lunes, 10 de septiembre de 2012

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

Hace poco escribí en el blog algunas entradas en las que defendía que la idea de recortar el Estado no era una opción sino una necesidad ("Paso adelante, paso atrás" o  "Quizás es que había que hacerlo").

Como hay gente a la que respeto mucho que piensan de otra forma y lo exponen de forma clara, creo que es un buen momento para leer el manifiesto que han redactado desde la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales:


LLAMAMIENTO DE LA ASOCIACIÓN ESTATAL DE DIRECTORAS Y GERENTES DE SERVICIOS SOCIALES PARA LA PARTICIPACIÓN EN LA MANIFESTACIÓN DEL 15-S EN MADRID (Marea Naranja)

Han recortado las prestaciones de la Ley de Dependencia. Han recortado el presupuesto destinado a las prestaciones sociales básicas de los servicios sociales. Han eliminado la universalidad en la sanidad. Han eliminado las ayudas a los comedores escolares y a los libros. Han recortado las prestaciones económicas mínimas a los desempleados. Han recortado en ciudadanía. ¿Hace falta más para movilizarse? Tal vez sí. Darle la vuelta a las frases que machaconamente tratan de impedir que veamos la realidad tal cual es. Por eso nos vamos a manifestar para decirles esto:

Tenemos que tomar decisiones difíciles. Pero no es difícil tomar las decisiones que favorecen a los poderosos y a las grandes corporaciones. Lo difícil ahora es tomar decisiones que favorezcan al pueblo, a la gente que estáis obligados a proteger. Tomad decisiones difíciles y gobernad para los españoles y no para los mercados financieros.

Contra lo que dice vuestro mensaje oficial no hemos gastado por encima de nuestras posibilidades, hemos gastado por encima de las necesidades de enriquecimiento del 1% de la humanidad que es el que controla los mercados financieros. No hemos gastado por encima de nuestras posibilidades sino por encima de las necesidades de la ideología que cree en los dogmas de la nueva economía No hemos gastado por encima de nuestras posibilidades sino por encima de los intereses de las grandes corporaciones privadas mundiales que quieren un pedazo más grande del pastel.

No sabemos cómo tenéis la vergüenza de decirnos que tenemos que volver a la cultura del esfuerzo. ¿Creéis que es fácil llegar a fin de mes con 400€? ¿Creéis que es fácil dar de comer a tu hijo, pagar los libros, pagar la casa, la luz, con el salario mínimo? ¿Creéis que se puede defender a tu familia con la pensión mínima? No tenéis ni idea.

Es cierto que no puede haber de todo, para todos y gratis. No nos podemos permitir el lujo de mantener a esos explotadores, a esos banqueros que se ríen en nuestra cara y nos echan de nuestras casas, ni podemos manteneros a vosotros como sus fieles sirvientes. No tenemos dinero para pagar las pérdidas que ha generado la irresponsabilidad de los banqueros 

Por eso tenemos que hacer nuestros deberes, que no son los que dicta el FMI, ni el BCE, sino los que dicta nuestra conciencia cívica. Esto es luchar para impedir que se impongan los intereses de los privilegiados a costa de la mayoría de la población. Tenemos que hacer nuestros deberes y poner en el centro de las políticas a las personas y no los intereses mercantiles. Tenemos que hacer nuestros deberes y demostrar que el ser humano no se mueve exclusivamente por el máximo beneficio económico. Tenemos que hacer nuestros deberes y honrar a los millones de seres humanos que han luchado y en muchos casos dado su vida para llegar hasta donde estamos.

No hay alternativa. Nosotros no tenemos más que una alternativa. Tenéis razón, defender nuestros derechos y el modelo social por el que hemos trabajado, con esfuerzo, duramente, con nuestra vida. Vosotros tenéis dos. Servir al pueblo o al dinero. Ya vemos qué habéis decidido, por eso os vais a encontrar con nosotros.

No queremos ser súbditos en un mundo gobernado por el interés de unos pocos, queremos ser ciudadanos de una patria grande en la que caben todos y en la que es un insulto pensar siquiera que alguien pueda quedarse atrás.

Creo que hace falta tener en cuenta estos argumentos a la hora de defender o no la política de austeridad. Pero, por mucho que me resulten atractivos en el plano de las ideas, cuando vuelvo al terrible mundo de la realidad, veo que, el abanderado de la "no austeridad", el Presidente Holland, ese que parecía que arreglaría el problema quitando los coches oficiales y bajando los "megasueldos semipúblicos", acaba de anunciar un tijeretazo de 30.000 millones de Euros, acompañado de un impuesto sin excepciones del 75% a quienes ingresen más de un millón de euros al año y de una inminente reforma laboral.   ¿Reacciones?  Es el presidente Francés que de forma más rápida a ha bajado su popularidad (casi como Mariano Rajoy en España) y el hombre más rico de Francia, Bernard Arnalud, ha pedido la nacionalidad belga. ¿Quiere esto decir que ni la gente ni los más ricos están contentos?


Hay frases en el Manifiesto de la Asociación de Directores  (luchar para impedir que se impongan los intereses de los privilegiados a costa de la mayoría de la población o No nos podemos permitir el lujo de mantener a esos explotadores, a esos banqueros que se ríen en nuestra cara y nos echan de nuestras casas) que  me recuerdan la frase de Hollande durante su campaña electoral "Mi verdadero adversario no tiene nombre, ni rostro, ni partido. No presentará nunca su candidatura y, sin embargo, nos gobierna. Es el mundo de las finanzas".

Creo que el demonio vive en los detalles y me gustaría saber cuál sería otra forma concreta de intentar salir de la crisis.  Hay que potenciar el debate y el planteamiento de ideas por que volverá ha haber elecciones en algún momento y sólo si estamos informados, a lo que ayudaría mucho que los partidos se volviesen más sinceros, podremos elegir la opción que consideremos adecuada.