVA.  Como cuando se calcula la capacidad económica y la cuantía de la PEV no se tiene en cuenta este impuesto, los 1.083€/mes sería la cuantía máxima que podría pagar esa persona por lo que la cantidad real rondaría los 984€/mes (+IVA), o sea,  33 Euros al día.

2) Ahora conozcamos a la Sra. Joana Soclamitjana, evaluada con un grado III de dependencia y que tiene una capacidad económica de 906€ al mes (coincide con la pensión media de jubilación en Cataluña).

Se le reconocería una PEV teórica de 1.094€/mes.  Pero como supera los 715€ se quedaría en esa cantidad.  Si a esa ayuda le suma los 900€ de que dispone, llegaría a los 1.615€ con lo que no alcanzaría a pagar ni el coste de referencia de la plaza.  Si además se estima que 132€/mes son para sus gastos personales, entonces podría ingresar en una residencia acreditada que estuviese dispuesta a darle atención 24 horas por 1.483€/mes.  Si añadimos el efecto del IVA, necesitaría encontrar una residencia con un previo de 1.348€/mes (+IVA), o sea,  45 Euros al día.

3) En tercer lugar, la Sra. Núria Totemquadra. Evaluada con un grado III de dependencia y que tiene una capacidad económica de 1.999€ al mes que coincide con el máximo para obtener una PEV con las nuevas condiciones.

La Sra. Totemquadra recibiría mensualmente un Euro de PEV.

Con la flamante suma de 2.000 Euros al mes, descontando los 132€ de dinero de bolsillo, dispondría de 1.868€ al mes con lo que podría pagar una cantidad de 1.700€/mes (+IVA) por ser atendido.

4) Por último la Sra. Ramona Topall. También es gran dependiente y tiene una capacidad económica de 1.285€

Con esa capacidad y dependencia le corresponde una PEV de, exactamente 715 Euros (2.000 menos 1285).  Esta señora dispone, sumando su capacidad económica y la PEV, de una cantidad que le permite tener los 132€ de dinero de bolsillo y los 1.860€ del precio de referencia de la plaza (sin IVA) y encima le quedan 8 Euros para gastar como plazca.  Si el precio de referencia no incluye el IVA, la senyora Topall no tendría suficiente con la ayuda máxima que recibiría ya que tendría que gastar íntegramente su capacidad económica, la Prestación de la Generalitat y encima encontrar cada mes 47€ para completar los 2.047 Euros que cuesta la plaza IVA incluido.

Podríamos inventarnos a las señoras Capamunt i Capavall y seguirían sin salirnos los números.

La clave para que éstos cuadren puede estar en dos lugares diferentes:

- Una valoración errónea de la capacidad económica:  Si las señoras Guanyopoc, Soclamitjana y Topall ganan o tienen más dinero del que se ha considerado a la hora de determinar su capacidad económica, entonces podrán encontrar residencias con precios más altos que los que he indicado.  O sea que una de las claves está en saber si la nueva orden de copago detecta realmente la capacidad económica.  Aquí hay un efecto perverso.  Cuanto mejor sea la orden de copago menos personas podrán acogerse a las "PEVs 2.0".

- El papel de los familiares:  Es muy probable que la señora Guanyopoc tenga algún hijo que esté dispuesto a ayudar a "pagar la residencia de mamá" o lo que es lo mismo a complementar la PEV.  Con las prestaciones actuales ya sucede y es un factor que debe tenerse en cuenta.  Lo que sucede es que, en Cataluña teníamos hace años un sistema que calculaba la capacidad económica tomando en consideración la unidad familiar y decidimos descartarlo en favor de otro que sólo considera la capacidad de la persona.  Quizás si queremos volver al sistema anterior deberíamos hacerlo sin subterfugios.

Como me enteré ayer por la tarde de este cambio, no he tenido mucho tiempo para reflexionar y, con toda seguridad me estoy dejando cosas importantes sin considerar.   ¡Cómo me gustaría que la señora Embolica Quefafort que me parece es la que se ha inventado las "PEV 2.0", me escribiese y me dijese en qué me estoy equivocando!

Lo cierto es que la PEV puede ser una herramienta potente de actuación para atender a personas que tienen suficiente capacidad económica como para poder complementar la ayuda con su dinero y contratar estancias en la residencia que elijan libremente.  Para entender el potencial de la PEV se ha de considerar el trinomio precio de la plaza-capacidad económica-"dinero de bolsillo".   A este respecto, cuando hablo de precio de plaza no quiero decir "precio máximo" ya que cada residencia debe poder cobrar lo que pacte con el residente, quiero decir, precio real. No hace falta ser un genio para entender que, si existe un desequilibro entre los tres elementos, las cosas no salen.

O sea que, al final, lo de las PEVs se queda en una "reencarnación" más que en una reactivación.  Las PEV que se paralizaron ya no existen y su nuevo avatar se nos muestra bastante más insignificante y enclenque.

Encima, para acompañar el anuncio del advenimiento de la nueva PEV, ICASS ha comunicado que, de aquí a final de año, dejará de pagar a las residencias concertadas un 25% de lo que les corresponde.  La nueva modalidad de impago es mucho más elaborada de las que hemos conocido en el pasado.  Ahora no dicen el día 29 que el 1 no pagan, sino que comunican un "plan de impagos programado a cuatro meses" que, de momento afectará únicamente a concertadas y gestionadas pero no a colaboradoras y PEVs.


Ciertamente, un impago programado hace menos daño que uno súbito, aún así, es doloroso y tendrá consecuencias.  El motivo del impago:  "Las tensiones de tesorería" son compartidos por todos y quizás deberían llevarnos a plantear otra forma de hacer las cosas.

En fin, que el anuncio que esperábamos sobre las PEVs nos ha venido en forma "una de cal y tres de arena".

Para acabar, y siguiendo con eso de las reencarnaciones y nuevos avatares, parece que nuestro entrañable ICASS se liquidará finalmente para renacer en forma de SISPAP (Secretaria d'Inclusió Social y Promoció d'Autonomía Personal).  Desde aquí le deseo una vida llena de decisiones acertadas y prosperidad.

Autor del post Josep de Martí

martes, 1 de octubre de 2013

EL REGALO DEL ICASS POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MAYORES

El 30 de Septiembre a las 18,30 una nota de prensa en la web de la Generalitat anuncia que la suspensión en la tramitación de Prestaciones Económicas Vinculadas para el ingreso de personas dependientes en residencias para personas mayores en Cataluña, que llevaba aplicándose desde principios de agosto, se prorroga sine die.

La culpa es del estrangulamiento económico a que se ve sometida la Generalitat.  De hecho, las primeras palabras de la nota dejan claro que no va a haber ni un ápice de asunción de responsabilidad: "Los recortes y constantes incumplimientos del gobierno del estado....".

En resumen, que "la pobre Generalitat" no tiene culpa de nada y se ve obligada a actuar así.

Yo creo que sería más sincero decir que, además de la deficiente financiación (indudable), la Generalitat tiene unas prioridades  dentro de las cuales el sector de atención a la dependencia no es la primera.  Algo tan obvio que, incluso si no lo dicen, salta a la vista.

El interés que tiene el govern por el sector se demuestra en los detalles.  Uno claro fue la sustitución de un conseller con gran experiencia y conocimiento, Josep Lluís Cleries, por una de bajo nivel político y sin experiencia conocida en el ámbito de los servicios sociales hasta su nombramiento.

Insisto, como he dicho en otras ocasiones, que Neus Munté me merece mucho respeto como persona y que le deseo mucho éxito.  Lo que esos parabienes no pueden ocultar es mi decepción por la decisión del President Mas que exilió al cementerio de elefantes del Senado a un político competente y que llevaba preparándose para ser conseller de Benestar durante muchos años.

No sé si con Cleries estaría pasando exactamente lo mismo.  Lo que sé es que él contaba con armas de las que Munté carece y quizás habría encontrado la forma de hacer más llevadero el trance.

La consecuencia del nuevo recorte es doble:

Por un lado las residencias que hicieron el esfuerzo por acreditarse ven ahora como éste ha resultado baladí ya que no cuentan con los residentes a que aspiraban atender.

Por otro, vemos cómo muchas residencias, durante los últimos años, aspirando a ser residencias colaboradoras, concertadas o acreditadas han realizado obras y, sobre todo, han ampliado y especializado sus plantillas con lo que han acabado encareciendo el coste del servicio para todos sus residentes.

Al final, casi todas las residencias ofrecen un servicio mejor, y más caro que hace unos años.  Quien ha hecho encarecer el servicio (la Generalitat) ahora deja de comprar y, cuando los prestadores se giran hacia el sector privado, pensando encontrar allí lo que no da la administración, ven que lo que pueden pagar muchas familias (expulsadas de la protección pública) no alcanza para sufragar el coste del servicio residencial que ofrecen.

Total, que podemos haber creado un sector con un servicio bueno que muy pocos pueden pagar.

La Generalitat, que todavía no ha hablado con las patronales del nuevo recorte, aunque las ha convocado a una reunión sin fecha para "consensuar medidas", debería plantearse seriamente si quiere pasar del lado de "los que ponen obstáculos" al de "los que ayudan en la solución".

Alguien tiene que ponerle el cascabel al gato: Tenemos que conseguir que los precios de las residencias sean aquéllos que se puedan pagar.  Ya sean personas que buscan residencia geriátrica privada totalmente o financiada con fondos públicos.

¿Cómo conseguirlo?  Creo que sólo hay dos formas:  O completamos la capacidad económica de las familias y mantenemos el precio del servicio (PEV, Colaboración, concierto), o conseguimos que el servicio se pueda prestar por menos dinero, algo que en un sector en el que más del 60% de la cuenta de resultados está relacionado con el capítulo de personal resultará proceloso y difícil.

Por supuesto podemos ir retrasando la adopción de medidas, negar la realidad, achacar todo al "enemigo exterior" y esperar a que el arcángel aparezca y eche a los demonios.  El problema es que eso sólo pasa en els Pastorets y faltan tres meses para Navidad.