lunes, 3 de octubre de 2011

HACE SÓLO NUEVE AÑOS

Etaba buscando por internet unos datos sobre la inversión en el sector de las residencia y me he encontrado con una perla del pasado:  Un artículo aparecido en Actualidad Económica en Octubre de 2002 que con el título Residencias para la tercera edad, un negocio dorado, explicaba como empresas financieras, constructoras y aseguradoras estaban desembarcando en un sector donde la "demanda dobla a la oferta".  El análisis era claro:  Incorporación de la mujer al mercado de trabajo, aumento de la capacidad adquisitiva de los mayores, aumento de gasto público en conciertos (cinco años antes de la entrada en vigor de la Ley de Dependencia). 

Según el artículo, las residencias privadas podían obtener rentabilidades de entre el 12% y el 15% mientras las concertadas tenían que conformarse con entre el 7% y el 11%.

Resulta curioso leer esto nueve años después.  Especialmente cuando vemos que se mencionan como empresas significativas de ese negocio dorado a Quavitae, recientemente adquirida por SAR, que preveía construir 30 nuevas residencias con una inversión de 42 millones de euros, subarrendando  la construcción mediante el pago anual del 7% de la inversión realizada; o a Aser, una empresa a la que los atrasos en los pagos por parte de las administraciones de los conciertos ha puesto en los últimos tiempos al borde del precipicio.

Cuanto más altas son las expectativas mayor es el sentimiento de frustración si no llegas a alcanzarlas.