viernes, 9 de febrero de 2018

PREPARANDO EL VIAJE A ALEMANIA DE MARZO

Lo he dicho y escrito muchas veces, una de las cosas que más me gusta de mi trabajo es esto de los viajes geroasistenciales que lleva a un grupo de profesionales y empresarios del sector geroasistencial español a visitar residencia y otros servicios en algún país de centro y norte de Europa (sigo soñando con organizar alguno a Estados Unidos o Asia).

Organizamos el primero desde Inforesidencias en 2007 y ya hemos superado la veintena.

Un viaje que se ha convertido en clásico es el que nos lleva por cuarto año a visitar la Feria Altenpflege, que es la más importante y grande del sector geroasistencial Europeo.  Se trata de una feria que se organiza anualmente y de forma alternativa en Hannover (norte de Alemania) y Nuremberg (Sur).  Es una feria impresionante en la que he visto y he podido probar cosas muy interesantes.  Más abajo hay algunos vídeos con alguna de ellas.

Este año (2018) iremos en Marzo y aprovecharemos para visitar alguna residencia de mayores y centros que hacen cosas interesantes.  Por ejemplo, una especializada en atender a personas con problemas de sobrepeso, otra de tipo sociosanitario especializada en personas encamadas; unas viviendas para personas mayores.  Nos van a explicar cómo aplican allí la Estimulación Basal y la reminiscencia.

Espero que los asistentes (las plazas están casi cubiertas) vuelvan como en los anteriores viajes, con alguna cosa que aplicar en casa.

Es cierto que el modelo alemán de atención a la dependencia es muy diferente que el nuestro, aunque tengan elementos comunes, pero, tal como hemos visto en otras ocasiones, siempre podemos aprender:  recuerdo la residencia de Lleida que implantó un sistema de colocación de "colchón en el suelo" inspirado en una residencia de Suiza. O más recientemente, una residencia de Santander que colocó grandes jaulas de pájaros y fuentes en el centro como elementos de referencia para personas con demencia, tomando la idea de una residencia visitada en uno de los viajes.

En fin, quedan pocas semanas para el viaje y tengo ganas de visitar cosas nuevas y poder escribir sobre ellas.

Si alguien se anima y quiere venir a pasar unos días gerontológico/festivos, estaré encantado de saludarle en persona en Alemania.

Saber más del viaje a Hannover
Saber más de viajes geroasistenciales en general



martes, 2 de enero de 2018

VOLVIENDO DE DINAMARCA VISITO UNA RESIDENCIA NUEVA EN CORNELLÁ (BARCELONA)




 Llevo unos cuantos años organizando “viajes geroasistenciales” al extranjero en los que un grupo de profesionales de residencias españolas conocen cómo funcionan las residencias en otros países europeos.

Al principio, eran muchísimas las cosas que nos sorprendían, tanto en la distribución de espacios como en la organización del trabajo y en la atención a mayores.  Ahora, tras haber vuelto recientemente de un viaje a Dinamarca he tenido la ocasión de conocer la última residencia que se ha abierto en la zona de Barcelona, Sanitas Mayores en Cornellá.  La verdad es que resulta reconfortante saber que en la actualidad empieza a haber más cosas que nos unen con países nórdicos que las que nos separan.
Una de las dos terrazas ajardinadas

Desde el principio en los viajes vimos residencias en las que no se usaban contenciones, la tendencia a reducir su uso también llegó a España.  Ahora me ha parecido muy interesante ver que la nueva residencia de Sanitas en Cornellá nace con la idea de no usarlas nunca.

Un puf sustituye a ratos al sillón en una residencia sin contenciones
Camas bajas que permiten no utilizar barandillas

Visito una residencia con una distribución arquitectónica más parecida a las escandinavas que al modelo tradicional.  Eso quiere decir que notas un esfuerzo para que todo parezca más “una casa” que “una residencia”; con unidades para hacer vida en grupos reducidos con otras personas que tenga un parecido nivel de dependencia y manteniendo relación con los mismos cuidadores y profesionales.

Hace poco, participé en unas Jornadas sobre arquitectura yAlzheimer en las que Graham Stokes, director general de cuidados de la demencia en Bupa, matriz de Sanitas en Reino Unido, y uno de los mayores expertos en demencia de la actualidad, explicó cómo, por desgracia la cura de la enfermedad de Alzheimer está todavía lejana por lo que vamos a tener que acostumbrarnos a vivir en una sociedad en la que millones de personas necesitarán de cuidados y apoyo.

Me parece ver una plasmación de sus palabras en esta residencia que parece concebida desde su principio para atender a personas con deterioro cognitivo:  la gran proporción de habitaciones individuales, la señalización interna, el uso de la luz y de los colores o la sala de estimulación cognitiva Snoezelen, me recuerdan a residencias que he visitado en Estocolmo, Copenhague y Escocia.

Y algo que por nuestras latitudes solemos dejar desatendido como es el exterior, en esta residencia se ha afrontado mediante el uso de unas grandes terrazas que se abren como extensiones de los espacios interiores.

Llevo más de veinticinco años visitando residencias, antes como inspector y ahora como observador curioso y me gusta ver que el concepto de residencia avanza y se adapta a la realidad cambiante de una sociedad que envejece rápidamente.

Tal como va ese proceso de envejecimiento, si queremos mantener 4,5 plazas de residencias de mayores por cada 100 personas de más de 65 años, la inauguración de una nueva residencia no debiera ser algo que llame la atención.  Para mí esta residencia sí me ha parecido interesante y llamativa.

sábado, 30 de diciembre de 2017

FELIZ 2018, ESPERO QUE SÍ

Un año acaba y otro empieza.  Eso no tiene nada de peculiar.  Te miras en el espejo cada día y no precibes los cambios sutiles que el paso del tiempo van produciendo.  Eso era así hasta hace poco.  Ahora, los señores de Facebook te envían las fotos que publicaste hace dos años exactamente por estas fechas y el envejecimiento se hace palpable.

Durante 2017 la palabra "independencia" ha sido pronunciada muchas más veces que "dependencia".  Quizás por paradojas político/semántica ambos conceptos han acabado chapoteando en el mismo marasmo de anhelos inalcanzados; ese lugar en el que nadie queda contento con el resultado pero todo sigue adelante como si verdaderamente sucediese algo.

Me encantaría poder creer que 2018 será más positivo en ese aspecto.  Que surgirá algo que sea ilusionante en parecida proporción para todos.  Pienso en el 1 de Enero de 1986 cuando España entró en la Comunidad Económica Europea (hoy Unión Europea), un día en el que recuerdo, a mis veinte años, una sensación de alegría y esperanza en el futuro compartida por casi todos a los que conocía.

No sé que puede ser ese nuevo fenómeno generador de ilusión general a que aspiro. 

Parece que, tras años de crisis y de aparente mejoría, 2018 puede ser el que traiga un verdadero cambio de tendencia.  El problema es que una cierta mejoría económica no genera ilusión más que a un muy corto plazo.  Además la botella que se va llenando puede seguir siendo vista como "medio vacía" por parte de los que se siguen viendo tratados injustamente por las circunstancias.

En el mundo de la atención a personas mayores nos tocan vivir años de transición: quienes tienen que estar ingresando actualmente en las residencias son aquellos que nacieron en los años de la Guerra Civil.  Por desgracia entonces llegaron al mundo pocos bebés y muchos de ellos murieron por lo que hay una especie de "bache demográfico".  Esto hace que la demanda de plazas residenciales o de centro de día por parte de los octogenarios de hoy sea bastante más baja que lo que va a ser durante los próximos años cuando se produzca la verdadera explosión del super-envejecimiento (los mayores de 85 años).

Este bache no comporta que vaya a haber una bajada sustancial de la demanda de servicios sino que debe ser visto como  una especie de "bono" que nos da el destino para estar preparados para lo que viene.

Para quien trabaje o quiera trabajar cuidando a personas mayores, 2018 seguro que será un año en el que no le faltará trabajo aunque con condiciones laborales bastante ajustadas.  Para  quien se dedique profesionalmente puede ser un año de cierta mejoría después de los de estancamiento.  Para los propios mayores y sus familiares la clave estará, como ha estado en los últimos años en el mercado de trabajo:  si la economía sigue creciendo y se genera más ocupación, bajará el paro femenino y aumentará la demanda de servicios profesionales (Es una realidad sexista e injusta pero resulta innegable esa relación entre paro femenino y demanda de servicios).

No sé si de lo que he escrito puede concluirse  que 2018 será un año feliz por lo que recurro al final a la infalible arma de mirar al pasado:  Estoy seguro que 2018 será mucho mejor de lo que lo fue 1918, cuando no había antibióticos, la mortalidad infantil preocupaba más que el envejecimiento y muchos países luchaban contra el analfabetismo y por conseguir agua potable para la población.  Si mantenemos la vista en ese pasado y nos regocijamos en lo que hemos conseguido en cien años, entonces, sí:  Os deseo a todos un muy Feliz 2018.