lunes, 11 de abril de 2016

El cambio de paradigma en demencia

Trabajar en el ámbito de la gerontología tiene sus cosas raras ya que de vez en cuando disfrutas escuchando cosas terribles.

Hace pocos días Sanitas Mayores organizó en Barcelona una jornada para hablar sobre demencia y trajeron desde Inglaterra a una de las grandes eminencias de la materia, el profesor Graham Stokes.

Acto de Sanitas Mayores en Barcelona

Graham Stokes
Vaya por delante que disfruto mucho cuando escucho hablar a alguien que, no sólo tenga algo que decir, sino que también se preocupe de la forma en que lo dice.  Creo que un buen speaker puede hacerte sonreír un momento aunque te hable de cuestiones muy serias y así mantener tu atención mientras comparte información útil que es con la que acabarás quedándote.

Graham Stokes, sabe hacerlo y, después de advertirnos de que sabía que no era la persona más adecuada para tener al lado durante una fiesta, nos dejó saber que las investigaciones que se han puesto en marcha para encontrar la cura del Alzheimer no están dando resultados, que más de 100 medicamentos prometedores han fracasado durante los últimos 20 años y que las empresas farmacéuticas se están retirando en búsqueda de un campo en el que puedan tener más expectativas de éxito.

O sea, que es muy posible que la esperada cura del Alzheimer no se produzca en muchos años, sencillamente porque el Alzheimer no es una única enfermedad sino muchas que se parecen.

A partir de aquí, Stokes nos presentó su argumento central, el cambio de paradigma que se está produciendo en la confrontación con el Alzheimer hacaia una responsabilidad personal y social.

Responsabilidad personal porque existen algunas pruebas de que demuestran que, aunque no podamos curar el Alzheimer podemos prevenir factores que hacen que sea más posible que aparezcan.

¿Cuáles son esos factores?  Ninguno llamativo: los sospechosos habituales cuando hablamos de cualquier tipo de prevención:

- Fumar.
- Diabetes
- Hipertensión a mediana edad.
- Colesterol alto, obesidad y sendetarismo.

Y una frase importante: “Lo que es bueno para el corazón es bueno para el cerebro” por lo que vale la pena adoptar hábitos de vida “cardiosaludables” a los 30 para prevenir la demencia a los 80.

No pretendo transcribir la conferencia de Graham Stokes, lo que sí quiero es recomendar su libro “La música sigue sonando” (http://www.iberlibro.com/buscar-libro/titulo/y-la-musica-sigue-sonando/autor/graham-stokes/) y resaltar algunas frases que me llamaron especialmente la atención:
“Si te diagnostican Alzheimer a los 70, lo más seguro es que la enfermedad estaba en tu cerebro desde los 40”

“El riesgo de padecer demencia se reduce manteniendo la educación formal durante más tiempo”

“Mantener la actividad cerebral cuando eres adulto bueno pero no ha demostrado reducir el riesgo de padecer demencia como alargar los años de educación formal”.

“En Japón cuatro millones de amigos de la demencia, han recibido formación para saber como dar apoyo en el día a día de personas con demencia en todos los ámbitos de la  sociedad (en el Reino Unido, un millón)”

“La comunidad puede ayudar a que una persona con demencia viva bien creando una sociedad amigable con la vejez e inclusiva con la demencia”.

 En fin, aunque son sólo pinceladas y, quizás así, sin un contexto más amplio pueden carecer de sentido.  Espero que sirvan a quién lea esto para estar atento y no perderse la próxima visita que haga Graham Stokes a España.  A ver si Sanitas Mayores vuelve a traerlo pronto.



domingo, 3 de abril de 2016

¿Las personas se resisten a la Atención Centrada en la Persona?

En 2013 escribí en este blog una entrada que titulé "La nueva atención a mayores. ¿Centrada en la persona o en el inspector?", en la que planteé una serie de cuestiones que creo que, casi tres años después siguen de actualidad.

Desde entonces han pasado muchas cosas, y una de ellas es que en Castilla y León, tras una visita a Suecia organizada por Inforesidencias.com a la que asistieron altos cargos de la Junta y que sirvió de embrión al programa "En Mi Casa", después de un proceso, se han aprobado unos Decretos de autorización y acreditación que incorporan por primera vez en España el modelo housing y la Atención Centrada en la Persona (ACP) a la reglamentación autonómica sobre residencias de personas mayores.

Quien lea lo que escribí en 2013 sabrá que en Suecia, Holanda o Alemania en las residencias de tercera edad trabajan principalmente enfermeras (os), fisioterapeutas y el equivalente a gerocultores.  Resulta extraño encontrar en la plantilla a terapeutas ocupacionales o médicos y casi imposible a psicólogos o trabajadores sociales.   Concretamente en Suecia, país que hemos visitado más veces, la atención que ofrecen las residencias, que podríamos considerar como un modelo de ACP, cuenta con equipos interdisciplinares reducidos.

Podría parecer que traer a nuestras latitudes un modelo inspirado en el sueco tendría que ser muy bien acogido por los usuarios y sus familiares.  Pero resulta que ya aparecen señales en el sentido contrario.  He leído en el Diaro de Valladolid que "La Plataforma Social de Valladolid ha pedido a la Junta de Castilla y León la retirada de los dos decretos aprobados el 4 de febrero que regulan tanto la autorización y funcionamiento de los centros de atención a mayores, como la acreditación de las unidades de convivencia para este colectivo.  Uno de los portavoces de la Plataforma, Jorge Félix Alonso, ha criticado las "contradicciones" que presentan estos decretos y ha lamentado el "recorte de derechos" que, a su juicio, suponen, puesto que "eliminan la obligación" de contar en los centros, en función del número de residentes, con terapeutas, fisioterapeutas, trabajadores sociales, enfermeros y médicos".

Esta plataforma es una de las múltiples que se crearon hace unos años para intentar revertir los recortes introducidos en la Ley de Dependencia y, aunque formalmente no representan a usuarios o familiares de residentes, critican con vehemencia la nueva normativa.

Así que, mientras los defensores de la implantación de la "nueva filosofía de atención" (entre los que, con algunas matizaciones, me encuentro) hemos celebrado el paso dado en Castilla y León, la primera reacción pública de alguien que parece hablar en nombre de los usuarios nos ha llegado en forma de crítica demoledora.

Analizando un poco lo que dice la Plataforma parece que la Junta no ha sabido comunicar lo que estaba haciendo.  Que hayan llegado a ver la implantación de unidades de convivencia y un equipo interdisciplinar con menos componentes como un "recorte de derechos" sólo puede ser, a mi entender, fruto de una información insuficiente, o sencillamente, mala.

El problema es que cambiar desde la administración un modelo de atención (al que yo llamo Paradigma del Plan de Intervención) que llevamos veinticinco años creando y que parecía bastante consolidado, no resultará fácil.

En 2013, en una entrada titulada  "Un modelo por favor" escribí  Pensemos que una clave del “nuevo modelo” es dar un gran protagonismo a la gerocultora, lo que comporta necesariamente  que lo pierda el equipo interdisciplinar.  En ese  “nuevo modelo”, si se acaba pareciendo a Suecia, sobran algunos de los profesionales que hoy forman parte reglamentaria del sistema.  

Sigo pensando lo mismo pero,

¿Qué haría si yo fuese uno de esos terapeutas ocupacionales o psicólogos que de repente "sobran"?
¿Qué haría yo si fuese el familiar de un residente convencido de que lo mejor es que haya un equipo interdisciplinar extenso y que en la residencia se "lo hagan todo" a mi madre que, al fin y al cabo, ya ha trabajado suficiente en su vida?

Sin duda, me resistiría

En 2008 ya planteé que ciertos cambios llevaban a la desprofesionalización de la atención.  Entonces parecía algo totalmente descartable pero hoy ya no lo es tanto.

Por todo ello, quizás hay que ampliar el trabajo de pedagogía que lleva unos años haciéndose con profesionales, empresarios y responsables políticos del sector y extenderlo a la ciudadanía.  No sea que les ofrezcamos algo que en muchos países ha demostrado ser el modelo a seguir y aquí  acabemos con un motín de Esquilache gerontológico.

Termino con otro "copia y pega" de una entrada de 2013: Vaya por delante que, cada vez que visito las residencias “tipo sueco” pienso que, si alguna vez necesito ingresar en una, me gustaría que fuese de este tipo.  Pero, dicho esto, cuando vuelvo a España me encuentro con nuestra realidad y me pregunto ¿Serán así las residencias aquí alguna vez?






martes, 15 de marzo de 2016

Uso de contenciones en residencias alemanas

Siempre que salimos en un viaje geroasistencial  de los que organiza Inforesidencias.com (un grupo de directores, gerentes y profesionales de residencias españolas visitan residencias y otros servicios para mayores en otro país) tendemos a comparar lo que vemos con lo que tenemos en casa.  Esto, en ocasiones resulta gratificante ya que, puede ser que, visitando un país que consideramos tan avanzado como Suecia, Holanda o Suiza, nos expliquen algo  que ellos consideran novedoso y aquí ya lo tienen muchas residencias.  Lo que hace interesantes los viajes, en cambio, son todas las cosas que vemos, que aquí no tenemos y que nos pueden servir de inspiración.

Grupo de profesionales visitando la feria Altenpflege 2016 en Hannover


A veces, lo llamativo es cómo, la misma realidad puede ser afrontada de formas diferentes, y un ejemplo claro es el uso de contenciones.

En el último viaje a Alemania, en Marzo de 2016, visitamos, además de la feria más grande de productos y servicios de atención mayores de Europa (Altenpflege); una residencia, un centro de día, un servicio de ayuda a domicilio y unas viviendas para mayores.  En la feria pude hablar en algunos stands sobre uso de contenciones aunque después, en los centros vimos muy pocos.

De vuelta en casa, que querido buscar algo más sobre contenciones en residencias alemanas y he encontrado algunos artículos interesantes de los que he sacado la información que sigue:

Las restricciones físicas son contrarias a la autonomía y la libertad de los pacientes. Su justificación  como medio para controlar la agitación psicomotora y el riesgo de caída se cuestiona cada vez de forma más intensa y con más apoyo científico, debido a que el bien que pretenden alcanzar es menos beneficioso para la persona que los efectos negativos que produce el mero hecho de aplicar la contención física o farmacológica.

La legislación alemana establece claramente que los pacientes en hospitales y residencias geriátricas tienen el derecho al libre movimiento de su cuerpo.
Las restricciones físicas deben ser excepcionales y en cualquier caso el último recurso después de haber probado otras alternativas. El uso de restricciones físicas en los hospitales alemanes requiere o bien el paciente preste su
consentimiento escrito o autorización judicial si la persona no es capaz
consentir. Las restricciones físicas son toleradas excepcionalmente en el caso de una emergencia, si una persona en un momento concreto muestra un comportamiento violento o claramente peligroso

A pesar de que, durante las visitas a residencias que hemos hecho en los viajes organizados por Inforesidencias no hemos visto muchas contenciones, según algunos estudios (http://bmcgeriatr.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12877-015-0086-0) éstas existen.

Aunque en Alemania, las normas legales prohíben el uso de contenciones físicas con la excepción de los casos claramente definidos, su uso sigue siendo una práctica común con una prevalencia de alrededor del 25% de los residentes con al menos una contención física durante un período de 12 meses.  Si se cuenta todo el tiempo que un residente pasa en una residencia geriátrica en Alemania, aproximadamente el 40% de los residentes son “restringidos” al menos una vez.

Uno de cada diez residentes lleva un cinturón de sujeción y/o una mesa fija para evitar levantarse de una silla.   Aún así, según los datos del estudio al que me estoy refiriendo y que es de Julio de 2015, cada vez existe mayor diferencia en lo que a uso de contenciones se refiere entre residencias debido a que cada vez más residencias, conscientes de los riesgos que supone el uso de contenciones, lo están limitando o evitando totalmente.

Recomiendo la lectura del artículo “Implementación de una intervención multicomponente para prevenir las restricciones físicas En residencias de ancianos” ya que tiene algunas afirmaciones interesantes como que el uso de contenciones  se fundamenta en la "filosofía" o "cultura" de la atención (actitudes y creencias del personal de enfermería es decir)  más que en la evidencia científica por lo que un cambio en esa “filosofía” y “cultura” podría repercutir en una reducción en el uso de las mismas o en su total eliminación.

En Inforesidencias hemos organizado ya tres viajes a diferentes ediciones de la Feria Altenpflege.  En
Cama Floor Bed, con el somier a la altura del suelo
comparación con viajes anteriores, en 2016 no hemos visto en ningún stand la promoción de material para contener (como cinturones o petos), en cambio sí que hemos encontrado varios en los que se exponían camas bajas que precisamente se ofrecen como un medio para evitar el uso de sujecciones. Según nos informaron, la altura a la que está un colchón en una cama normal, o sea la "altura de caída" rondaría los 50 cm.  A partir de esa cifra, las diferentes empresas compiten para bajar el colchon llegando algunas al punto de que el somier está tocando el suelo.


Para acabar, algo que nos llamó la atención en la feria fue la existencia de una Cama/Jaula (el nombre se lo he puesto yo) que, parecida a una cuna de viaje de la que se utiliza con niños pequeños, pero con un techo hace, según me explicó el comercial del stand, que una persona con demencia avanzada se sienta tranquila en un lugar recogido y pequeño (el me habló del efecto nido).  La persona en esa cama puede moverse sin restricciones, no puede hacerse daño y, según me dijeron, al ser las paredes de redecilla, al cabo de un rato, deja de verlas y se siente como si estuviese “protegido pero no encerrado”.  

 Si a alguien le parece interesante este sistema que se anuncia como un sistema de contención menos agresivo que los cinturones o petos, puede ampliar la información en este enlace.

Si, después de leerlo hay alguien interesado en probarlo, el precio es de unos 10.000 Euros aunque en Alemania lo alquilan por 40 Euros al día.

Pongo una foto para que cada uno saque sus propias conclusiones.