jueves, 6 de julio de 2017

¿Falta personal en las residencias de mayores públicas gestionadas?

Hace poquito en el boletín Negocios y Gestión de la Dependencia escribí una columna de opinión sobre la polémica surgida en Cataluña sobre el personal que trabaja en cinco residencias de mayores de titularidad pública que gestiona una unión temporal de empresas.  El texto es éste.

Pocas veces algo que he escrito ha suscitado tantas respuestas, y entre ellas hay una prolija que me llamó la atención.  La había escrito Andrés Rueda, presidente de la asociación de directores de residencia ASCAD y que desde una perspectiva que parece mayéutica presentaba una serie de preguntas, las respuestas a las cuales podría marcar un replanteamiento del sistema de atención a mayores.

Me daba pena que algo así se quedase como un comentario a una noticia por lo que le he pedido que me permita reproducirlo en este blog y, como lo ha aceptado (muchas gracias), aquí os lo dejo:



Al hilo de unos escritos de Josep de Martí respecto problemas en Barcelona con algunos centros gestionados quisiera aprovechar para meter más elementos en debate, veamos:
Andrés Rueda. Presidente de ASCAD

¿Y si hacemos un ejercicio imaginación y añadimos a estas reflexiones unos cuantos datos para tener una óptica más amplia sobre la parte de iceberg que no vemos? 
Hemos citado concursos enrarecidos o empresas de extraña gestión o directamente tramposas. De acuerdo, pero ...?y si añadimos, por ejemplo, unas cuantas cosas más como las siguientes?:
- ¿Sabemos cuál es perfil REAL de los dependientes en asistencia residencial HOY?. ¿Sabemos las necesidades REALES?. Con datos no con "flores".
- ¿Sabemos cuál es el índice de rotación o expectativas de vida de estas personas al ingreso?
- ¿Sabemos que los centros están obligados a trabajar con unos perfiles de profesionales que quizá habría que replantearse para ver si son los adecuados a los perfiles de residentes ingresados?
- ¿Sabemos cuál es el índice de absentismo laboral y los equilibrios incesantes para poder completar mínimos asistenciales ante absentismos de "hoy para mañana" en lunes, viernes, o puentes por bajas laborales de enfermedades de irrupción brusca y curación milagrosa? Y hablo de éstas, no de las bajas debidamente justificadas que bastante faena tienen con llevar adelante sus achaques... porque además suelen ser las personas más abnegadas y responsables en su trabajo, no hagamos demagogias donde no las hay. Éste también es un "tabú" tan opaco como los concursos y conozco muchos directores y personal de esos que "siempre están" que tiemblan ante los "puentes" o los "findes".
- ¿Está la administración poniendo los recursos económicos que TODOS los agentes implicados necesitan: empresas, entidades, trabajadores, proveedores, usuarios...?
- ¿Debe invertir más en dependencia o en aeropuertos, escuelas, comercio, tanques, o política exterior,... o en todo eso a la vez?. ¿Qué podemos?  ¿en qué debemos?.
- ¿Es sostenible, ni siquiera a medio plazo, una gerodependencia como la entendemos hoy que contemple las inversiones y los mantenimientos necesarios en infraestructuras y personal?. Pensemos en el grave problema de las pensiones... 
- ¿Debemos permitir o pedir verdaderos "Taj Mahal" asistenciales full equip mientras miles de personas mueren esperando plaza?. 
- ¿Podemos permitirnos dependientes de clase "bussines" y otros que no van ni en "turista" o que siempre tienen "oberbooking" y sencillamente mueren esperando?
- ¿Tenemos que cerrar los ojos ante estos verdaderos gerontocidios sociales encubiertos?
- ¿Hay otras alternativas asistenciales? ¿se trabaja en ellas?, ¿se hacen "números" de todas? ¿sabemos cuánto cuestan? ¿nos dejamos llevar por modismos biensonantes que no sabemos su coste y sí lo sabemos, no nos lo dicen?
 
No quiero con esto dar ni quitar razones a opiniones todas respetables y que algunas suscribo, simplemente digo que la gerontoasistencia es compleja, es cosa de TODOS, que merece una revisión plural tras diez años, y que muchos problemas actuales son una broma por mantener la administración los ojos cerrados ante el verdadero tsunami de dependientes que en parte YA tenemos y que nos viene encima mientras que estamos fijándonos en la pequeña ola que apenas nos moja los pies… cuando lo previsto es que nos va a arrasar un verdadero maremoto que acabará con el sistema. 

Recordemos por ejemplo que somos la SEGUNDA comunidad por la cola en número de dependientes con el derecho reconocido y que están en lista de espera esperando una atención. Vergonzoso.

No podemos convertirnos en una democracia social de "derechos de papel"... pero incumplíbles y que solo generarán trampas y mas frustración. Sin "reset", el sistema seguirá fallando.

Fijémonos en la financiación de la dependencia, ¿es la adecuada?. Los concursos,... ¿salen a los precios que debieran? 

Cuántos euros tenemos, cuántos somos y a cuánto tocamos para ser equitativos. ¿Se gestionan bien nuestros dineros?

La equidad es una base de los derechos sociales y siempre tiene que estar encima de la mesa, lo contrario es egoísmo sea de la empresa, del trabajador o de las familias,... Como en botica, aquí hay de todo para todos y el papel del "bueno" y el "malo" de las películas en este sector es de más difícil y compleja definición y está mas repartido de lo que parece. 
Todos sabemos comprar un buen vino, excelente, con 500€, pero la gracia -o lo que hay- es comprar un vino razonable a un precio razonable para que todos podamos beber un vino "no malo",.. si es que consideramos que tenemos de beber vino, de lo contrario tenemos que disponer de 500€ por cabeza.... 
Nosotros también formamos parte de la solución o del problema
Pensemos.

Gracias por tu lectura y saludos.