viernes, 31 de octubre de 2014

PRESENTANDO EL LIBRO "COMO NOS ENGAÑARON CON LA LEY DE DEPENDENCIA" EN SALAMANCA

Ya lo he escrito varias veces pero no me canso de hacerlo.

Escribir el libro "Cómo nos engañaron con la Ley de Dependencia" me produjo una gran satisfacción pero nada comparado con la que me está dando el viajar por España presentándolo.  Hasta ahora he tenido la ocasión de hacerlo en Barcelona, Madrid, Valencia, Pamplona, San Sebastián, Segovia, Alicante y, ayer, en Salamanca.

La ocasión me la ha brindado en esta ocasión la residencia sociosanitaria Sauvia de Salamanca que ha organizado una interesante Jornada sobre daño cerebral en la que también he participado y, aprovechando la circunstancia, organizó allí una presentación del libro.  Sauvia es un centro sociosanitario con la peculiaridad de contar en sus instalaciones con un centro de daño cerebral que permite ofrecer una atención específica a usuarios con este tipo de afección.


En esta ocasión los asistentes fueron residentes del centro, sus familiares, los profesionales y un grupo de invitados.

Druante la presentación con Maribel, que hizo de conductora del acto


Yo, cómo os he dicho me lo paso bien en estas presentaciones.  Siempre hay alguien que pregunta o discute alguna cosa lo que resulta enriquecedor y encima tengo la ocasión de visitar nuevos centros y conocer a profesionales de otras comunidades.

Además parece que en Salamanca lo de la atención a la dependencia importa a los medios de comunicación ya que tanto El Norte de Castilla, como Salamanca al Día se han hecho eco del acto.

En esta ocasión la felicidad fue doble ya que  también coincidí con Luisa Fernanda Navarro, directora de la residencia Almaraz de Duero y también destacada bloguera que con su blog "Día a día en una residencia geriátrica" aporta reflexiones agudas y vividas sobre lo que de verdad significa dirigir un centro residencial en el que se atienden a personas mayores.

Con Luisa Fernanda Navarro en la
residencia Sauvia de Salamanca
Con Luisa Fernanda pude hablar un rato sobre cómo están funcionando de verdad las unidades de convivencia que, bajo el nombre "En mi casa" se están instaurando en Castilla León.

Ella es una defensora del modelo de atención centrada en la persona aunque sin la necesidad de contar para ello con unas unidades de convivencia específicas sino pudiendo aplicar los principios en diferentes tipos de centros.  Podemos leer lo que piensa sobre del modelo en posts que ha escrito como "Atención centrada en la persona, seguimos reflexionando", o el original "¿Quién cuida a las gallinas?" en el que, a raíz de la instalación de un gallinero en la residencia Los Royales de Soria, analiza el coste que supone para una residencia pública la aplicación del modelo de unidades de convivencia.

Siempre es un placer leer los posts de Luisa Fernanda, conocer a la persona detrás del blog fue algo muy agradable.

Espero que nos podamos ver en otras ocasiones.

En fin, en esta ocasión la presentación del libro se la debo a la oportunidad que ofreció Sauvia (una residencias de mayores de Salamanca).   Os recuerdo a quiénes leáis este blog que, quien quiera organizar una presentación  sea dónde sea, sólo tiene que ponerse en contacto con este mail info@inforesidencias.com.

Más información sobre atención centrada en la persona:
Publicada en Inforesidencias.com en 2011
Sobre ACP en Suecia. 2014

Autor del post Josep de Martíhttps://www.inforesidencias.com/centros/buscador/residencias/madrid/madrid

lunes, 27 de octubre de 2014

COPAGO Y SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA DE ATENCIÓN A LA DEPENDENCIA

Recientemente en la Comunidad Valenciana a sido noticia que el Tribunal Superior de Justicia ha declarado nulo el Decreto 113/2013 de 2 de agosto del Consell, "por el que se establece el régimen y las cuantías de los precios públicos a percibir en el ámbito de los servicios sociales", o sea que ha declarado nula la regulación del copago en los servicios sociales.  La clave para declarar la nulidad es que el copago se impone como "precio público" a un servicio que no es voluntario sino "objetivamente indispensable para poder satisfacer las necesidades básicas de la vida personal o social de los particulares" porque "se trata de servicios primarios asistenciales, básicos e imprescindibles".  Así las cosas el tribunal interpreta que lo que está estableciendo la Generalitat Valenciana es una tasa y que para hacerlo necesita dictar una Ley del parlamento y no un decreto del gobierno.

Aunque el fallo no entra tanto en el contenido de la norma sino en la forma, CERMI y las asociaciones que han apoyado el recurso, han obtenido un gran triunfo en su lucha contra la norma.

La reacción de la Generalitat ha sido la de iniciar la tramitación para convertir el precio público en tasa mediante una Ley que, presumiblemente entrará en vigor en 2015 con lo que, si acaba así, el triunfo se habrá quedado en un año de margen.

Lo cierto es que esto del copago es una cuestión muy peliaguda.  Según unos (aquellos que le llaman "repago") los ciudadanos pagamos los servicios públicos con impuestos y no deberíamos volver a pagarlos cuando se nos prestan.  Según otros el copago es necesario porque con los impuestos no hay suficiente o porque es una medida necesaria para evitar un uso excesivo de los servicios públicos.

Los que opinan lo segundo suelen ser los que gobiernan  administran "lo público" y al final resulta que cuando he visitado residencias en países europeos como Suecia, Holanda o Suiza, en todos ellos las personas que viven en residencias públicas pagan el alquiler de la habitación (si pueden) y una parte de la atención.  Por supuesto que quien no puede pagar nada no paga nada pero quien sí puede colabora en una medida.

Cuando se habla de dependencia y de su coste suele surgir un argumento que me encanta por su claridad y candidez: "Me niego a aceptar que no hay dinero para pagar los servicios de necesitan los dependientes".  El problema es que, cuando quien dice esa frase llega a gobernar y a tener que administrar el dinero público con negarse no hay suficiente.  

Sabemos que hoy es difícil pagar la factura pero el problema principal es que dentro de diez años habrá muchos más dependientes que ahora, y dentro de veinticinco la cifra se habrá casi triplicado.

Por eso hay que plantear un sistema que permita garantizar que quien necesita el servicio lo reciba y quien pueda participe en el coste en la medida en que pueda.  Sé que es poco menos que la cuadratura del círculo pero sino se plantean soluciones ahora nuestro nietos nos pedirán explicaciones cuando les pidamos que nos cuiden.

Sobre esto escribí el año pasado en la revista de la patronal AMADE que agrupa a residencias para mayores de Madrid (y otros servicios de atención a la dependencia), un artículo en el que decía entre otras cosas lo siguiente, a ver qué os parece:


Cuando se habla de salvar la Ley de Dependencia, a menudo se plantea hacer participar en cierta medida a los hijos en el copago del servicio que reciban sus padres dependientes.  Sé que es una cuestión que levanta apasionados debates y que pocos quieren afrontar, pero si analizamos un poco nuestro sistema jurídico vemos que tiene algún fundamento.

En España eres libre de querer o no a tus hijos pero, mientras dependan de ti, tienes la obligación de “prestarles alimentos”, o sea de darles, cobijo, comida, ropa, afrontar el coste de su educación y mantenerles según “sus necesidades y tu capacidad”.   Esa obligación no desaparece cuando los hijos se independizan y, además es de doble sentido.  Eso quiere decir que, si un padre está en una situación de necesidad podría reclamar una pensión de alimentos a sus hijos.  Ésta dependería del grado de necesidad de quien reclama; del de disponibilidad de quien debe prestarlos y de un tercer requisito que lo complica todo: debe existir una reclamación.

No cuesta demasiado imaginarse lo difícil que sería que, para obtener plaza en una residencia pública o concertada fuese requisito la demanda previa a los hijos.  Estoy seguro de que muchos mayores preferirían malvivir antes que pasar por el brete de interponer la demanda.

Un simple cambio legislativo y una coordinación efectiva entre la Agencia Tributaria y los servicios sociales de las Comunidades Autónomas harían todo mucho más fácil.

A quien le parezca una idea novedosa le diría que algo así se hizo durante unos cuantos años en varias comunidades autónomas y, si se dejó de hacer fue porque la Ley de Dependencia lo prohibió de facto.

Hoy, un sistema que permitiese establecer un “copago familiar equitativo” en el que se tuviese en cuenta la capacidad económica y cargas de cada uno de los hijos, en el que hubiese un nivel exento que permitiese no pagar a la mayoría y, que estableciese un máximo para las rentas más altas de, por ejemplo 300€/mes por hijo tendría un efecto positivo sobre el sistema que vendría de dos lugares.

En primer lugar, se podría atender a más dependientes con el mismo dinero. En segundo, algo más enrevesado; en el momento que para tramitar las ayudas de la dependencia se pidiese la declaración de la renta de los hijos, habría un grupo que dejaría la tramitación y optarían por cuidar con recursos propios.

Por supuesto sería una medida impopular y la oposición intentaría embarrar el terreno.  Yo creo que la clave está en la equidad del sistema, o sea, quiénes quedarían exentos y cuál sería el copago máximo familiar.

Cuando en 2008 escribí un artículo titulado “Acciones necesarias para salvar la Ley de Dependencia” esta medida ya aparecía entre las propuestas.  Entonces nadie hizo caso por lo que supongo que ahora tampoco lo harán.
Quizás les apetezca a nuestros queridos gobernantes hacer algo más “chinesco”.  Lo digo porque en la República Popular China han aprobado recientemente una Ley  que obliga a los hijos a cuidar y visitar a sus padres de más de 60 años si no quieren tener que afrontar multas o incluso la cárcel.  No es broma, apareció en los periódicos del pasado 8 de julio.

Aquí somos muy dados a eso, a crear leyes que después no sirven ni mucho menos para aquello que las justificó.  Muchos dicen que la Ley de Dependencia tuvo como gran logro el instaurar un derecho subjetivo.  Yo les contesto (tras recomendarles que se lean la Ley) “sí, el derecho a ser valorado”.

Autor del post Josep de Martí


lunes, 20 de octubre de 2014

PRESENTANDO EL LIBRO EN ALICANTE. MENUDA EXPERIENCIA


El viernes 17 de Ocutbre tuve la ocasión de presentar el libro "Cómo nos engañaron con la Ley de Dependencia" en Alicante en un acto que organizó la empresa Novaire, que gestiona residencias en esa provincia y Castellón y que contaba con el apoyo del periódico Información.

En principio podía ser una presentación "pacífica" como aquellas en las que ahora he podido participar en Madrid, Barcelona, Valencia o San Sebastián; pero el formato aportaba un aspecto diferente.  En este caso, después de hablar del libro, unos representantes de partidos políticos debatirían sobre la situación de la dependencia en la Comunidad Valenciana.

Los participantes en el debate tenían que ser Manuel Escolano, secretario autonómico de Autonomía Personal y Dependencia de la Conselleria Bienestar Social de la Generalitat Valenciana y los diputados en las Cortes Valencianas, Mireia Mollá (Compromís), Esther López Barceló (EU) y José Manuel Sánchez (PSOE).

La cosa prometía bastante ya que en esa comunidad, en los últimos meses han pasado muchas cosas en el mundo de la dependencia, pero no cosas como las que pasan en casi todas las comunidades sino, por ejemplo que el presidente del parlamento haya dimitido después de que se hayan publicado conversaciones telefónicas en las que habla de adjudicaciones de plazas concertadas a residencias o  que el Tribunal Superior autonómico haya declarado nula la normativa de copago de servicios para personas discapacitadas.


Viendo cómo estaba el ambiente esperaba una especie de lucha gladiatoria verbal entre el representante de la Generalitat (PP) y todos los demás.

Cuando llegué a la sede del periódico, donde se iba a celebrar el acto, me di cuenta de que la presentación sería diferente de las anteriores en casi todo.  Para empezar, muchos de los asistentes llevaban puesta una camiseta naranja de la Plataforma en Defensa de la Ley de Dependencia de Alicante.   Además, para mi alegría, había mucha gente.

A partir de ese momento la cosa empezó bien.  Guillermo Bell, director general de Novaire, me presentó con palabras tan laudatorias que me ruboricé.  Yo estuve hablando un rato sobre por qué escribí el libro, qué contiene y haciendo alguna reflexión sobre hacia dónde pueden ir las cosas y entonces...  Entonces empezó el espectáculo.

Resulta que en el último momento el Sr. Escolano comunicó que tenía una emergencia familiar y no podía acudir al acto.

Los asistentes recibieron la información con enfado.  Resulta que muchos habían venido con la casi única intención de escuchar lo que tenía que decir "el del PP" (y creo yo con la de abuchearle en el proceso de escucha).

A falta de representante de la Generalitat lo que tenía que ser un debate se convirtió en una cantata a tres voces sobre lo abominable que es el PP y lo poco que le interesa la dependencia.

Espero que la emergencia que impidió al Sr. Escolano asistir al acto acabase no siendo muy grave.  La verdad es que, si así ha sido, puede darse por satisfecho personalmente ya que se ha ahorrado un par de horas en las que no lo hubiese pasado demasiado bien.  Pero, ¿es así necesariamente?

Yo eché de menos especialmente la voz del PP en el debate porque, a falta de explicaciones propias me tuve que quedar con las que daban sus oponentes que son:  "Al PP no le importan los dependientes", "El PP tiene una actitud perversa"; "Al PP sólo le interesa regalar servicios públicos a sus amigos para enriquecerles".

Como me gusta poder crear mi propia opinión, prefiero poder oír diferentes versiones de la realidad.  En este caso no pude hacerlo y estoy seguro de que, muchos de los que no vinieron al debate "convencidos de casa" salieron honestamente convencido de que lo que les decían los tres políticos que sí hablaron debía ser verdad.

La cosa tuvo su giro inesperado cuando los políticos giraron una parte pequeña de su artillería dialéctica sobre el libro.

Cómo nos engañaron con la Ley de Dependencia
¿Nos engañaron con la LAPAD?
El título es "Cómo nos engañaron con la Ley de Dependencia" y si ven la portada entenderán que defiendo que tanto el gobierno del PSOE como el del PP tienen una seria responsabilidad.  El PSOE estaba en el gobierno cuando se tramitó y se aprobó una ley defectuosa manteniéndola a pesar de saber que no podía funcionar y el PP, tras haber dicho durante la campaña electoral que la Ley no era viable, la ha transformado en otra cosa insistiendo en que sólo la ha mejorado para garantizar su mantenimiento.

A los políticos que asistieron al acto no les gustó que hablase de engaño.  El del PSOE  me dijo que incurro en una contradicción ya que  en el libro digo que no necesariamente los políticos actúan con malafe ¿Cómo puedo decir que alguien engaña y después decir que tiene buena fe?.  La diputada de Esquerra Unida no hilaba tan fino y dijo no estar de acuerdo con muchas cosas de las que defiendo.  Al final los tres estaban de acuerdo en que sí hubo un gran engaño y que el mentiroso fue el PP.

Se dijeron otras cosas concretas que creo que hay que concretar:

Alguien desde el público y después uno de los debatientes me dijo que, en ningún lugar de la Ley se dice que la financiación se producirá a partes iguales entre el Estado, las Comunidades Autónomas y el ciudadano.  Uno de los puntos que en el libro pongo como ejemplo de mala previsión.  Efectivamente, no lo dice el texto de la Ley sino la memoria económica que la acompaña.  Y aunque la memoria no forma parte de la Ley, cuando se está creando un sistema de protección social que comporta un gran gasto, la previsión económica es el sustento básico del funcionamiento de la Ley.  Según la memoria económica de la Ley de Dependencia, Cuando esté completamente en vigor, en el 2015, el Sistema Nacional de Dependencia costará 9.355 millones de euros al año. De los que 4.425 millones serán aportados por las administraciones públicas, mientras que los beneficiarios pagarán 3.152 millones. El resto, hasta llegar a los 9.355 millones, es la cantidad que actualmente ya se invierte en este tipo de servicios sociales: 1.776 millones."  Esta memoria es de Enero de 2006.

También se me criticó mucho, por parte del debatiente socialista que dijese que durante el tiempo en que gobernó el Sr. Zapatero, no se pagaron las cotizaciones a la Seguridad Social de los cuidadores no profesionales.  Me dijo que esa era una de las típicas intoxicaciones del PP o algo parecido.  Su explicación fue que el gobierno firmó un convenio con la Seguridad Social que le obligaba a pagar las cotizaciones que se generasen durante los primeros años "al final de 2011" y que, de los 1.000 millones que se pagaron gobernando el PP, más de la mitad correspondían a cotizaciones que se habían generado después del cambio de gobierno.

A mí personalmente esta explicación me parece, otra vez, una de esas que hace que la cosa parezca tan complicada que cada uno acabe creyéndose lo que le dice quien más confianza le produce.

En primer lugar, es cierto que gobernando el PSOE no se ingresó ni un euro de cotizaciones del cuidador no profesionales.

En segundo lugar, es cierto que el PP (nacional) ha quitado la cotización al cuidador no profesional, ha rebajado la prestación entre un 15 y un 30% estableciendo encima, para muchos casos, un plazo de espera de hasta dos años para poder cobrarla.   Y, mientras hacía eso ha pagado los atrasos correspondientes a las cotizaciones haciéndonos creer que ese era "dinero para dependencia" con lo que los ciudadanos de buena fe creían que era dinero para cuidar dependientes ahora y no para pagar deudas anteriores.

Al hacer las cosas así, ambos partidos han conseguido lo que más les gusta, o sea, embarrar el terreno de juego.  Hacer que cualquier cosa requiera una explicación procelosa y difícil de forma que al ciudadano le resulta más fácil creer al partido que más confianza le genera.

Pasando del ámbito estatal al valenciano no me atrevo a opinar tanto.  Es cierto que en el observatorio de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales esta comunidad sale como la peor valorada de España siguiendo unos criterios que la propia asociación ha establecido.  También lo es que el Plan de Accesibilidad, establecido hace unos quince años para construir 9.000 plazas de residencias geriátricas en la comunidad valenciana nunca alcanzó sus metas aunque sí consiguió algo pernicioso: establecer un sistema dual que ha generado, desde su creación, una situación de inestabilidad, polémica y constantes acusaciones de discriminación y arbitrariedad hacia la Generalitat Valenciana.  Esta situación peculiar, que demuestra que no se ha gestionado bien, se agudiza cuando algunos de los que han sido responsables son condenados y, aunque en menor medida, cuando se filtran conversaciones telefónicas que ponen en entredicho la limpieza de los procesos de adjudicación de conciertos.

Supongo que en esas circunstancias debe ser duro dar la cara y defender la actuación de un gobierno. Pero la "espantá" del PP en el debate nos dejó sin saber si lo que ha hecho durante los últimos años responde a algún tipo de plan (quiero supone que sí) o, cómo dicen sus oponentes, son únicamente una pandilla de "corruptos y delincuentes" que buscan el desmantelamiento del sistema de protección social.

En fin.  Yo pensaba que iba a personas que trabajarían en residencias geriátricas de Alicante a presentar el libro y me encontré con esto.

Muchas gracias a Novaire y al periódico Información y, ya saben, si alguien quiere que presente el libro, yo estaré contentísimo de ir donde me llamen. :)

Autor del post Josep de Martí