martes, 28 de marzo de 2017

La moda de “Desprivatizar” y “desmercantilizar” servicios sociales


 Vivimos un momento de un cierto “reposicionamiento ideológico/organizativo” en el sector de la atención a mayores.

En algunos despachos públicos de algunas administraciones, sobre todo municipales, se están poniendo de moda palabras como “desmercantilizar” o “desprivatizar” los servicios de atención a mayores.

En un sentido más amplio en el mundo local la  apuesta  también llamada “remunicipalizadora” la lideran Madrid, que ha aprobado la gestión pública de la funeraria y las bicicletas públicas, y Barcelona, la de los servicios para mujeres maltradas (fuente).

Si la tendencia no está más extendida no es porque falten ayuntamientos que quieran “desprivatizar” sino porque la Ley de régimen local de 2013 les obliga a optar por fórmulas de gestión que no aumenten la deuda del consistorio y posibiliten un presupuesto equilibrado.  Es un hecho que la gestión pública acaba saliendo más cara por lo que a municipios como Cádiz, Santiago de Compostela o Zaragoza les cuesta encontrar una forma de volver a gestionar directamente, por ejemplo, la atención domiciliaria de mayores. 

En Pamplona, en cambio dicen haber encontrado la fórmula y recuperarán la gestión de la ayuda a domicilio SAD (fuente), con un sistema que supone subrogar a 166 trabajadoras empleadas de las empresas que hasta ahora prestaba el servicio e incorporarlas a la plantilla del ayuntamiento (con su convenio colectivo); bajar el precio hora de atención de 28,46€ a 27,06€ (sí, es e es el precio) y en el camino ahorrarse un 5% lo que les permitirá, con el mismo dinero, atender a más mayores dependientes en sus domicilios.    Esta explicación puede ser suficiente para dar cumplimiento a la Ley de régimen local.   En el mundo de la cruda realidad, habrá que ver si, una vez incorporados los trabajadores al convenio colectivo del Ayuntamiento y los gestores a los cuadros municipales, el precio por hora se mantiene.  Si es así, habrá que estudiar el sistema Pamplonés de remunicipalización con detalle.    Yo me temo que el coste a medio plazo suba más con la opción pública que con la privada y que, incluso saber cuál es el precio exacto del servicio se complicará, pero sé positivamente que eso a quienes han tomado la decisión les es totalmente indiferente ya que lo han hecho desde una posición de convicción ideológica que ve “lo privado” como algo ajeno al servicio público y que consideran la “remunicipalización” como algo totalmente natural que no puede ser empañado con un argumento tan mercantilista como decir que acabará saliendo más caro.

También alguna comunidad autónoma está apostando de forma sutil por la “desexternalización”.  A finales de 2016 Barcelona vio como el Departamento de Salud de la Generalitat “desprivatizaba” un servicio sanitario de atención domiciliaria que desde hacía veinte  años prestaba una empresa.  El motivo que dio el consejero fue mantener el "continuum asistencial", una demanda histórica de los sanitarios en este servicio, ya que el médico que se desplace al domicilio "podrá prescribir recetas que quedarán registradas en la historia clínica compartida o solicitar visita de seguimiento con el médico de cabecera".

Otro motivo para el cambio era seguir una línea estratégica de este gobierno: profundizar en el carácter público del sistema.

Sobre los números, la administración deja de pagar 2,4 millones de Euros al año (con los que se atendía 41.000 visitas, a razón de 58 Euros por visita) y a cambio según La Vanguardia  El ICS ha contratado a 148 profesionales, 40 interinos que se ocuparán de la asistencia domiciliaria y 108 médicos y enfermeras que se ocuparán de las guardias.  

Supongo que los números que cita la prensa no deben ser del todo correctos ya que si con dos millones cuatrocinetos mil Euros contratan a 148 personas (médicos y enfermeras), descontando las cotizaciones a la seguridad social de ese personal, resultaría que a éstos les quedaría un salario de menos de 950 Euros al mes.  Lo más seguro es que los únicos contratos nuevos hayan sido los 40 interinos.  La administración también deberá comprar y mantener 12 coches.

Supongo que detrás de la medida debe haber un estudio económico ya que el consejero ha manifestado  (lo recoge El Mundo) que la operación "no cuesta más recursos al presupuesto público" y, en cambio, se gana en calidad, puesto que el servicio se integra a la atención primaria.

Igual que en el caso pamplonés creo si cuesta más o menos será algo que nunca sabremos ya que, una vez integrado en la atención primaria dudo mucho que se mantenga una contabilidad separada que permita determinar exactamente el coste de esta parte de la atención a domicilio.  También dudo mucho que se haga por motivos de “continuo asistencial”.  Estoy convencido de que cuando es más sincero el consejero es cuando habla de esa “línea estratégica de este gobierno: profundizar en el carácter público del sistema.”

El gobierno cree en el carácter público del sistema y actúa en consecuencia. 

Lo que pasa es que el convencimiento “por lo público” parece, visto desde fuera, algo un poco selectivo y circunscrito únicamente al ámbito sanitario domiciliario.

En lo social/asistencial, o sea, en las residencias asistidas la Generalitat no tienen ningún problema en externalizar mediante conciertos de plazas y colaboraciones la prestación de servicios públicos.  Tampoco le parece mal sacar a concurso la gestión de muchas de sus residencias y, en las pocas que gestiona de forma pública tampoco le parece alejado de su línea estratégica “externalizar a trozos”, como ha hecho recientemente en  las residencias Mil.lenari de Barcelona; La Mercè de Tarragona; y Jaume I de L'Espluga de Francolí donde ha sacado a concurso los servicios de lavandería, limpieza, hacer camas y atención de comedores.

Si al principio sólo se contrataban con empresas cosas como la cocina y la lavandería, el nivel de externalización (lo que muchos gustan en llamar “privatización”) va alcanzando a más partes del proceso de atención.

Hasta ahora habíamos visto como la ideología afectaba más a los políticos cuando estaban en la oposición y se apaciguaba cuando gobernaban.  Así, hemos sido testigos de como partidos de derechas e izquierda han sacado cuando gobiernan residencias públicas a gestión privada, han concertado plazas o han extendido modelos de cheque-servicio que ellos mismos habían criticado desde la oposición.   El motivo era claro: cuando tienes que administrar la realidad, la realidad se te impone. 

En esa realidad cada vez hay más personas mayores que necesitan servicios por lo que una fórmula que permita llegar al máximo número de usuarios con el mínimo coste y un nivel de servicio óptimo, se considera la más adecuada, sea quien sea quien acabe prestando el servicio.


Ahora hay un nuevo tipo de gobernantes que más que administrarla, quieren crear una nueva realidad.  Mientras sabemos cómo acaba esto esperemos que no rompan muchas cosas.