lunes, 7 de noviembre de 2011

UN DÍA EN PAMPLONA

El jueves pasado mis amigos de Qpea me invitaron a participar en una jornada sobre los retos de la longevidad humana.  Se trataba de un acto organizado conjuntamente con la Universidad de Navarra, a través del Instituto Cultura y Sociedad, que se celebró en la Facultad de Medicina de esa distinguida Universidad en Pamplona.



Alberto Munfer (Universidad de Navarra), Rafael Sánchez Ostiz (Qpea), Jesús Fraiz, Josep de Martí, Jorge Pla (Qpea) y Ricardo Moragas

Fue interesantísimo poder escuchar al Dr. Jesús Fraiz, un psiquiatra gallego al que algunos conocen como el detective de los centenarios y que ha creado uno de los pocos (si no el único) museo de la longevidad, relatando una historia de la longevidad sembrada de anécdotas sobre la vida de algunos centenarios y  supercentenarios (mayores de 110 años) famosos. 

También intervino el profesor Ricardo Moragas, uno de los padres de la gerontología social en España y que, como director del Máster de la Universidad de Barcelona ha servido de maestro para muchos profesionales de los que trabajamos en este sector en la actualidad.   El trató de las claves del envecimiento positivo con una interesante conferencia titulada  "Calidad de Vida, ¿merece la pena llegar a viejo?".

Al final clausuré el acto con una breve intervención sobre los retos que deberá afrontar una sociedad superenvejecida. ¿Qué haremos cuando el 35% de la población tenga más de 65 años?  Se trata de una situación que no se ha dado nunca en la historia y que puede suponer plantear dilemas hoy impensables.  Sólo como un ejemplo, ¿Qué pasaría si los mayores se organizan y deciden que el pago de las pensiones y servicios derivados del envejecimiento debe ser la máxima prioridad de la acción de gobierno?  Si llega a ganar las elecciones un partido con esos postulados, ¿Lo aguantaría la sociedad?¿Se generaría una oleada de "gerontofobia"?  En Estados Unidos, la AARP, una asociación de personas jubiladas, acaba de lanzar un anuncio en televisión en el que una persona mayor dice "No soy un número ni un asiento contable en unos presupuestos.  Pero si piensan recortar la atención sanitaria o las pensiones de jubilación, piensen en un número, 50 millones, es el número de jubilados con derecho a voto en las próximas elecciones"




En principio me siento muy cerca de lo que defiende AARP pero creo que debemos pensar que estos jubilados que reclaman que no se recorten sus pensiones son los que  nacieron  justo antes o durante la guerra.  Eso quiere decir que nos pueden exigir que no les recortemos al final de su vida los beneficios de una sociedad que construyeron ellos a base de sacrificio y esfuerzo partiendo de una postguerra.

Imaginemos este mismo anuncio cuando yo tenga setenta años (en 2035) y centrado e España.  Un jubilado reclama que no se toquen los beneficios sociales (pensiones y sanidad) de los mayores en una situación en la que habrá casi más jubilados que personas en edad de trabajar.  Mantener el sistema, si es que es posible entonces, sólo será concebible a base de recortar otros capítulos como educación, infraestructuras, servicios sociales para otros colectivos, seguridad..
Es muy posible que a los jóvenes de entonces no les guste que los mayores hagan reivindicaciones  ya que, quizás a sus ojos, esa generación que entonces reclame, sea vista como la culpable de una decadencia sin parangón.  Así como los mayores de hoy pueden reclamar que ellos han creado lo que tenemos, a nosotros (la generación del baby boom) quizás nos culpen de lo que tengamos entonces.  “¿Por qué, sabiendo con tantos años de antelación, que se acercaba el colapso,  no hicisteis nada? ¿Por qué no os sacrificasteis un poco pensando en que el futuro llegaba?   Os endeudasteis hasta las cejas para no asumir sacrificios, comprometisteis el medio ambiente y ¿ahora venís exigiendo?”.
Pensemos que hoy, para mantener los gastos corrientes del Estado (sanidad universal, pensiones, paro, dependencia) estamos pidiendo dinero prestado a países como China en los que esos conceptos no son vistos como una primera necesidad sino como un lujo que nos permitimos sin podérnoslo pagar.  El día que nuestros máximos acreedores sean países en los que el estado de Bienestar se considera un capricho innecesario, tendremos serios problemas.
En mi intervención planteé estos y otros temas por el estilo.  Algo para generar reflexión y debate.

Foro Qpea, que estaba representada por su presidente, Dr. Jorge Pla y por el Dr. Rafael Sánchez Ostiz, es una asociación que fomenta el trabajo interdisciplinar para la mejora de calidad de vida de los mayores.

Espero tener la ocasión de volver pronto a Pamplona donde siempre me encuentro como en casa.

jueves, 3 de noviembre de 2011

¿QUÉ HARÁ EL PP CUANDO GANE LAS ELECCIONES?

Ya quedan menos de tres semanas para las elecciones generales y, aunque parece que está claro que habrá un cambio de gobierno con mayoría absoluta del Partido Popular, como dicen los taurinos "hasta el rabo todo es toro" y de aquí a entonces pueden pasar muchas cosas.

Hoy he estado mirando la web del Partido Popular y esto es lo que he encontrado bajo el título "Nuestras ideas" referido a dependencia.

Situación actual

1. No se ha establecido un marco regulador que establezca para toda España la determinación de la capacidad económica del beneficiario y los criterios de participación de estos en las prestaciones del Sistema de Dependencia.

2. Se está sembrando un terreno propicio para que en España haya 17 sistemas distintos de Atención a la Dependencia con diferentes sistemas de copago y acreditaciones de centros con ratios de calidad diferentes.

3. Y, sobre todo, no la ha dotado de financiación suficiente.


Qué piensa el Partido Popular

1. Desde el Partido Popular, creemos en la necesidad de impulsar la plena efectividad de la Dependencia.

2. Es necesario garantizar la calidad y la equidad de servicios y prestaciones, promocionando la autonomía personal y previniendo su pérdida con acciones multimodales.

3. Es necesario fomentar la investigación de las enfermedades que puedan derivar en pérdida de autonomía para buscar y aplicar mejores repuestas sanitarias y sociales.

4. Es necesario definir el contenido de la cartera de servicios, promover los baremos de la evaluación de la dependencia y la acreditación de centros y servicios coordinados entre el Sistema Nacional de Salud y el Sistema Nacional de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia.

5. Desde el Partido Popular creemos que es necesario mejorar el actual sistema de aportaciones del Estado a la dependencia para asegurar la calidad de servicios, la equidad y la recepción de prestaciones que son imprescindibles para las personas dependientes.

6. Porque cuando se habla de dependencia, hablamos de personas que nos necesitan y se esperan ver cumplido un derecho subjetivo del que dependen sus vidas.

Me he sentido muy triste al leer las propuestas ya que, para empezar parece que les falta un hevor.  Creo que alguien tiene que repasarlo ya que:  "Desde el Partido Popular, creemos en la necesidad de impulsar la plena efectividad de la Dependencia", no quiere decir nada.  Supongo que se refieren a impulsar la "plena efectividad de la Ley de Dependencia" pero, como no lo han repasado se les ha olvidado la palabra Ley.  Seguro que algo así no les ha pasado al tratar del paro.

A mi me parece que quien ha escrito esto no está demasiado metido en "el tema de la dependencia" o, si lo está no ha querido mojarse.   A mí me gustaría algo más concreto y en contacto con la realidad como si piensan apoyar los servicios frente a las prestaciones económicas o legislar para que se armonicen los criterios de acreditación y copago (algo que se describe como situación actual pero no en las propuestas)..  Por otro lado, me sobra lo de las "acciones multimodales".

Como quiero profundizar más me voy al Programa Electoral que publicaron ayer en la web del PP. Aquí veo más cosas concretas:  En la página 117 leo:


7. Modificaremos la ley de autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia para garantizar una cartera de servicios básica y común para todas las personas dependientes, así como para garantizar la calidad y la equidad de las prestaciones y servicios.


8. Promoveremos un mayor uso de la teleasistencia y de la atención domiciliaria para aquellos mayores dependientes que quieran permanecer en su domicilio.


9. Impulsaremos la libre elección en los servicios de dependencia y apoyaremos a quienes sufraguen la estancia de personas mayores en centros residenciales.


En la página 122 leemos



6. Confeccionaremos una cuenta satélite de la discapacidad y atención a la 
dependencia en España para conocer su verdadera dimensión económica.




¡Por fin!, cosas concretas.

O sea, que si gana el PP cambiará la Ley de Dependencia potenciando el elemento común. Fomentará los servicios frente a las prestaciones económicas para quien se quede en casa y la libertad de elección.  Eso me gusta, pero, ¿y si gana y después no lo hace?

Como los gobernantes tienen una tendencia casi patológica al olvido, cuando no al engaño, he pensado que sería bonito establecer una costumbre democrática consistente en tomar los compromisos electorales de un partido, interpretarlos. medirlos y "encapsularlos" hasta las próximas elecciones. Cuando empezase la siguiente campaña electoral se celebraría un acto de "descapsulación" en el que se abriría el sobre y se expondría al conocimiento público el resultado.

En este caso deberíamos decir que el compromiso del PP es concretamente cambiar la Ley de Dependencia para que haya más elementos comunes, haya más teleasistencia y SAD y se impulse la libre elección y el apoyo a quien sufraga sus estancias residenciales (o sea, prestación económica vinculada).

Dentro de cuatro años, o cuando se convoquen las próximas elecciones generales deberemos preguntarnos:

¿Ha modificado el PP la Ley de Dependencia?
¿Hay criterios efectivos que hagan que la cartera de servicios sea común a todas las comunidades (criterios de acreditación, indicadores de calidad?
¿Se reconocen más horas de Ayuda a Domicilio ahora que en 2011?
¿Hay más beneficiarios de Teleasistencia ahora que en 2011?
¿Recoge la modificación de la Ley un apoyo a quienes pagan por la estancia en residencias?

Si ha cumplido sus promesas, dentro de cuatro años les aplaudimos y si no les abucheamos.

Me imagino qué pasaría ahora si desde todos los sectores se estuviesen descapsulando las promesas del actual gobierno y contrastándolas con lo que de verdad hizo, y me imagino haciéndolo dentro de cuatro años.

Si alguno de los seguidores de este blog quiere, ya podemos empezar a preparar la descapsulación 2015, aunque, como decía antes, "hasta el rabo todo es toro" o como decimos en catalán "no diguis blat fins que estigui al sac" ("no digas trigo hasta que esté en el saco".

miércoles, 2 de noviembre de 2011

LA AYUDA A DOMICILIO, MALTRATADA POR LAS ADMINISTRACIONES

He estado leyendo la prensa estos días sobre los retrasos en los pagos de los conciertos a las residencias y empresas de atención domiciliaria en España, después del encuentro de la FED en Valencia y, como suele suceder, la llamarada mediática del primer día se ha ido apagando.  Además, hablando con unos y otros, veo que una actuación común en las patronales de las diecisiete comunidades autónomas resulta difícil ya que, sorprendentemente, en algunas (Madrid, País Vasco o Navarra), pagan a los 30 o 60 días a las residencias concertadas, por lo que pueden quejarse de otras cosas pero no del retraso.  Otra cuestión es la Ayuda a Domicilio, allí sí que el tema es sangrante casi sin excepciones.

Cuando en el acto de la FED en Valencia se decía "Las administraciones nos deben casi mil trescientos millones de Euros", lo que realmente decían es "Las administraciones nos deben 900 millones a las empresas de Ayuda a Domicilio y cuatrocientos a las residencias".  Los atrasos en el pago del SAD llegan a ser casi legendarios, con empresas que no han cobrado en más de 18 meses de algún ayuntamiento y sin visos de una solución cercana.  Encima son el gran olvidado ya que, ni siquieran cuando la FED acaparó la atención de los medios se hizo suficiente hincapié en los problemas del SAD.

Cuando hay un problema urgente, lo primero que habría que hacer es buscar y aplicar una solución para después, con cierta tranquilidad, analizar las causas que lo generaron (señalando, si los hubo, a los responsables) y encontrar estrategias que permitan evitarlo en el futuro.   Esta, por supuesto sería la forma lógica de actuar, pero no la política.

Siguiendo la lógica que acabo de plantear, la máxima prioridad sería hoy planificar y programar el pago de lo que se debe a las empresas que han ganado un proceso de contratación pública y han prestado los servicios contratados.  El problema es que, con la cercanía de las elecciones, todos los discursos se adaptan y los argumentos se distorsionan para intentar convencer a los votantes.  Así, en Castilla la Mancha los socialistas culpan al gobiernto del PP de que el retraso en los pagos puede forzar al cierre de algunas residencias (ver noticia) y la manera en que lo hacen es curiosa "son 35 ancianos y 19 trabajadores los que se van a ir a la calle si la señora De Cospedal no cumple con el pago del convenio del 2011", una situación que nunca antes ae había producido porque, tal y como ha puntualizado, "José María Barreda sí cumplía con su compromiso con los ancianos de Chillón y del resto de Castilla-La Mancha".

En lo que queda entre hoy y las elecciones vamos a ver muchas noticias como ésta.  Cualquiera que la leyese, sin un mínimo espíritu crítico, pensaría que la señora de Cospedal tiene el dinero guardado en una bolsa y está disfrutando haciendo esperar a los que tienen derecho a cobrar.  Lo cierto es que lo que están haciendo los gobiernos de Cataluña y de Castilla la Mancha resulta gratamente sorprendente: a pocas semanas de unas elecciones, siguen aplicando medidas dolorosas en el corto plazo pero necesarias en el largo.  Parece que estos gobiernos consideran a los ciudadanos lo suficientemente maduros como para entender que no hay otra vía que el ajuste y que los gobiernos que antes de las elecciones hacen fuegos artificiales con dinero que no tienen no son merecedores de su confianza.

No envidio a los actuales consejeros de Servicios Sociales ya que les ha tocado un tiempo difícil de gobernar y con  una ciudadanía, entre la que me incluyo, que no deja de incordiar.  Pero, es lo que hay.

Ahora es primordial encontrar la forma de ajustar los pagos. Pero también hay que intentar ajustar los costes de los servicios, flexibilizar los requisitos y establecer un clima de confianza entre las administraciones y los prestadores.  Espero que dentro de unos años podamos agradecerles lo que ahora están haciendo.  Es más, espero poder ser el primero entonces en loarles desde este blog.  De momento seguiré incordiando.